Narciso Contreras. La fotografía como cicatriz
La obra del fotógrafo Narciso Contreras es una dolorosa ventana a vidas que se niegan a morir en el anonimato. «Nadie debe morir en vano ni en el olvido. Y aunque cada fotografía sea una cicatriz, también es una correspondencia que mantengo con la realidad que retrato, con las personas, con el ambiente, con la época», explica. Y es que es cierto: su trabajo lo ha llevado a entablar un diálogo con las facetas más extremas de la humanidad, la muerte y los enfermos en países en guerra. Quizá por eso Narciso repita tanto ciertos temas cuando nos habla sobre su trabajo. «El mundo se convirtió ante mí en el campo de batalla del alma por realizar el significado de su ser. Las batallas se pierden o se ganan, pero el alma buscará, por naturaleza, alcanzar su propia realización». Aunque parezca lo contrario, ser testigo del mundo no es un oficio fácil. Por eso, en la breve selección de piezas que hicimos para estas páginas, podemos encontrar todo tipo de imágenes. Desde personas en el suelo, dormidas, cobijadas sólo por la idea de una nación, hasta escenas llenas de gritos ahogados, de paisajes que igual son fachadas de edificios destruidos o casas blancas, espacios para la paz, la convivencia y el sueño. Contreras da cuenta del salvaje sufrimiento, de la pena, de la soledad y la angustia, pero también de la esperanza, de la solidaridad y de algunos, los menos, destellos de alegría y amor.
JGM

Un simpatizante de la oposición descansa dentro de una cueva que funciona como base rebelde en Siria. Septiembre 17 del 2013.

Luchadores rebeldes del Javata Harria Sham Qatabee vigilan la posición enemiga durante una pelea en el primer frente de ataque.

Un luchador rebelde del Qatabee Sokor Al-Islam proclama victoria después de disparar a un edificio donde se escondían tropas leales al presidente Bashar Al-Assad. Noviembre 4 del 2012.

La noche cae sobre una base rebelde en Aleppo. Se alcanzan a ver los edificios, entre ellos el hospital Al-Shifa, destruidos durante un ataque aéreo que ocurrió la semana anterior a la toma de esta fotografía. Noviembre 29 del 2012.

Una familia reubicada es vista en un refugio en Al Okashiah, por los límites de Beni Hassan en la provincia de Hajjah, mientras la pelea se reanuda intensamente en la frontera de Haradh, bajo control de la insurgentes Houth y sometida a bombardeos por parte de la coalición saudi en el noroeste de Yemen.






