Sinfonía del ocaso
El hombre se da vuelta y ahí
—su huella solitaria extendida
sobre el mundo.
W.C. Williams
antes que ahora es aquí
escuchas el horizonte traspasar la memoria,
y equivocaste la audacia de lo invisible:
estupor de los dedos en el agua, parecidos al recinto del colapso, hay después de todo, una quietud similar a un campo.
entonces visitaste de nuevo la sal de tus pestañas.
estaban los otros en tus hombros y pretendiste consolarlos para siempre;
olvidaste que tu caducidad te soslaya y creíste venir de entre aquellas piedras.
ahuyentaste algún recuerdo que te brota desde lejos
sentiste reconocer tus facciones cuando el recinto te mantuvo despierta.
que te pesa la palabra compuesta de invenciones que desfiguran al común parecer. estás en este siglo, intuiste que el frío es cuestión de lo desnudo. y ahora
¿a dónde vas?
¿quién podrá recibir tus costados?
antes que ahora es nunca,
dirás desde esa banca que la materia ha traspasado la secuencia de ti
¿quién te sostiene en este ocaso que se desploma en tu frente?:
totalidad abstracta es el murmullo, la presencia de lo transitorio que ahora se esfuerza por mirarte los pies, los hombros.
¿a dónde vas?
nadie te espera del otro lado
y detrás; migajas de un estar posible sin lo que solías escuchar por la mañana
sin el amigo
sin la presencia de ti, incluso.
es estar vaciado con solo cuencas en los ojos.
luego, un temblor que sustituye al cuello, las manos con pared de golpe, los labios de cera raspada
y no sabes a dónde ir
a dónde llegar
con quién estar
dónde descansar
te queda, sí
esta caída de la tarde
su fecundidad para vencer el solar misterio:
pasaban las horas y sentiste que vaciabas tu permanencia. no supiste acostumbrarte al desplazamiento, o incluso, a lo estancado. creíste que no había razón para desviar lo seco del llanto, recuerdas que eres mujer y padeces esta condición de errante, estar fuera es tu osadía y llegar lejos es cuestión de suerte, pero sabe tu certeza que has venido a esta sinfonía para vencer de ti la fatiga de los huesos. te quebranta el poema; la intención que otros le dan: una oscura pose, egolatría de la levedad y suavísima presencia entre los otros.
sigues aquí
despierta.




![Poemas: <small>Waria Ngillatuwe, [sin título], Nütram</small> Reserva Mapuche. Fotografía de Natalia Duarte, 2012. Recuperada de Flickr. CC BY 2.0](https://tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com/wp-content/uploads/2025/12/7522547696_9fbf2fc699_o-326x132.jpg)