Ilustraciones: Pau Gasol Valls
Un tren de alta velocidad choca, el día de su viaje inaugural, contra una vaca, lo que despierta insospechadas reflexiones en el protagonista de este cómico y melancólico relato.
Le habéis visto:
sigue ahí el simio
llevándose las manos
a la boca, ahí sigue,
con el pelo revuelto,
los ojos vacíos y la camisa
colgando malamente
sobre el cuerpo.