Sin máscaras que oculten su identidad ni protectores que amortigüen los golpes de la realidad, los personajes entrevistados por Aldo Rosales en Linde faz (2018) son retratados desde el calor tras bastidores.
Con un estilo nítido y potente, los nueve cuentos conforman La noche sin nombre, obra ganadora del Premio Nacional de Cuento Joven Comala 2018, son un desafío a la conciencia.
Aun con nuestros tristes y desnudos ojos de cavernícolas, mal adaptados a la oscuridad y muchos de ellos atrofiados por la lectura, la raza humana no ha perdido el afán de contemplar el cielo durante una noche estrellada.
Hay además de belleza —o tal vez allí habita la belleza de estos poemas— una comprensión honesta y amorosa por la otra, aun por aquella con la que se no comparte nada.