Tierra Adentro
"(Whats the Story) Morning Glory", Oasis. Creation Records, 1995.
“(Whats the Story) Morning Glory”, Oasis. Creation Records, 1995.

En la sala de parto del hospital de Longsight, suburbio de Burnage, Peggie Gallagher da a luz a su segundo hijo mientras el sonido del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, a su vez, alumbra la contracultura y expande el lenguaje musical del rock. Manchester, 1967. If this is not fucking true…, al menos es la historia que Noel cuenta sobre su nacimiento. Cinco años y medio después nace Liam, su hermano menor, con quien comparte habitación hasta los diecisiete en su casa de Ashburne Avenue. Paul, el primogénito de Peggie y Tommy Gallagher, tiene una historia aparte, pero en casa siempre gozó de un cuarto propio, bastard.

            Supersonic. The Complete, Authorized and Uncut Interviews (2021):

            De Liam, dice Noel: “Liam is a fucking major pain in the arse… there isn’t actually a word that could adequately sum up his fucking buffoonery”. De Noel, dice Liam: “He was a bit of a stoner, a bit of a loner, one of them people that you’d throw stones at”. De sus hermanitos, Paul Gallagher dice: “Noel was quiet, moody, skinny, withdrawn, he kept himself to himself. Then you’ve got Liam who is a livewire. Imagine Zebedee from the Magic Roundabout versus, I don’t know, Mickey Mouse? You got a lot of noise”.

            D’you know what I mean?

            En casa, al centro-sur de Manchester, Tommy Gallagher escondía una guitarra detrás de la puerta del living room. Nadie tocaba el instrumento. ¿Cómo llegó a la sala y por qué no la notaron en tanto tiempo? Ninguno de los Gallagher lo puede responder aún, pero en ese entonces Noel se apropió de esa guitarra y la convirtió en su refugio. “Dad is a shit dad and a shit husband but I must kind of credit him for the musical side of us”. Tommy Gallagher era un DJ reconocido entre la comunidad irlandesa en Manchester y tocaba irish music, country and western en los pubs de la ciudad, en ocasiones acompañado por sus hijos.

            Cuando Noel descubre la marihuana y los riffs de The Jam y The Smiths, concibe en la música una forma de escapismo: “Everything I ever wanted in life was coming out of the speakers and I was playing along to it and it was going somewhere I felt, it was great”. Las horas encerrado en su habitación, cierta introspección cannábica y quizás hasta un acérrimo trauma causado por violencia intrafamiliar, convierten a Noel en un letrista egomaníaco que pondría su vida en manos de una rock ’n’ roll band.

            En el caso de Liam, la música entra en su mente por un martillazo en el cráneo. “With a hammer, yeah, that was in St. Mark’s”. Una riña escolar, clásico. Se vieron a la salida. Los chicos fumaban en la esquina, platicaban con la hermana de uno de ellos cuando alguien de la pandilla rival llegó a ofenderla y Liam lo enfrentó. Ella tenía doce años; ellos, quince. De alguna parte de su hoodie, el bravucón sacó un pequeño martillo y con él golpeó a Liam en la cabeza. Griterío, estampida, sangre. Algo hizo click, se rompió y se abrió. “I started hearing music, it started making sense”. Por primera vez, Liam escuchó música. “I know it sound stupid, I probably said it before, but whoever he is, thank you”.

            Según Noel, la vida en familia funcionaba como un episodio de The Royle Family, pero con mucha más violencia y tensión. Era el final de la década de los setenta y el principio de los ochenta, luego vendría Margaret Thatcher, la recesión y el desempleo en el Reino Unido. Peggie y Tommy Gallagher se divorciaron y no había mucho más qué hacer en Manchester además de meterse en problemas. “Smoke weed, sniff glue, listen to music, go to football”. Eso era todo. Unos jovencísimos Noel y Liam Gallagher tenían el escenario puesto para volverse estrellas de rock, si no morían o se mataban en el intento.

            Por entonces, Paul estaba inmiscuido a tope con The Jam. Noel escuchaba sin parar a The Smiths y a los Sex Pistols. Liam descubría Madchester en las canciones de los Stones Roses, “Lucy In The Sky With Diamonds”, la Beatlemanía antes de los diecinueve. Los tres hermanos Gallagher eran cejones y usaban el cabello de hongo, crecieron entre las costumbres irlandesas y heredaron cierta forma de hablar y cantar que los identificaría en el futuro. Toda la vida han sido hinchas del club azul de su ciudad y la música, como las drogas, estaba en cada pub cruzando Longsight Market.

            The Apollo, 1980. El primer gig al que Noel Gallagher asistió ya con una sensibilidad desarrollada en la música fue uno de The Damned. En ese mismo venue, Stiff Little Fingers, Public Image y U2. El primero de Liam es fundacional: The Stone Roses en el International One de Longsight a finales de los ochenta. “They weren’t dressed in leather necks or like The Cure or The Smiths and that. I always found them bands little bit fucking odd because they weren’t dressed like me. Then when I saw the Roses and the Mondays, I thought, ‘You know what? I’ll stop throwing stones and gobbing at them’, because they look a little bit like us”.

            Durante ese gig, Liam Gallagher fundó Oasis:

            —I’m going to be famous one day, Mam.

            —Are you? —preguntó Peggie—. Get off your bloody arse and get out and get a job.

            —Oh, no, Mam —respondió Liam—. I’m telling you: I’m going to be really famous one day and you’re gonna be really proud of me.

            —Am I? Well, I hope it’s before I start pushing up daisies, because we need money now. What are you going to do, Liam?

            —I’m a singer.

            —I never heard you singing.

            —I’m going to be in a band.

            El resto es biblio/musico/hemerografía. Anti-Claus 28 gig. The Mondays, The Stone Roses y James. Madchester, penúltimo día de mayo, 1988. En el International Two, antes llamado Carousel, también se conocieron Peggie y Tommy Gallagher. Era un viejo salón irlandés de baile y Noel estaba en el balcón escuchando a los Stones cuando vio a Graham Lambert, guitarrista de Inspiral Carpets, grabando el concierto en una cinta. Noel Gallagher terminó uniéndose a la banda como roadie y giraría con ellos por Estados Unidos durante dos años.

            Entretanto, Liam Gallagher perseguía el sueño de ser un rockstar. “I wanted it so fucking bad, man, and I was just obsessed with being in a band, just ob-fucking-sessed, man”. Conoció a Bonehead, a Tony McCarroll y a Paul “Guigsy” McGuigan y formaron The Rain. Cerveza, música y football. En Madchester solo había dos opciones: United vs. City. La vida en el pub and stuff. Recientemente, la banda había despedido a Chris Hutton, el vocalista, y necesitaban un frontman. “Right, look, do you want to be in this band?”, le propusieron a Liam el puesto de cantante. “Yeah, but we’ll have to change that fucking name tough ‘cause it’s terrible”, respondió el menor de los Gallagher. “So, for the record: I was never in a band called The Rain”.

            Cuando Noel volvió de la gira con Inspiral Carpets, Liam lo invitó como songwriter a su nueva banda: Oasis. Un nombre es un nombre, pero hay dos versiones de la historia. La primera es una broma más entre los hermanos Gallagher: “Unfortunately the fucking singer decides to tell somebody that I had an Inspiral Carpets tour poster up on my wall and on it was a place they played in Swindon called the Oasis Centre”. La segunda versión es un punto ubicable en la geografía de una ciudad como su soundtrack.

            En algún punto de Market Street, en el centro de Manchester, estaba el Underground Market. “Oasis” era un local que vendía tenis Adidas —fundamentales en el Madchester look—, y a donde acudían Noel y Liam Gallagher a comprar su ropa. Quizás el póster de Inspiral Carpets estuvo (o no) en las paredes del cuarto de Noel, pero en ese pequeño establecimiento del Affleck’s Palace, Liam encontró una forma para nombrarse rockstar. Una canción de Happy Mondays. Un puesto de kebab. Una cuadrilla de taxis. La palabra Oasis rebotaba en las paredes del cráneo de Liam Gallagher: “Oasis just sounded good. I know a lot of people think it’s shit, and probably is a shit name, but everything’s shit, innit?”.  

            And then there were five… Debutaron en 1994 con Definitely Maybe y al año siguiente rompieron el mercado con (What’s The Story) Morning Glory? Knebworth, 1996. Be Here Now en 1997.Las interminables giras, los conciertos sold out. Oasis, Blur, Suede, Pulp, The Verve… Britpop. Terminó el milenio y seguimos hablando de The Beatles. Décadas adelante cedimos a la nostalgia, volvimos a escuchar vinilos, casetes en walkman, música fuera de la nube y el streaming, revivimos bandas, acudimos a giras del adiós nada más para volver a cantar lo que cantábamos. Hay quienes pagan esas entradas con palcos VIP hacia el pasado, baños exclusivos y bebida de cortesía. Cuando menos, Noel y Liam Gallagher siguen vivos y aún pueden llenar estadios, si es que no se pelean.

            “Don’t look back in anger”, Oasis. El Britpop (no) ha muerto.

            (YNWA).