Tierra Adentro

Alacena

El blog de la Redacción de Tierra Adentro.
Leo Testut, Traité d’anatomie humaine, 1895. (Flickr)

Homenaje a cinco años de la muerte de Sergio Loo


Ésta es la operación al cuerpo enfermo: la transfusión de mi voz a tu carne roja.
Sergio Loo

 

En una conversación con Ricardo Piglia, Roberto Bolaño señala un final de camino para los lectores latinoamericanos y la apertura de un abismo para los escritores. La salud del chileno le prometía solo un par de años más sobre la tierra, y un abismo se abría entre él y sus lectores. Un abismo creador y destructor que auguraba el término de su vida y la oportunidad de elaborar su opera magna en caída libre.

La muerte de un escritor —especialmente la muerte temprana de un escritor a causa de la enfermedad— invierte los papeles que Bolaño describe: con la muerte ya no se enfrenta el escritor al abismo, sino que es heredado a los lectores, que en nuestra condición de estatuas detrás de la página solo podemos imaginar la obra que pudo existir.

La muerte de Sergio Loo en 2014 nos heredó un enorme abismo poético. Desde 2006 sus textos prometían configurar una poesía nueva, y con la publicación en 2007 de Sus labios en mi boca rodando quedó claro que estábamos ante una voz estridente que no ignoraba la tradición ni temía subvertirla.

Entonces era notable la influencia de Abigael Bohórquez en la comparación del amor homoerótico con la divinidad cristiana, la angustia en la voz social, el ataque a la sintaxis y la profundidad de la experiencia poética. Después las publicaciones de Sergio desafiaron géneros: sus poemas, que pueden leerse como novelas (y viceversa), nos llevan de un lado al otro de la ciudad buscando, siempre buscando.

Sergio supo enfrentarse al abismo de la literatura. Para él vuelo, caída, velocidad y gravedad son términos relativos. Nos han dicho que no saltemos, que nos aferremos a la orilla, y la obra de Loo es un grito que pide lo contrario.

En Operación al cuerpo enfermo, obra póstuma de Sergio, las circunstancias, la estructura, la carencia de género y la resonancia poética lo vuelven una suerte de fantasma. En una escena imagina en su propio funeral: su abuelo se cerciora de que tenga los ojos cerrados, su abuela reza un rosario, su madre no puede hablar.

Es un libro en el que la imagen del cuerpo enfermo se construye por capas: el cuerpo está enfermo de cáncer, el cuerpo está enfermo de amor (y sus amantes crecen dentro de él como cáncer), el cuerpo está enfermo de sociedad.

Un libro en caída libre, desde el que Sergio se preparaba para un viaje más largo, más definitivo. Uno que lleva ya cinco años, durante los cuales Sergio nos ha acompañado en relecturas, en homenajes. En su ausencia así llevamos a Sergio, hablándonos desde nuestra propia carne roja.


Autores
(Guanajuato, 1996) es poeta, traductorx y editorx. Estudió Escritura Creativa y Literatura en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Sus poemas han aparecido en Periódico de poesía.
Gabriel S. Delgado C., Venezuela ecléctica, Flickr.
Gabriel S. Delgado C., Venezuela ecléctica, Flickr.

 

1. Andrés Bello, “Las ovejas”, Obras completas I (1883)

 

«¿Líbranos de la fiera tiranía

de los humanos, Jove omnipotente

¡una oveja decía,

entregando el vellón a la tijera?

que en nuestra pobre gente

hace el pastor más daño

en la semana, que en el mes o el año

la garra de los tigres nos hiciera.

Vengan, padre común de los vivientes,

los veranos ardientes;

venga el invierno frío,

y danos por albergue el bosque umbrío,

dejándonos vivir independientes,

donde jamás oigamos la zampoña

aborrecida, que nos da la roña,

ni veamos armado

del maldito cayado

al hombre destructor que nos maltrata,

y nos trasquila, y ciento a ciento mata.

Suelta la liebre pace

de lo que gusta, y va donde le place,

sin zagal, sin redil y sin cencerro;

y las tristes ovejas ¡duro caso!

si hemos de dar un paso,

tenemos que pedir licencia al perro.

Viste y abriga al hombre nuestra lana;

el carnero es su vianda cuotidiana;

y cuando airado envías a la tierra,

por sus delitos, hambre, peste o guerra,

¿quién ha visto que corra sangre humana?

en tus altares? No: la oveja sola

para aplacar tu cólera se inmola.

Él lo peca, y nosotras lo pagamos.

¿Y es razón que sujetas al gobierno

de esta malvada raza, Dios eterno,

para siempre vivamos?

¿Qué te costaba darnos, si ordenabas

que fuésemos esclavas,

menos crüeles amos?

Que matanza a matanza y robo a robo,

harto más fiera es el pastor que el lobo» .

Mientras que así se queja

la sin ventura oveja

la monda piel fregándose en la grama,

y el vulgo de inocentes baladores

¡vivan los lobos! clama

y ¡mueran los pastores!

y en súbito rebato

cunde el pronunciamiento de hato en hato

el senado ovejuno

«¡ah!» dice, «todo es uno».

 

2. Perfil de Simón Rodríguez, mentor de Simón Bolívar

 

3. Novena sinfonía de Beethoven, Orquesta Sinfónica de Venezuela Simón Bolívar, dirigida por Gustavo Dudamel

https://www.youtube.com/watch?v=nh-IVOmssCk

 

4. Entrevista de Tierra Adentro con el poeta Rafael Cadenas

 

5. La novela Memorias de Mamá Blanca (1929) de Teresa de la Parra

 

6. Juan de Castellano, Elegías de varones ilustres de las indias (1847)

 

Se dijo Venezuela de Venecia,

Y ansí llamamos todos esta tierra,

Que muy prolijos términos encierra.

Los naturales della son desnudos,

Todas sus proporciones muy bien hechas,

Alentados, fornidos y membrudos,

Prontiísimos al arco y a las flechas.

 

7. Oscar d’ León, Que Bueno Baila Usted

 

https://www.youtube.com/watch?v=DPhggH-yuBY

 

8. Bolivar y Ponte (1858) de Karl Marx

 

9. La primera novela venezolana: Los mártires (1842) de Fermín Toro

 

10. Los Amigos Invisibles, La que me gusta

 

Arte callejero en Londres. Flickr.

Cuando la geopolítica, los derechos civiles o el honor de los verdugos están en juego, toda discusión se ensombrece. ¿En qué ventanilla se exige lo imposible y en cuál esquina conspira lo indeseable? Como no se vive a la caza de las exageraciones ideológicas propias, todos sabemos apuntar el dedo en dirección al extremista. ¿Es signo de los tiempos o percepción personalísima que la esperanza de un nuevo día repose junto a la turbación de un futuro inhóspito? Aunque haya malditas serpientes en el maldito avión, una tarea noble es no fakenewsear que se trata de serpientes fantasma.

¿Predicción de Hans Magnus Enzenberger en El perdedor radical, otra resonancia magnética de los cerebros hackeados de Yuval Noah Harari o herencia de la clínica a là Foucault (lo que pasa, wey, es que ya estás en la banqueta asoleada de la Historia; todo bien con tus desviaciones, con tus roturas, todo bien siempre y cuando no te entre el afán الدولة الإسلامية في العراق والشام y te vacunes contra las necedades del sinarquismo redneck)? Diría Homero Simpson: en un mundo enloquecido solo un lunático está verdaderamente loco. Y así nos salvamos muchos, al menos en la sumatoria de intersecciones.

En cualquier caso la Redacción de Tierra Adentro se propuso compartir la preocupación, la certeza que muta en autoexamen, el hallazgo de las tres de la mañana que esconde una larga concatenación de enlaces. Es decir, el artículo:

LA FALLA METACOGNITIVA COMO CARACTERÍSTICA DE QUIENES TIENEN IDEAS RADICALES

del cual reproducimos nuestra traducción del resumen, en virtud de la licencia Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0).

El artículo puede descargarse aquí.

DOI: https://doi.org/10.1016/j.cub.2018.10.053

AUTORES

Max Rollwage, Raymond J. Dolan y Stephen M. Fleming.

* La metacognición es la habilidad para reflexionar sobre nuestros propios procesos cognitivos.

* Investigamos los rasgos metacognitivos del radicalismo en tareas de percepción de bajo nivel.

* Los participantes radicales mostraron menos agudeza respecto a sus propias decisiones.

* Los radicales mostraron cambios de ideas menores en respuesta a evidencia que mostraba sus errores.

EN BREVE

Rollwage et al. examinaron si las creencias radicales están relacionadas a alteraciones en la metacognición en tareas de percepción baja. Los participantes radicales —en los dos extremos del espectro político— mostraron una agudeza reducida respecto a la corrección de sus elecciones y menor sensibilidad a la evidencia mostrada después de que se tomara una decisión, lo que indica una resistencia genérica a corregir los errores.

RESUMEN

El crecimiento de la polarización de los asuntos políticos, religiosos y científicos amenaza a las sociedades abiertas, conduce al atrincheramiento en las creencias, a la reducción de la comprensión mutua y a la negatividad totalizadora respecto a la propia idea del consenso.

Esta radicalización ha sido vinculada a diferencias sistemáticas en la certeza con la que la gente se adhiere a ideas particulares. Sin embargo los conductores de la certeza injustificada en los radicales raramente son considerados desde la perspectiva de los modelos de metacognición, y sigue sin saberse si los radicales muestran alteraciones en la confianza en el prejuicio (la tendencia a sostener en público una confianza alta), en la sensitividad metacognitiva (agudeza respecto a la corrección de las creencias propias) o en ambas.

Con dos muestras poblacionales independientes (n = 381 y n = 417), mostramos en este trabajo que los individuos con ideas radicales (según se midieron en cuestionarios respecto a actitudes políticas) exhiben una discapacidad en la sensibilidad metacognitiva al hacer juicios de discriminación de percepción de baja.

Específicamente, más participantes radicales exhibieron menos agudeza en la razón por la que sus elecciones eran correctas y un ejercicio de evaluación de confianza reducido cuando se les presentaba evidencia después de la toma de decisión.

Nuestro uso en este estudio de tareas de decisiones de percepción simple nos permitieron descartar efectos de conocimiento previo, así como habilidades y factores motivacionales que sustentan las diferencias en la metacognición.

En lugar de eso, nuestros resultados destacan una resistencia genérica a reconocer y corregir creencias incorrectas como un propulsor de la radicalización.

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Mitin del Tea Party en Saint Paul, Minesotta, 13 de marzo de 2010. En la pancarta amarilla se lee: “Dios es un extremista de derecha, por lo tanto yo también”. Flickr.