El museo de las máscaras es una apuesta lírica y melancólica que surge al desgajarse el recuerdo: momentos, miradas, caricias que, aun cuando pertenecen a otro tiempo, se sienten tan punzantes como una herida abierta.
Sin máscaras que oculten su identidad ni protectores que amortigüen los golpes de la realidad, los personajes entrevistados por Aldo Rosales en Linde faz (2018) son retratados desde el calor tras bastidores.
Con un estilo nítido y potente, los nueve cuentos conforman La noche sin nombre, obra ganadora del Premio Nacional de Cuento Joven Comala 2018, son un desafío a la conciencia.
Al leer por segunda vez Barranca, de Diana del Ángel, pienso que es una obra con una cantidad monumental de elementos de los cuales hablar, y que la configuran, más que como un objeto de estudio, como un sujeto: complejo, de múltiples voces, traumas, obsesiones, deseos y, sobre todo, con alma.
En su poemario ganador del Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2018, Pablo Piceno aborda el vagar de los cuerpos humanos a través del contexto del Perú colonial y el contexto más moderno de las migraciones en Europa, refiriéndose tanto a epístolas entre el virrey de Perú y el rey de España como a la biografía de Zinedine Zidane.
Melancolía de los pupitres, compuesta por seis cuentos, es una propuesta de lo qué puede ocurrir cuando la frustración se convierte en protagonista de la vida.