Para Ada
cada vez que me acerco a ti
una multitud de mujeres me empuja
una multitud de historias me cobija
una multitud de manos entrelazadas me protege
como si todas ellas
las que amaron en voz baja
las que fueron borradas de los retratos familiares
las que escribieron cartas que ardieron antes
de ser leías
las que se llamaron amigas para sobrevivirse
y luego lloraron sin ser vistas
me dijeran:
bésala
y yo te beso, amor
te beso con el cuerpo lleno de su ausencia
te beso con mi cuerpo lleno de deseo
te beso con amor, con rabia y con ternura
te beso
y el mundo cambia de forma
ya no es la línea recta del miedo
sino el círculo perfecto entre tu boca y la mía
te beso, mi amor
y contigo devuelvo a la carne
lo que el miedo quiso volver ceniza
.
Durante siglos las cartas han sido una llave para entrar a otros portales del universo subjetivo de un escritor, escritora, artista o personalidad influyente.
Una mañana cualquiera, ya entrado el segundo año de peste, cientos de Sinbads yacen sobre las camas revueltas; otros no han despertado del sueño de los justos, las marcas se bifurcan y luego se erigen desde las capas de mugre.