oralidad
LA TORTUGA Y EL MONO
Laida Memba Ikuga
Cuando era pequeña vivíamos en Barcelona. Eran los años ochenta, en una ciudad en la que todavía podías pasar por la panadería y pagar al final de semana. Llevábamos las cajas de cerveza al colmado para cambiar las botellas vacías por otras llenas, nos quedábamos con la vecina cuando mis padres tenían que salir de... Lee más
Acitrón de un fandango
Georgina Moctezuma
Me gusta repetir la palabra fandango cuando nadie me escucha, llenarme la boca con la cadencia y el latido profundo que, en mi memoria, tienen los versos: acitrón de un fandango… Repito varias veces en conjunto con el resto, en voz alta, sabaré de tarantela… y por fin siento cómo la ronda me toma en... Lee más
Un montón de fantasmas: meditaciones en torno a Adela Fernández
Alberto H. Tizcareño
Si bien la buena prosa suele ser antítesis del habla, la narrativa recurre a menudo a la oralidad para dárselas de natural o auténtica. El estilo es casi siempre una meditada fabricación. El habla, por el contrario, aspira a la espontaneidad inspirada. Sin embargo, hasta el habla más auténtica debe pasar, paradójicamente, por el tamiz... Lee más


