Tierra Adentro

Poesía

Ilustración realizada por Mildreth Reyes
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Busco en Tinder alguien que me recuerde  .
Gilgamesh y Enkidu matando a Humbaba en el Bosque de Cedros. Museo Vorderasiatisches, Berlin, Germany. Fotografìa de Osama SM Amin. CC BY-SA 4.0
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y grabó todas sus fatigas en una estela de piedra han mentido todos y detrás de todos han mentido los demás sin nombre que me los recuerde nada salva de la sombra enkidú de la noche que nos encapota nada salva también las tablas de arcilla de barro cocido de tierra y agua amasadas puestas lejos cual corazones de hombres puestas lejos como fuego apagado como espadas puestas lejos también las tablas con palabras encima escritas podrán romperse bajo el pie de los invasores nada salva tú lo sabes enkidú que estás hecho también de barro tú y también te has roto bajo el pie de los invasores bajo el pie del tiempo nada salva de la sombra tampoco lo que ha venido luego el papel es débil débil también la tinta y los punzones débiles débil es el código binario y débil las huellas que dejamos en el desierto escritas sobre la arena acabará el lenguaje enkidú acabaranse los hombres y ya no habrá quien deje huella ni entienda huella a qué esforzarse enkidú en rasguñar palabras sobre la piedra a qué esforzarse en dejar las líneas de sangre sobre la piedra nada salva vendrá el viento nada salva vendrá el tiempo nada salva vendrán hombres a aniquilarnos con sus lanzas y sus carros de guerra y sus bombas atómicas y sus drones enkidú sólo la guerra permanece parece ser que sólo para entender eso ha servido llevar la cuenta desaparecen lenguas desaparecen pueblos desaparecen hombres desaparece enkidú pero jamás la sombra nada salva que se extiende sobre nosotros y que a veces tiene nuestro nombre y nos abraza mira mira mira mira enkidú ya llega la noche a revolcarse con nosotros la puta noche a revolcarse con nosotros 𒂗𒆠𒄭 algo como un trozo de cielo caía sobre ti si no hubiera luna enkidú tan solo cielo oscuridad cuajada inmensidad un mar en calma si no hubiera luna enkidú en nuestro cielo y apareciera un día de pronto en la mitad del cielo enkidú la luna el cielo entero el mundo entero el universo entero cambiaría enkidú el mar en calma soltaría sus caballos dejaría desbocarse a los caballos y pisotear los campos se inundarían.
Ilustración realizada por Mildreth Reyes
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Para Ada cada vez que me acerco a ti una multitud de mujeres me empuja una multitud de historias me cobija  una multitud de manos entrelazadas me protege como si todas ellas las que amaron en voz baja las que fueron borradas de los retratos familiares las que escribieron cartas que ardieron antes de ser leías las que se llamaron amigas para sobrevivirse y luego lloraron sin ser vistas  me dijeran: bésala y yo te beso, amor te beso con el cuerpo lleno de su ausencia te beso con mi cuerpo lleno de deseo   te beso con amor, con rabia y con ternura te beso  y el mundo cambia de forma ya no es la línea recta del miedo  sino el círculo perfecto entre tu boca y la mía te beso, mi amor y contigo devuelvo a la carne lo que el miedo quiso volver ceniza .
Ilustración realizada por Mildreth Reyes
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otros caminos del espejo  i.
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El terror público.
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–trabajo, en fin pero trabajo amadosi hay amable trabajo–  Versos 170 y 171 del Primero Sueño de Sor Juana Inés de la Cruz.
Fotografía de Wenuan Escalona
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Surco Se trata de sostener el aliento hasta el final de la línea, y al regreso las bestias de cuernos ahogados en música resistan la violencia y el idioma.
Fotografía de Wenuan Escalona
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a Thoreau y Lafargue A muy temprana edad padecí la fiebre de las pérdidas; era muy necia para poder reconocer en el tuétano de las alucinaciones el tono de las grandes profecías, develadas sólo en la angustiante parálisis del sueño: “Serás muy joven todavía, pero ya tendrás la vida embargada, pondrás el lomo bajo las horas y atizarás el fogón con la pura mano; a ti también van a decirte, qué ingenua serás entonces para creerlo, que el esfuerzo se cobra alto (y mira si no lo estoy pagando caro); dejarás los riñones en el fuete porque estarás aferrada a la gloria y a las victorias materiales; te dirán que eso es la felicidad, y tú confiarás que es ahí donde reposa.