Hace unos días, durante la presentación de un libro, alguien me contaba que en una librería —cuyo nombre he preferido omitir deliberadamente— la sección de literatura erótica había sido substituida por una de literatura feminista.
En algún momento de la madrugada del 6 de diciembre de 1875, el Deutschland, un barco de vapor que transportaba a más de 170 tripulantes, la mayoría emigrantes alemanes, naufragó tras encallar en un banco de arena cerca de Essex, Inglaterra.