Sentí el olor a carne putrefacta cuando me acerqué al apartamento y se me revolvió el estómago, no tanto por el asco, sino por la molestia que me invadió el cuerpo cuando imaginé lo que había pasado;—dejó basura pudriéndose en la cocina, como siempre —, dije para mí misma, casi segura de lo que suponía.
Leer periódicos a diario, obtener datos duros para respaldar una investigación propia, agotar las pesquisas hasta esclarecer los hechos y las preguntas alrededor de ellos.