Tierra Adentro
Fotografía de @needtofly, 2021. Recuperada de Pexels.
Fotografía de @needtofly, 2021. Recuperada de Pexels.

Mi hija huele a gasolina.

Es un bidón que tiembla de coraje.

Es un carburador que le tumbó

los dientes a su hermano.

Mi hija huele a gasolina.

Lo percibo mientras sube las escaleras

para encerrarse en su cuarto.

Me palpo de inmediato los bolsillos,

ya no llevo el encendedor.

Mi hija se convertirá en un incendio.

Le ruego que me abra.

La oigo raspar tres veces el pedernal.

Le exijo que no se mate.

 

Rezo con las manos en la boca,

me enfurece pensar

en todo lo que no es Dios.

No es un extintor,

no es arena contra fuegos,

no es una manta ignífuga,

no es una lluvia que suena

como una cascada de arroz

cayendo infinitamente de la mesa.

 

Mi hija huela a gasolina

y está embarazada.

Durante un instante,

mi nieto será gestado

por un ave fénix sin alas.

Golpeo la puerta roída,

me rompo un dedo,

golpeo más fuerte

hasta partirme el meñique.

Pienso que el cuerpo incandescente

de mi hija también hará arder la casa.

Por unos momentos,

la habitaremos a ella.

 

Luego me quedaré sola con su hermano.

Sin dos o tres habitaciones

que nos separen.

Nada me aterra tanto.

Oigo el crepitar de las primeras llamas

que suenan como el llanto

de una adolescente embarazada.

Mi hija es su propia pira.

Corro por el teléfono,

mientras marco el nueve y el uno,

pienso que Dios

tampoco es un camión de bomberos.


Autores
Ciudad de México (1977). Fue becario del FONCA, en el género de cuento (2007). Obtuvo el Premio Internacional de Narrativa Ignacio Manuel Altamirano (2009). Fue ganador del Concurso Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés (2015). Fue Mención Honorífica del Premio Lipp de Novela (2017). Editorial Paraíso Perdido publicó su novela Los Demonios de la sangre. Fá Editorial publicó su poemario: Tatuajes de un mexicano herido. La BUAP editó su libro 52 vueltas.