Tierra Adentro

NASA NXADX BAJX

Nasa Ũus weҫe fxiw 

īkwesx dxipte we´wek

Ũus dxiijuy weҫx weҫxa

Txtey txtey fxi´zenxiju.

Nxãdx, kiwe adx yata 

Nxadx ywehdxtet buҫxa

weҫx weҫxa a´te eente

nasa ptam sena ywehdx pyãhte.

Misx khũҫx thã´tet ya´nees 

Ul khas ҫẽy ykwehkwes thu memu

Sa´t kwehne pukate

Txãwenxu viҫxakwe nak ku´ju wẽt wẽt kwet te.

Thẽ Blxilxa sabina ühne pethẽte 

Nas nasa dxi´j kwethek

Kwet ãsx thã´pa  kwenek

Ma ente yuwetxpa kayweҫejek.

Weҫxathaw Neh wesx yuwes ywehҫeҫxa

Yatxnxi sxãkwejuy buuҫxahna

Txãwẽnxu Wewenxi umuҫxa wala kajiyujuk

Ũus dxiijuy bakaҫxtepa buҫxasa.

NASA TIERRADENTRUNO

La raíz de una semilla milenaria,

ante ustedes se dirige,

con profundo respeto y alegría,

que el sentir de la vida exige.

Tierradentro es mi cuna,

nací entre los amoríos del volcán,

en noches alegres de luna,

junto a los seres que más se aman.

Me inspiro en las montañas del puma,

y le canto a la majestuosa serpiente emplumada,

junto a la eterna luz del guía Moctezuma,

que danza como Quetzal en la roca perfumada.

En compañía de hongos y María Sabina,

se vislumbran los senderos de la hermandad,

el dorado Tonatiuh Itzacual se ilumina,

reafirmando las leyendas y memorias de verdad.

Gracias a la raíz de una lengua originaria,

fecundado en la fertilidad del pensamiento,

un tejido de voces y filosofía,

que fluye en la infinidad del sentimiento.


SKHẼW ŨUS KIWEN 

Yu´na´ҫxa kite ujna ü´sa 

Tap kwekwete

Aҫyu wasakwe lxulxis yu 

Ũus kwetx biitejek.

Ma nxuhpa tasxme 

Txitx weswe wala sêhne

Napa kite ҫxihmete 

Wasakwe sxihkana ne u´j.

Kite ҫüҫ ҫxihmena txãjx Ũusa ki yaputek 

A´te ki sek pyãhte

Weҫx weҫxa ҫüvxik

Sxape tukanawêy

Kite ҫxihme eena᾽ ki küjuk

Jiba luҫxkwe ukwe jxutsu wala üphutx

Vxiҫxakwe wejxa memnxak

Ya eҫxitx a´te nxusxa dxiisu

VIAJE AL PARAÍSO

Un río de flores,

que va hacia las nubes,

y la niña dolores,

pinta los corazones.

Sin ninguna aclaración,

la furia del lodo bajó,

pero en los pétalos de algodón,

ella muy sonriente viajó.

Como las rosas en el rosal, su alma florece,

entre la madre luna y el padre sol,

quien muy sonriente, se mece,

como la concha del caracol

las épocas de las blancas azucenas llegan

los potrillos recorren la pradera,

al compás del viento y las aves cuando cantan,

en decoro, goce y dulzura de la primavera.


USXA MEM 

Ẽe ҫẽy pyãhte

Usxa kwekwe ҫxihmek txitxna kũju

Ҫhud kwekwe nes wala 

sena zxiҫxkwe ũus dxiite pethẽjna kũjuk 

Īkwe jii´kwe na kiiwey kitena ũusa´ 

Īkwe  paka kwetubasuyuhpa ykẽwũhna 

Thã wala Khdul nawẽy 

Īkwe kwekweteҫxãk wẽdxnxisa kite 

Txãpaka utwehkwenxuhpa memnak fxi´ze.

Yãfxt nxusxakwe men thegwe 

kitena nuy fxi´zesa´ 

ki a´te luҫx dxiisupa eena kwetsa 

kuse wahwa ju 

memna ksxadutx use kuphitesas 

txak wala su pebesaspa.

Ãkwe usxa, jime pakwe? 

E´ҫkwe  ũsẽsẽnxi  

Īkwe Ũusujk yweҫe 

ywẽdxnxi kite 

ẽseme īkte kwenena 

ẽ wala kiwesu wejxa memte 

ksxaw nees wala ih Īkwe puҫsu kujutxna.

CANTO A LA DONCELLA 

En lo azul del vientre empíreo,

Emerge su virtud, como la luz del alba,

Sobre la infinidad del roció,

¡Cuán, esbeltez…! para la sed del alma.

¡Bien sabes!… ooh jardín del mundo,

Que, por ti, cruzaré la nieve,

Como el cóndor de los andes,

Porque solo en ti, florece el amor,

La vida y el canto, para el ser moribundo.

Miradme, que, en la miel de tus ojos,

Vive la primavera,

Bajo la lucidez de la luna creciente;

Y la suavidad de los manojos,

Arrullan al ser naciente,

Que gime en la pradera.

¡Lucerito! ¿Sabes…?

El respirar del picaflor, 

Pende de tu alma,

Qué los pétalos del amor,

rillen, en la profundidad de la calma;

Y el cantar del viento por el cosmos,

“dancen junto a tí, con los dioses del firmamento”.


Autores
Nací en una hermosa choza de paja, bajo la luna creciente y tiempos de sol picante, rodeado de cordilleras y montañas, al compás de los cantos chamánicos, búhos y bullicio de los grillos, surgí en tiempos del amor colectivo, surcado de mujeres parteras. Crecí dialogando y cantando a las flores, árboles, insectos, revirando a las mañanas frías y tardes infernales. En el correr de la vida, la lengua nasa Yuwe siguió enraizándose en mi sentir y los diversos espacios de la vida social y cultural, fue así como floreció en los manuscritos de la memoria viva, en el tejido de los planes de vida y sobre todo en las cartillas de la poesía, desde entonces la lengua materna ha seguido fluyendo por el mundo como semilla diente león, en la nave del viento.