Cuando uno está fuera de
lugar, uno siempre tiene que
estar listo para brincar al lado,
trecho a trecho, en la Nada que
se encuentra precisamente al
lado del fuera del lugar
(Jelinek, 2006, pág.
Hay libros que se constituyen en la teoría y aparecen como espectros en los modos de vida; palabras que archivan un secreto, signos a punto de confesar algo.