Conjuro una promesa rota
al empezar el día
con el café adelgazado
en el agua de plástico
peino con las uñas la cabeza de mi hija
mi mano tiembla
siete punto cuatro grados
en la escala de Richter
después de una jornada abierta
de doce horas cosiendo bolsillos
marcaje ochocientos
y aún falta
para completar el mes de renta.