Tierra Adentro

El hombre del carrito
extiende una bolsa
con totopos.

Estamos en el parque.

Hablamos de lo eterno:
una laca brillante
sobre la uña.

Una laca
que arrancaré de tajo
cuando esté seca.

Recordamos un poema de Watanabe:
“no se puede amar
lo que tan rápido fuga”

y amamos
con lo rojo
entre nuestros dedos.

Intenté amar esta bolsa de Doritos
rápido, antes
de que todo se aguadara.

Pero siempre amo las cosas lentamente
hasta que se deshacen junto a mí:

apenas me doy cuenta
de que quiero abrazarlas
y no están.

No quiero tirar esta bolsa de Doritos a la basura.

No quiero arrancarme el barniz.

Mi amiga dice
que el carmesí del esmalte
se ve muy bien.

Es tu color, me dice.
El sol se refleja en mi uña.

Amamos como si el tiempo
no hiciera falta,

como si duraran
las cosas en el mundo.