Raquel Castro es una narradora que aboga por incluir al buen humor en la literatura, algo que puede constatarse en su propia obra: siempre podemos encontrar la posibilidad de cambiar la perspectiva de lo que se cuenta a través de una astucia risueña en sus relatos para niños, los cuentos de horror y zombies o la novela para jóvenes Ojos llenos de sombra (con su inolvidable protagonista, Atari).
En Pétalo, Óscar Luviano propone una mutación no sólo a través de los roles de género convencionales (una detective dura con cierta debilidad por la comida chatarra, las masculinidades contrapuestas del adulto y el niño), sino de los subgéneros narrativos: es una historia con elementos noir, pero contada desde la mirada fantástica que es, al mismo tiempo, un cuento para niños y una fábula donde los animales también tienen algo que decir.