Ojo de agua
II
Fuimos al ojo de agua
con la mano probamos un poco
qué dulce era en la boca
había rumor de piedras
en su húmeda orilla
nos penetramos
fue dulce igualmente
en tiempo cálido
plumaje había no viento
la boca se me resbalaba
en tus labios se reunieron sus pedazos
fue ligera luz sobre mis párpados
parecías
hoja de ocote
tendida en los guijarros
bebiendo directo del afluente
sobre el día
con la corriente de plumas
piedras cálidas
tiempo de tierra
rumor de luz
qué claro fue para mí
que a eso le llamáramos el amor.