Llevar al cine la vida —o sólo parte— de un personaje tan complejo en obra y esencia es un reto complicado; la traición es un riesgo latente en obras de esta naturaleza.
En Phantom Thread, Paul Thomas Anderson, como director, guionista y cinematógrafo, captura interiores inmaculados que junto con la música de Jonny Greenwood hipnotizan al espectador para adentrarse, una vez más, a su misterioso, encantador y surreal universo.