Fútbol
Siempre me gustó quedarme atrás
ser el corredor de fondo
cuando el balón
se deshacía
pasando
en el asfalto
de la rodilla al pie
quedarme a la orilla del mundo
de la cancha
mientras los demás gritaban gol
y se alzaban las playeras
dejando descubiertas sus espaldas
mirar la lluvia resbalar
y las rodillas empapadas
los charcos
como reflejos del cielo
y las nubes
un pase perfecto que hace llegar de nuevo al gol
su redondez de pecho
de bola
que salta bardas
y toca puertas
de reloj y medio tiempo
y el tú no puedes jugar
cruel de los equipos
que dividen en dos
y el yo juego en mi casa todo el
tiempo
pero tu casa no es el parque ni la calle
ni el patio ni la escuela
a veces ni la casa
solo el cuarto secreto o el ropero
a veces una llave
pintada de amarillo
un tragaluz de los deseos
no sigues las reglas ni entiendes tampoco posiciones
el centro de todo para ti
es otro centro aún sin nombre
y futuro
dicen que para saber de fútbol
primero hay que entender el fuera de lugar
y yo y mi cuerpo sabíamos de eso mirando a los chicos
pasarse la pelota
Municiones
Todas las tardes salimos por el patio
cruzando el alambrado de púas
un pie el otro
por el terreno baldío descalzos
y el rifle de postas al hombro
y la soga
con la que intentamos una vez más
lazar la yegua
aunque.