In media res, como me gusta que comiencen las historias de amor: en octubre de 1972, Manuel Puig asistió a una fiesta en la embajada mexicana en Buenos Aires invitado por Carlos Monsiváis, quien le presentó a Miguel Vélez, otro intelectual contemporáneo, y se enamoró de él, aunque fuera heterosexual o diverso y, además, extranjero.