De niña me topé en algún rincón de la casa con un ejemplar de Las tribulaciones de un chino en China de Julio Verne, y desde entonces le he dedicado un lugar especial en mi corazón.
En 1889 una noticia terrible sacudió a Nueva York: Eva Hamilton, esposa de un legislador, había sido acusada de haber comprado a cuatro bebés (de los cuales solo uno sobrevivió), para hacerlos pasar como suyos después de un embarazo fingido.
“Un triángulo de las Bermudas”, así llamó el diario español El País a las 195 estaciones del metro de la CDMX, pues desde hace cuatro años han sido los escenarios de las desapariciones de 153 personas.
Cuando José Manuel Hidalgo ganó el premio más importante de dramaturgia joven, el Gerardo Mancebo del Castillo, por su obra Bye bye bird, con tan solo veintiún años de edad y después fue acogido bajo las alas de Alejandro Ricaño —El amor de las luciérnagas—, parecía que veíamos nacer a una nueva estrella de la dramaturgia mexicana.