trabajo
Trabajos miserables
Ana de Anda
En el Génesis, el castigo a la desobediencia humana fue la condena eterna a comer el pan con el sudor de nuestra frente. Con el correr de los siglos, las gotas de sudor producto de jornadas extenuantes ya no sólo provinieron del trabajo manual sino del intelectual y de una práctica entre ambos universos que... Lee más
Gorra roja
Ana Karen Basilio
Los cerillitos no salen de la caja traen poco más que la cabeza encendida de nubes cirros entre la noche, como un nenúfar blanco flotando sobre aguas tranquilas. En sus delantales cuelgan las morrallas musicales como los cencerros que llevan las vacas en los cuentos coloridos que conocí de niña, las que sonríen... Lee más
La vida después del contrato
Diana Colín García
Ella camina erguida, orgullosa. El sonido de sus tacones resuena en las escaleras de la estación mientras se apresura para alcanzar el metro. En una mano lleva la bolsa con las compras; con la otra, empuja el carrito donde va su hijo. Al llegar al andén, escucha cómo el metro se aleja. —No importa, ya... Lee más
Galgo atrapa liebre
Pablo Ayenao Lagos
Los rayos solares proyectaban sombras en el pavimento. Antes de subirse al camión encendió un cigarro. Aspiró profundo y se arrellanó en el asiento del copiloto. Por la ventana, los eucaliptus se perdían en perfectas columnas equidistantes. En la cabeza del conductor sobresalían unos apósitos amarillentos. La tormenta nocturna se había disipado por completo. Casi... Lee más
Arendt y la condición humana
Noel René Cisneros
Pienso cómo iniciar este texto mientras echo pacas de pastura en la troca de mi papá. No es precisamente el espacio ideal para reflexionar en torno a la obra de Hannah Arendt (1906-1975) ¿o sí? Quizá, me vuelvo a decir, si tomo en cuenta su división entre trabajo y labor, y cómo esta es una... Lee más
Esclavitud moderna: voces de quienes aún luchan por sus derechos
Diego Durán
“Desde que empecé a trabajar, aproximadamente a los diez años, fue por cuenta propia, mi madre se oponía, pero yo lo hacía a su pesar”, recuerda Antonio quien tiene cincuenta y cinco años y está al frente de la economía de su propia familia. Mantiene una apariencia vigorosa, se exacerba cuando cuenta cómo se adaptó... Lee más
Roque Dalton y el Pulgarcito
Christina Soto van der Plas
En las últimas semanas me he dedicado primordialmente a dos tareas: refinar mi arte de albañilería para aplanar y enyesar paredes con videos en internet y empaparme de la historia del país más pequeño de Centroamérica, El Salvador. Estas dos actividades me han llevado a reflexionar (o, más bien, a obsesionarme) con una reflexión profunda... Lee más
Trabajo, en fin
Drusila Torres Zúñiga
–trabajo, en fin pero trabajo amadosi hay amable trabajo– Exhausto es vivir siempre cansado necesito escapar porque me asfixiala respiración de mi congénere Mis pequeños –de por sí– ojosestán enrojecidos llorosospor la baja calidad del sueño En el baño las mujeres presumen sus gastritiscomo si fueran ascensos en la escala laboralahí se nota tu... Lee más
Sobre las formas de producción en Marte
Rodrigo Riquelme Galván
“Las plazas, las calles austeras, los edificios bajos, los talleres sin muros, estaban colmados de vitalidad y actividad. Mientras caminaba, Shevek sentía la presencia de otra gente, gente caminando, trabajando, conversando, rostros que pasaban, voces que llamaban, cuchicheaban, cantaban, gente viva, gente que hacía cosas, gente en movimiento”. Abbenay, una de las comunidades odonianas del... Lee más
Maksim Mest
Virginio Martins Gouveia
En el crepúsculo gris de un octubre que ya no recordaba el esplendor de los antiguos otoños soviéticos, Maksim Mest regresó a su morada, una construcción anónima de ladrillos ennegrecidos que el tiempo y la negligencia habían reducido a una sombra de sí misma. La fábrica Krupskaia & Putilov, donde sus horas se consumían en... Lee más
Agüero
Aketzaly Moreno
a Thoreau y Lafargue A muy temprana edad padecí la fiebre de las pérdidas; era muy necia para poder reconocer en el tuétano de las alucinaciones el tono de las grandes profecías, develadas sólo en la angustiante parálisis del sueño: “Serás muy joven todavía, pero ya tendrás la vida embargada, pondrás el lomo bajo las... Lee más
El ejército que limpia Sillicon Valley
Christina Soto van der Plas
(y su playground, la costa central) Pienso cosas que tal vez ni debo de pensar. Yo sé que todo trabajo es de honra, pero siempre anhelé no trabajar tan rudo, como en mi país. Uno sembraba la fruta y aprendí todo eso, pero ando lavando platos. Yo tengo esa esperanza, de que si llego... Lee más


