¿Desaparecerán los libros en papel? ¿Se quedarán los editores sin trabajo en la era de la autopublicación? ¿Sobrevivirán las editoriales al libro electrónico? Para algunos comentaristas apocalípticos, la respuesta es sí a todas las preguntas anteriores.
La semana pasada varios periódicos, The New York Times, The Washington Post y The Guardian revelaron documentos que indican que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, junto con su contraparte británica, habían trabajado durante al menos tres años para vulnerar los protocolos de seguridad de Internet y que este trabajo ya había rendido fruto.
“Veo salir gorriones roncos del hocico del perro / diminutos bocados de pez y pataleos eléctricos” eso escribe la autora de Perro sombra (edición de autor, 2011) y de Corazón (Kodama Cartonera, 2012).