Tierra Adentro

araña

Fotografía de Z. Andrzejewski, 2017. Recuperada de Flickr. CC BY-NC-SA 2.0
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Rukan o nace una ruca (candado de poros y sales) La araña como todos se debe enseñar sin su completo esqueleto, con el cerebro de un cerro al encuentro de las aves, en un bocado de sal con sus ojos de platillo, que se agazapa en un empedrado en desnivel, sin manos para flamear la araña aprende su nombre y el de gigantes enredaderas con su colmillo lustroso afila patrias resecas en el vientre de polillas barbadas, descansa del día se enjuaga como lo hace un remo Todas las arañas no caben en el sueño a veces reducen rocas con su lamentosa escarlata necesitan de musgos, sepias y arroyos para finitos puntos de malabarismo La araña construye su hogar hacia el sur en el mismo llavero sucio donde bautizaron el cerco sobre reflectores y chiqueros de luz apagada Ciclo estacional A la waria vienen a morir los árboles (marcas de nacimiento) el fango se alimenta de trillas entre los ojos donde el aire vive transparente, atesora restos vegetales y carne de lombriz no olvido mis pómulos altos madre morena festeja calambres en los tallos su interior pare pigmentos latiendo rojos chuzos En primavera permanece de pie soltando baúles, oye a los gallos crecer bajo las piernas de un cementerio abrigando hormigas Era menester de las hojas palidecer el invierno sobre pesada neblina era menester cuando el cobarde regañaba a su manera el domicilio con aves migratorias nuestra respiración champurria nuestra saliva como nata en el foye su llanto parece ronco mientras.