La presencia del pueblo yorùbá en América, especialmente en Brasil y Cuba, es un capítulo significativo en la historia de la diáspora africana, que ha moldeado profundamente los paisajes culturales, religiosos y económicos del continente.
La presión para “re-abrir” las escuelas, el caso recientemente tomado por nadie más que el mamón de David Brooks, es una pila de basura falsa, peligrosa y fascista.