Iskra Casa de Cultura es un colectivo que nació del deseo e inquietud de un grupo de jóvenes por darle difusón a la cultura en Chihuahua; además de ofrecer un espacio para el desarrollo y presentación de diversas voces de la expresión artística. Los talleres que ofrece este lugar son: creación literaria; cultivos urbanos; reciclaje y pintura; además, brinda un espacio para galerías y exposición gráfica. En esta ocasión presentamos la reciente convocatoria que lanzaron para invitar a jóvenes artistas del norte del país.
Chihuahua, México
6 de septiembre de 2013
A los individuos o colectivos con inclinaciones culturales, ISKRA Casa de Cultura los convoca a participar como talleristas en su próximo ciclo de talleres (Octubre-Diciembre). Hacemos extensiva esta invitación a todos aquellos interesados en diseminar la cultura en la comunidad de Chihuahua.
Para este fin se citará a una reunión informativa el día sábado 14 de septiembre de 2013 a las 15:00 horas en las instalaciones de la casa cultural, la cual está ubicada en la Calle Independencia # 3205 entre Carlos Fuero y Méndez colonia Santa Rosa.
La casa de cultura es un proyecto independiente de todo partido político, entidad gubernamental o religiosa que tiene como fin una alternativa humanista y libre de dogmas, donde la cultura vuelva a ser apropiada por la población en su conjunto.
Guadalajara, México, diciembre de 2012: llegué a la ciudad al mediodía. Recorrí el aeropuerto unas cinco veces para encontrar un taxi que me llevara al hotel. Buena vista. Allá visitaría a amigos y hablaría del libro de una joven autora mexicana. Ya en el hotel, subí al cuarto, encendí la luz, escribí las notas para mi presentación y bajé a comer al restaurante.
A las siete de la tarde fui al centro de convenciones donde se llevaba a cabo la feria del libro a la que fui invitada. Lagos interminables de gente y manos y pies y brazos enloquecidos. ¿Podría decirme dónde se ubican las editoriales independientes? Pregunté sin recibir una dirección específica. Caminé, cuánto camine el mismo pasillo y por los mismos estantes. Una hora después, la gente del comité organizador supo de mí y me llevaron a su enorme estand donde tomé agua y esperé de pie al resto de los invitados.
Finalmente todo sucedió. Unas palabras de aprecio, una felicitación, la fotografía y una entrevista. Antes de salir del recinto y dar gracias y la mano unas diez veces más, miré esa estructura de casa atropellada por un huracán, que albergaba las obras, el lugar elegido: Ítaca.
Fui al hotel y cené en el cuarto. En la televisión, un comercial del nuevo rayador de verduras y legumbres.
Antes de dormir, y como había ocurrido durante todo el día, pensé en ti.
La mañana siguiente el despertador sonó puntual a las seis. Debía hacer todos los rituales matutinos uno tras o otro sin pausas, si quería alcanzar a verte. En el restaurante del hotel una fila extensa de adolescentes que mataban por el pan, los hotcakes y el jugo de naranja, sólo me permitió tomar café y un poco de cereal.
Salí. Atravesar la calle, unos cuantos pasos y estaría contigo. Caminé una larga fila hasta ver de nuevo esa estructura ahuecada con una marquesina que decía Chile. Entré allí. Tímidamente me acerqué al primer estand y vi esas antologías de poesía joven chilena que tanto había revisado en la biblioteca de la universidad. Un libro de cocina y poesía, recopilaciones y un enorme tabique nerudiano que aparecía como el padre de la casa.
Al fondo, tú; debajo de otros tantos, parecías como el libro que alguien ha tocado cientos de veces y finalmente, olvidado en la mesa de un café. Nadie sabía el tiempo que llevaba esperándote. Te tomé y abrí la primera página “aquí no hay glamour”. Sonreí, las dos finalmente nos encontrábamos.
La poeta
Gladys González nació en Santiago de Chile en 1981, ha publicado alrededor de seis libros de poesía con sellos editoriales de Argentina y Chile. Entre ellos Vidrio molido (Libros La Calabaza del Diablo, 2011), el libro con el que me encontré finalmente en aquella ocasión.
Su poesía aborda el dolor y la desesperanza de una generación de jóvenes marcados por los despojos de la dictadura, trazando la geografía de una ciudad cuya desolación evoca la propia. Con versos sencillos, dotados de precisión sonora, Gladys González hace frente a una tradición poética no sólo chilena, sino latinoamericana.
Entre sus cualidades poéticas, se destaca el que no apela a la creación de un lenguaje cifrado, falsamente erudito y afectado. Sus poemas optan por la contundencia, las imágenes exactas. La sintaxis de los textos juega un papel fundamental en la construcción de un sentido completo en el que cada verso posee una plenitud discursiva íntegra.
Apoyada en una noción privilegiada de la sonoridad, esta poeta fundamenta la contundencia del discurso en un ritmo que evoluciona, se contiene y finalmente resulta en el nocaut del poema, donde el significado y la forma configuran un total absoluto y rotundo.
EL REGRESO
Ya en el avión, con Vidrio molido entre las manos, pensé en mi generación: ese mañana sin futuro.
Blindado
aprendía robara mentira esperarel momento adecuadoa observarlos gestos de desencantopara reconocerse y extraviarse
conseguiralgunas horas de calmadejar que los extrañosme protejancomo si fuera una pieza de museocomo si fuera parte del equipaje
sin dinerosin grandes promesassólo la imagende un escombroapoyado en otro
Doméstica
esta primaverahe comenzado a hacer mi camatodas la mañanasdespués de levantarme
busco domesticarme con pequeños ritualeslavar platospagar cuentashacer el desayunoalmuerzoonce y cena
busco la manera perfecta de arreglar mi cabelloy de hacer aeróbicosen el gimnasio
todo
para verte desde lejosy engañarmecon que mi vidaya no escribe hacia abajoque ya no esun verso largoy menos un poema
Paraíso
obra de acción performativa que sirve como performance de algún tipo de ciencia o arte tambiénel performance de los signos que han dejado de hacer una operación para trabajar y laborarparámetros y entran en efecto al actuar para provocar una acción que en efecto es una óperatrabaja tu trabajolos sentidos quirúrgicos detienen una serie de movimientos y los sentidosmilitares una serie de movimientos y actos especialmente musicalestrabajar fabrajar fregartrabajar talachear entrarlebuscar aire versión social surge versión surgida seriamentetrabajar a mano hecho a mano trabajando ahí y luego seguir para demandar mandar manarmano non mamón monaa una persona permanente que presione duro presione para evitarduro esta veztrabajar trabar tras traba tralala realizado por todos o por una sola personacansada que intenta apretarnos seguro de presionar duro apretar para llegar al trabajo bajotraba rata rota que aprieta prieta pri pi presiona duro para obligar a trabajar jara arabaja-traba-baja-traactividad ergo orgía órgano herramienta para ver amarrar asegurarexprimir vargas braga verga enemigo vra-bovircan trabajo vitra vitros cazar vircan trabajoentran en efecto presionada por el trabajo urgente especialmente musical durante el trabajo y lalabor y la presión unción excreciónalgo de trabajo producido en ejercicios extensospracticados para fabricar fabricar el poder en tal ópera trabajo por hacer con toda la potenciapara hacer y hacer una ópera de 30 horas.
aquí no hay glamourni bares franceses para escritores
sólo rosticerías con cabezas de cerdozapatos de segundacajas de clavos martillos alambres y sierrasguerras entre carnicerías vecinas y asados pobres
este no es el paraíso ni el anteparaíso
Pequeñas cosas
porque unopuede morirpor las pequeñas cosascomo por el gracioso bailede las esporasque se arrastranpor la telade mi vestidopor el silencioso crujirde la pintura hinchadareventando en un día de lluviaesparciendo un polvillo rosasobre mi nuca
Con motivo del centenario del natalicio del poeta guanajuatense Efraín Huerta el próximo año, el Fondo de Cultura Económica anunció una serie de actividades en torno a la figura del “Gran Cocodrilo”, entre las que se encuentran la edición de su poesía completa, así como una antología de poemínimos para jóvenes; además de mesas de discusión sobre su trabajo.
Lo anterior, en el marco de las celebraciones por el octagésimo aniversario de esa casa editorial; contexto en el que, además, se realizarán otras publicaciones y rediciones especiales con obra de autores mexicanos como José Revueltas y Octavio Paz.
TV Pública Argentina y la Biblioteca Nacional de la República Argentina organizan un ciclo de cuatro programas en las que el escritor Ricardo Piglia analiza la obra de Jorge Luis Borges. Ya está al aire el primer programa, en el canal de Youtube de TV Pública.
No puedo distinguir entre el José Mariano Leyva, el cruel personaje de Imbéciles anónimos, y el José Mariano Leyva que tengo aquí a mi lado, el despiadado que hace apenas una semana me invitó a presentar su novela. Aventuro entonces una teoría sobre porqué me invitó a fungir como madrina para la presentación en sociedad de su libro.
Recuerdo perfectamente el día en que, luego de acabar con los planes de un proyecto en común, Pepe me contó sobre la inminente aparición de su novela, y sentenció: “Pero no te va a gustar, TéllezPauls, la vas a destrozar”. Así que con ese antecedente, cuando tuve en mis manos un ejemplar de Imbéciles anónimos me propuse destrozarla a priori. Pero he aquí que no pude, la novela me atrapó de inmediato, pronto tuve una voracidad por terminarla así tuviera que dejar de hacer algunos asuntos pendientes. Si me invitaste, Pepe Leyva, para confesar públicamente que tu novela me gustó, entonces lo reconozco: terminé derrotado pero con la satisfacción de haberme sumergido en sus páginas, con el ánimo placentero de que haya sido él quien salió victorioso de nuestro encuentro.
¿Qué me atrapó? Al principio me recordó El club de la pelea, de Chuck Palahniuk, a quien Leyva a leído bien, en la que una cofradía secreta de patéticos se alejan de la normas sociales e imponen las suyas a su convivencia. Un cocainómano insaciable, una DJ frustrada con aspecto de manflora, un gay que da el giro pero al revés y un Don Juan de mujeres a punto de entrar en la tercera edad –o a su segunda juventud, como ellas prefieren llamarla–, además del José Mariano Leyva que entra como personaje, conforman el patético quinteto de Imbéciles anónimos (bautizada originalmente como Los imponderables, con la que ganó el premio José Rubén Romero de novela en 2009). Elías, Sunny B., Carlos y Marsé escapan a Cuernavaca, a una casa en medio de la nada, para olvidarse de sus penas y pasar el idílico fin de semana típico de los chilangos. En esa ciudad antaño paradisíaca se enfrentan con un asesinato que los hace toparse con la realidad. Pero nadie, ya se sabe, es lo que aparentaba ser, el tiempo los pone a todos en su lugar: de la misma manera como los ideólogos quedaron como simples idealistas. Fue entonces cuando me recordó una genial cinta alemana, Cómo armar una bomba (Was tun, wenn’s Brennt?, 2001): ambientada en 1987, la película cuenta la historia de un grupo de jóvenes anarquistas que pone una bomba en una casa de un barrio residencial, sin embargo, la bomba nunca estalla, el Muro cae, pasa el tiempo y cada quien sigue su camino… salvo dos de ellos, quienes muchos años después los vuelven a reunir para ir a destruir las evidencias de su acto. Cuando se reencuentran, unos a otros se descubren con sorpresa justo como lo que lucharon en su juventud.
Los cinco personajes de Imbéciles anónimos son hijos de quienes vivieron la guerra de las ideologías. Una generación anterior que apostaba todo por la siguiente, que quería lo mejor para sus hijos. En Imbéciles anónimos, dos generaciones se enfrentan y se recriminan no con discusiones interminables sino con actos. La generación de la Revolución Social es contestada por una generación desencantada: con tantas promesas incumplidas que ya no apuesta por ninguna opción política y se fuga de la realidad. No pienso, o al menos no leo esta novela desde las actuales circunstancias políticas y sociales del país, tampoco pienso en los Indignados, que al menos en España no impedirán el triunfo del PP en las próximas elecciones generales, en cambio, pienso en Amy Winehouse, la diosa de esta generación, una radical a su manera, que le volvió a la cara a su sociedad y ésta le cobró muy caro el desplante. ¿Qué hace, entonces, madurar a estos cinco que se creen imponderables?, ¿una muerte de seres queridos?, ¿los hijos, ya sean propios o adoptados? ¿Qué nos hace falta a nosotros como generación para enfrentarnos con nuestra realidad? ¿Qué tiene que pasar para que toda una generación se despabile, tan ensimismada, tan falta de conciencia, tan embelesada en sus monótonos e hipnóticos beats? Son preguntas que comparto con ustedes, pues no soy tan osado para aventurar una respuesta.
Imbéciles anónimos tiene esa frescura y ese desparpajo que tanta falta le hacía a la reciente novela mexicana, a veces tan predecible y aburrida. Es una balde de agua fría, que así como puede parecer una sorpresiva agresión también es cierto que despabila, hace caer en la cuenta de esas cosas que quisiéramos seguir soslayando. Además, no tiene ese pretencioso tono desafiante, ese pesimismo wannabe, ese falso descreimiento sólo porque está muy de moda lanzarse contra todo, como han hecho otros escritores de su generación. Lo digo sinceramente, quienes me conocen saben que no soy de elogios gratuitos: su escepticismo es genuino, su crítica bien dirigida y sustentada con un veneno infalible: un filoso sentido del humor. Leyva se tenía bien guardada esta novela, a diferencia de otros de su edad que ya tienen dos, ¡o hasta tres!, novelas publicadas. Además, Leyva recurre a una escritura fragmentada, sin que en ningún momento parezca pretenciosa o telegráfica, las oraciones bien hiladas y calibradas sostienen la novela hasta el final.
Los reparos me los guardo para la hora de los tequilas. Sólo quiero decirte, Pepe Leyva, que nunca aceptaré la invitación para ir a la profanada casa de tus padres en Cuernavaca.
Texto leído en la presentación de la novela el jueves 28 de octubre de 2011 en el bar Covadonga de la Ciudad de México.
¿Desaparecerán los libros en papel? ¿Se quedarán los editores sin trabajo en la era de la autopublicación? ¿Sobrevivirán las editoriales al libro electrónico? Para algunos comentaristas apocalípticos, la respuesta es sí a todas las preguntas anteriores. Pero para un tratamiento serio de estas y otras preguntas, nada mejor que Tercer Simposio Internacional sobre Libro Electrónico, que en esta ocasión se centra en la cadena del libro en el mundo digital. Cuenta con participación de, entre otros, Roger Barta, Hernán Casciari, Arcadi Espada, Verónica Juárez, Paola Morán, Perla Sassón-Henry, Alexis De Greiff y Tomás Granados.
El Simposio Internacional sobre Libro Electrónico comienza hoy y termina este viernes. Consulta el programa en la página del SILE. Puedes seguir las conferencias en vivo por streaming, o por audio streaming, o si lo prefieres puedes seguir el desarrollo del simposio en Twitter o Facebook.
Señores del siglo veintiuno,
es necesario que se sepa
lo que nosotros no supimos.
Pablo Neruda
Este mes de septiembre se cumplen 40 años de la muerte de Pablo Neruda, Víctor Jara y Salvador Allende, a consecuencia directa o indirecta del bombardeo del palacio de La Moneda en Chile, y el golpe de estado impuesto como resultado del mismo en ese país, en 1973.
En el marco de la conmemoración de aquel suceso; en México se realizarán una serie de conciertos, ciclos de cine, mesas redondas y otras actividades en diversas sedes como el Centro Cultural El Juglar, en el Distrito Federal.
Asimismo, el 10 de septiembre en la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles, darán comienzo una serie de mesas redondas sobre Salvador Allende; en tanto que el miércoles 11 se presentará en el jardín Centenario de Coyoacán el concierto homenaje “Víctor Jara Sinfónico”, con la participación del tenor chileno Miguel Ángel Espinoza Pellau.
Por otra parte, los días 23 y 24 de septiembre se llevarán a cabo en el Palacio de Medicina de la ciudad de México las mesas “Allende y Latinoamérica” y “Allende y su legado”, respectivamente.
El 25 del mismo mes, también en dicho recinto, se realizará el homenaje “Neruda en el Corazón”, a cargo de escritores y actores, que abordarán la obra del poeta chileno y sus estancias en México.
También, el 26 de septiembre, el colectivo de muralistas chilenos Brigada Ramona Parra intervendrá diversas zonas de la ciudad de México y llevará a cabo un serie de murales, los cuales tendrán como tema central la amistad entre Chile y México.
Por último, la Cineteca Nacional llevará a cabo el ciclo “Desde la Memoria”, integrado por siete documentales de autores chilenos, que se proyectarán del 1 al 5 de octubre de este año.
Centro Cultural El Juglar A. C.
Manuel M. Ponce No. 233
Colonia Guadalupe Inn
Delg. Álvaro Obregón
México, D. F.
C. P. 01020
Teléfono: 56804113
Palacio de la Escuela de Medicina
Brasil No. 33
esq. República de Venezuela
Centro Histórico
México, D.F.
C. P. 06020
Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles
Francisco Sosa No. 202
Barrio de Santa Catarina
Coyoacán, C. P. 04000
México, D. F.
Teléfono: (55) 5554 5324
Cineteca Nacional
Av. México Coyoacán No. 389
Col. Xoco
Benito Juárez
Mexico D.F.
C.P. 03330
Teléfono: +52 (55)4155 1200
Jardín Centenario
Centenario s/n
Col. Villa Coyoacán
Coyoacán
C. P. 04000
México, D. F.
La exposición Mirada y Testimononio, de Pedro Valtierra se inauguró el viernes 6 de septiembre de 2013, a las 19:00 hrs., en el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas en Guadalajara (MUPAG), en el marco de las actividades de Fotoseptiembre en Guadalajara.
La exposición, compuesta por unas 150 fotografías, es una retrospectiva del trabajo que Pedro Valtierra ha realizado a lo largo de treinta y años años de carrera. Además de las fotografías se incluyen videos y algunos trabajos publicados en la revista Cuartoscuro, de la que desde hace veinte años, Valtierra es director.
Dicha muestra permanecerá abierta en el MUPAG hasta el 12 de enero de 2014.
Museo del Periodismo y las Artes Gráficas
Av. Alcalde 225, Centro Histórico
Guadalajara, Jalisco
Teléfono: 36 13 92 85
Pedro Valtierra (Fresnillo, Zacatecas, 1955) en el año 1973 comenzó su carrera como auxiliar de laboratorio y fungió como fotógrafo de la presidencia de méxico. Su trabajo como fotógrafo incluyen los diarios Unomásuno y El Sol de México; además fue fundador y jefe de fotografía del periódico La Jornada, Revista Mira y El Semanario Punto. En 1998 ganó el Premio Internacional de Periodismo Rey de España, a la mejor fotografía del año. Fue director del periódico LaLlovizna, en Zacatecas. En 1986 fundó la Agencia Cuartoscuro, uno de los espacios más importantes de renovación del lenguaje fotográfico de este último siglo. También creó la revista que lleva el mismo nombre.