Leer la obra de Elena Garro es explorar mundos luminosos y sombríos, donde la imaginación amplía las fronteras de la realidad, lo fantástico rompe la línea rígida del tiempo, y conviven personajes históricos y ficticios, seres apegados a lo cotidiano, con sus desventuras y alegrías, y seres que aspiran a vivir lejos de la mediocridad y la violencia.