Tierra Adentro
Ilustración realizada por Hilda Ferrer
Ilustración realizada por Hilda Ferrer

Eras mi lector favorito, lo fuiste desde el primer día. El mero roce de tu piel le daba vida a mis páginas, llenaba de palpitaciones mis palabras y hacía que me recorriera un temblor intenso que arqueaba mis costuras.

No sé con exactitud por qué me elegiste, pero agradezco que te hayas detenido en mi estante. Desde la primera vez que me tomaste entre tus manos, ya nunca esperé que me leyera alguien diferente; solo te quería a ti. Cuando estabas conmigo, me sentía el libro más feliz y afortunado. No puedo explicar cómo, pero de algún modo tú lograbas que nuestros contornos se difuminaran.

No fue hasta que dejaste de venir cuando descubrí que los libros teníamos memoria; desde hace más de un año no te veo, pero no por eso he podido olvidar tus caricias, tu perfume, tu esencia. Tu mero recuerdo me llena de agitación. Me gustaba creer que tus ojos habían sido hechos solo para mí. ¿Dónde estarás ahora? ¿Por qué no vienes a visitarme?

Me dijeron que te han visto pasar por la biblioteca, pero que ya no te detienes como antes. Me temo que me hayas cambiado por literatura barata, mas no pierdo la esperanza de que algún día regreses. Mi solapa te extraña, mi ser te extraña. Eras la única persona a la que habría dejado alterar mis historias y ni siquiera lo sabes. No imaginas cuántas veces he soñado con tener pies para salir a buscarte.

Si la situación fuera a la inversa, yo te leería despacio, saboreando cada palabra. Pasaría con inmenso cuidado tus páginas para no perder ningún detalle y besaría tu portada. Te llevaría conmigo a todas partes. Te cuidaría como si fueras mi tesoro más valioso. Amaría de ti cada línea, cada espacio… Si fueras un libro, te trataría de tú a tú, suspiraría soñando con la posibilidad de convertirme en la protagonista de tu historia.

Escribo entre líneas, pero no pienso dejar de hacerlo hasta tu regreso. Me niego a creer que me hayas olvidado.

Tu libro favorito

Similar articles
0 193