Tierra Adentro
Fotografía de Juan Kenwood, 2006. Recuperada de Flickr. CC BY-NC 2.0
Fotografía de Juan Kenwood, 2006. Recuperada de Flickr. CC BY-NC 2.0

Historia quemada

 

A Max Liniger-Goumax,

que encendió una vela

sobre el oscuro rostro

de Guinea Ecuatorial

 

Este fuego que mi cuerpo calentó

antaño fuerza vital de mis ancestros,

en sus llamas se consume

la Historia de mi Pueblo,

dolor y sangre.

Como leño de árbol seco

su humo negro tiñe rostros

de narradores de cuentos

en noches tristes, lunas como ellos,

mientras observan pasar su presente

evaporarse en remoto pasado.

Quemado estoy con llamas de veneno

inoculado a mi espíritu por el colonizador,

que arrancó mis raíces como taló árboles

de cuya sombra me privó igual que se llevó los recursos.

Así quedé en desamparo.

Tuve historia, gran historia,

que nadie leyó,

quemada quedó.

 

¡Cuánto dolor en el alma!

 

 

Día de luto

Todo ocurrió en día de luto

Se vieron pájaros carpinteros

en vuelo bajo,

entonces un niño había muerto.

Se oyeron perros grises ladrar a la luna

en noche de lluvia,

entonces un hombre había muerto.

 

Se vieron palomas negras picotear caracoles

en arena de mar revuelto,

entonces fue una mujer quien murió.

 

¡Qué amarga se hizo entonces

la primavera llena de melancolías

en días sin sol!

A lo lejos cantaron

fantasmas su alegría más que

nunca

en cuevas de cuervos.

La lluvia no traía agua;

sólo escupía lenguas de fuego.

Terminó la reunión de hombres en

luto con las nubes sin sentido.

Terminó la vida.

 

Se necesitaba tiempo, tiempo,

y más tiempo, por si acaso,

para ser revolucionario de pensamiento.

Se agotó el tiempo que envolvía todo

y triste se volvió la primavera.

Así acabó el día de luto

El fuego se extinguió

La palabra se volvió silencio

 

 

Blanca flor

Buscaba encontrarte en lo natural

y te hallé a orillas de un río

donde una bella vaca

se disfrazaba de flor

imitando tu hermosa sonrisa

llevada al extremo del corazón

provista de mil encantos

sin saber dónde poner la boca

con sus labios tocando

la llave de los campos

convertidos en otros labios.

Fue entonces cuando el amor,

espumoso, campestre, desventurado,

huyó de repente de los ensueños

para transformarse en la blanca flor

que cada día es tu sonrisa.


Autores
Nací en Santiago de Baney el 28 de diciembre de 1949 y fui bautizado con el nombre de Gerardo, que cambié por el de Djongele, en 1980. Realicé estudios primarios y secundarios en mi pueblo natal, más conocido por Baney. Entre 1964 7 1966, estuve ingresado en el Colegio San Antonio María Claret de Luba (San Carlos en tiempos de la colonización). En septiembre de 1966, me trasladé a España con beca de la Diputación de Fernando Póo, (actual Bioko) en la Escuela de Formación Profesional del Ejército, Carabanchel Alto (Madrid), y obtuve el título de Oficial de Mecánica del Automóvil. En 1969-1970 hice el curso Preparatorio de Ingeniería de acceso a la universidad, en la Escuela de Ingeniería de Sevilla. Después inicié el primer curso de Ingeniero Químico en la Residencia Instituto Politécnico de la Rábida (Huelva), en 1970, que me vi obligado a interrumpir por la dictadura de Francisco Macías Nguema. Tras este fracaso involuntario, realicé en curso de Gestión Tributaria y Asesoría Fiscal del ESINE (1992). Desde entonces como autodidacta comencé a indagar en los estudios de la historia de los Bubis y de Guinea Ecuatorial. Entre 1990 y 1999, colaboré en el periódico Las Provincias (Valencia). Entré en el mundo literario y académico, en colaboración con el difunto profesor suizo, Max Liniger-Goumaz, primero con el prólogo en La Guinée Équatoriale. Convoitée et Oprimée. Aide-mémoirie d’une démocrature 1968-2005 (2005). Luego escribí el prólogo, el epílogo y participé con dos poemas en el libro Guinea Ecuatorial. Rica y miserable (2010). Mi primera obra publicada en solitario es el poemario titulado Sueños y dolor. Historia quemada de Guinea Ecuatorial (2017). En preparación y pendiente de publicación, tengo el ensayo titulado Los Bubis. El grito de un pueblo. En el año 2019 algunas de mis poesías aparecieron publicados en la antología Nuevas voces de Guinea Ecuatorial, 2008-2018 (Madrid: Diwan Mayrit), coordinada, compilada y editada por Juan Riochí Siafá. Tengo el gran honor y la enorme satisfacción de que el prólogo de mi poemario es el último texto escrito en vida por el profesor Max Liniger-Goumaz. También es un gran dolor para mí su pérdida, ya que falleció en 2017, y fue gran amigo y maestro para mí. A todo esto se une el placer de haber asistido en el Seminario Internacional del Centro de Estudios Afro-Hispánicos, celebrado en la sede de la UNED en Madrid entre los días 2 y 13 de julio de 2018, bajo el título de “Revisitando las descolonizaciones africanas: 50 años de la Independencia de Guinea Ecuatorial”, en la que se dedicó una mesa redonda de homenaje a la labor académica de Max Liniger-Goumaz. Mi participación en este Seminario consistió en plasmar una semblanza del profesor Liniger-Goumaz a nivel personal y humano.
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