María de Betania Metete Bolekia
Nací en Vitoria-Gasteiz, en el País Vasco. Mis primeros recuerdos, sin embargo, vienen de la tierra de los maños, Zaragoza, la ciudad a la que mi familia se mudó cuando yo era muy pequeña y donde crecí, aprendí a mirar el mundo y descubrí que la educación podía ser una forma de transformar realidades.
Desde niña me sentí atraída por todo aquello que tuviera que ver con las personas, sus historias y sus luchas. Esa sensibilidad me acompañó hasta la Universidad de Zaragoza, donde estudié Magisterio de Educación Primaria. Allí confirmé que mi vocación estaba profundamente ligada a la infancia y a las problemáticas sociales que atraviesan sus vidas. Por eso participé en distintos voluntariados, especialmente con niños y niñas de origen migrante, experiencias que marcaron mi manera de entender la enseñanza y la justicia social.
Mi camino profesional me llevó más lejos de lo que imaginaba. Me formé como profesora de Español como Lengua Extranjera, en el Instituto Cervantes de Praga, ciudad en la que actualmente resido y donde he trabajado como docente de español en la etapa de educación primaria. Vivir en la República Checa me abrió nuevas perspectivas culturales y me permitió observar la educación desde otros prismas.
Durante mis últimas prácticas universitarias, gracias a un compañero de profesión, descubrí una pasión que llevaba tiempo dormida: la escritura. Desde entonces, crear historias para niños se convirtió en una forma de expresar mis inquietudes y de ofrecerles herramientas para comprender el mundo. Me interesa escribir relatos que transmitan valores como la empatía, el respeto, la solidaridad y el amor propio, historias que inviten a pensar y a sentir.
Hoy me considero una escritora emergente. Hace menos de un año publiqué mi primer libro,
El viaje de Fatoumata. En él narro la historia de una niña originaria de Malí que, en su intento por llegar a costas españolas, pierde a su familia y queda como única superviviente. Atrapada en el sistema de protección de menores migrantes no acompañados, Fatoumata enfrenta el rechazo, los cambios constantes de casas de acogida, el
bullying y un profundo desgaste emocional. Su historia es un espejo de los procesos migratorios y del rechazo que tantas personas sufren al buscar nuevas oportunidades lejos de su hogar.
A través de esta obra también reflexiono sobre temas que me preocupan y me atraviesan: la adicción digital, la amistad verdadera y las relaciones intergeneracionales, especialmente entre niños y abuelos. Escribo para que los lectores, pequeños y grandes, encuentren en mis relatos un espacio para pensar, cuestionar y sentir.
Esta soy yo: una maestra, una migrante, una escritora que busca tender puentes entre mundos y que cree firmemente en el poder de las historias para transformar miradas.