La última noche… La pasé de rodillas, delante de su cuna…
Antonia Grigorieva Bóndareva, teniente de guardia, piloto de mando
Simone Weil, en uno de sus ensayos más poderosos, La Ilíada, o el poema de la fuerza, escribe:
Nunca se expresó con tanta amargura la miseria del hombre, que incluso le hace incapaz de sentir su propia miseria.