Ya he dedicado varios ensayos a la preocupante conjunción entre los movimientos reaccionarios contemporáneos (al menos los acoplados en espacios virtuales) y la propaganda política mediante memes.
El otro día, mientras platicaba con un amigo, salió el tema de los enlaces maliciosos que rezan “¿eres tú el del video?” a los que con solo darles click se replican en las conversaciones de Messenger con tus amigos.