Durante el día los militares andaban por los torrentes de las calles, con los pantalones enrollados a media pierna, jugando a los naufragios con los niños.
“Los Marcianos llegaron ya, y llegaron bailando ricachá”: es una verdad innegable que los miedos más grandes de la humanidad siempre se ven plasmados en el arte; la música no es una excepción, y Tatiana lo sabe.