{"id":61776,"date":"2026-10-21T07:00:39","date_gmt":"2026-10-21T13:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59116"},"modified":"2026-10-27T11:24:20","modified_gmt":"2026-10-27T17:24:20","slug":"penny","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=61776","title":{"rendered":"Penny"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella sab\u00eda que Penny era fea. Solamente no quer\u00eda que se lo dijeran en su cara. La quer\u00eda. Pero tambi\u00e9n le tem\u00eda. Le gustaba acariciar su pelo. Sent\u00eda escalofr\u00edos cuando lo hac\u00eda. Parec\u00eda una escobilla capaz de limpiar la olla m\u00e1s cochambrosa. Al pasar sus dedos sobre ella, sent\u00eda que le hac\u00edan cortadas en la palma de la mano, aunque en realidad s\u00f3lo eran rasgu\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Penny dorm\u00eda debajo de su almohada. Despu\u00e9s de cenar, corr\u00eda a lavarse los dientes y luego le le\u00eda un cuento, como le hubiera gustado que su mam\u00e1 hiciera con ella. Ambas se quedaban dormidas casi al mismo tiempo y ella so\u00f1aba que Penny la acompa\u00f1aba a la escuela. Se sentaban en la esquina del sal\u00f3n y le contaba de lo que iba la clase. Las otras ni\u00f1as se sent\u00edan repelidas por su amiga. Los ni\u00f1os quer\u00edan tocarla. Cuando Aar\u00f3n acercaba los dedos a su cola, negra como el carb\u00f3n, Penny giraba y soltaba la mordida. Despertaba en aquel momento y era cuando m\u00e1s miedo sent\u00eda de ella, que dorm\u00eda pl\u00e1cidamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al regresar de la escuela, tomaba a Penny, escondida debajo de la cama, y andaba con ella por todos lados. Mientras com\u00eda, se quedaba detr\u00e1s de la escalera, y cuando ten\u00eda que hacer la tarea en la sala, Penny la observaba con sus ojos color sangre desde el sill\u00f3n. Pero cuando estaban solas, a Penny le gustaba echarse sobre su hombro y lamerle el l\u00f3bulo de la oreja. Ve\u00eda la tele o jugaba videojuegos mientras ella se recostaba como una beb\u00e9 que quer\u00eda mamar de la teta de su madre. Estaba convencida de que la escena pod\u00eda parecer desagradable para los dem\u00e1s, sobre todo para su mam\u00e1, por eso s\u00f3lo dejaba a Penny hacerlo cuando estaban solas en su habitaci\u00f3n. Lo que m\u00e1s sol\u00eda asustar a la gente era la ausencia de labios en su hocico, seguramente a causa de una pelea. Sus enc\u00edas rojas y negras, sus dientes podridos y llenos de astillas, fueron lo que a ella le asust\u00f3 tambi\u00e9n cuando la rescat\u00f3. Su sonrisa eterna.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La encontr\u00f3 casi muerta, a un lado de la banqueta, con mordidas en todo el cuerpo y una capa de sangre y lodo que hac\u00eda que su pelo pareciera una plasta de mugre. Le llam\u00f3 la atenci\u00f3n su tama\u00f1o. Primero pens\u00f3 que se trataba de un gato o hasta de un perro mediano. No se arrepinti\u00f3 de querer salvarla cuando descubri\u00f3 lo que era. Se acerc\u00f3 a ella y quiso tomarla metiendo las manos por debajo de su costado, pero al tocarla Penny solt\u00f3 un alarido y estuvo a punto de morderla. Se asust\u00f3, dio un paso atr\u00e1s y vio que Penny o se hab\u00eda desmayado o ya se hab\u00eda muerto. La levant\u00f3 del piso y la llev\u00f3 a su casa. La lav\u00f3, le cur\u00f3 las heridas. Le dio comida y agua. Al principio, Penny casi no quer\u00eda comer. Ella tomaba un poco de leche con su dedo y le frotaba las enc\u00edas mugrientas. Luego la acomodaba sobre su hombro y se quedaba dormida junto a ella. Fue ah\u00ed que empez\u00f3 la man\u00eda de Penny por chuparle el l\u00f3bulo. Primero s\u00f3lo era por unos cuantos minutos, en lo que se quedaba dormida, pero despu\u00e9s empez\u00f3 a pasar varias horas colgada de su oreja, como un arete de peluche monstruoso. Hab\u00eda llegado a irritarle el l\u00f3bulo y su mam\u00e1 descubri\u00f3 que ten\u00eda un callo en la oreja, as\u00ed que le prohibi\u00f3 hacer lo que, adem\u00e1s, le parec\u00eda una porquer\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 Dios me habr\u00e1 mandado una hija tan cochina?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La verdad es que no sab\u00eda por qu\u00e9 quer\u00eda tanto a Penny. Era su peque\u00f1a hijita y ten\u00eda que cuidarla. Eso fue lo que pens\u00f3 cuando su mam\u00e1 entr\u00f3 a su cuarto decidida a matarla. Estaba, como casi siempre que estaban solas, chup\u00e1ndole la oreja. Su mam\u00e1 entr\u00f3 con la escoba en la mano y la dej\u00f3 caer con fuerza directamente sobre su cabeza, del lado donde se encontraba Penny. Penny alcanz\u00f3 a brincar, pero su mam\u00e1 la persigui\u00f3 con la escoba. Soltaba escobazos hacia donde Penny estuviera: debajo de sus rodillas, entre su costado y la cama, sobre sus ri\u00f1ones, desde donde brinc\u00f3 para salir de la cama. Pese al aturdimiento y el dolor que sent\u00eda, se levant\u00f3 y fue a abrir la ventana. Cojeaba un poco por los golpes que hab\u00eda recibido en las piernas, pero alcanz\u00f3 a deslizar el cancel que daba hacia la calle para despu\u00e9s gritarle a Penny que escapara lo m\u00e1s r\u00e1pido posible antes de que su mam\u00e1 la alcanzara. Cuando estaba a medio camino entre la cama y la ventana, Penny salt\u00f3 y desapareci\u00f3 como una sombra. No importaba que su mam\u00e1 siguiera golpe\u00e1ndola con la escoba. Al menos ya hab\u00eda salvado a Penny.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde ese d\u00eda, ella se la pasaba busc\u00e1ndola en la calle. La busc\u00f3 en la vulcanizadora, entre los montones de llantas del mismo color que su amiga. Tuvo la esperanza de encontrarla cerca del expendio de pan, donde la hab\u00eda descubierto la primera vez y donde esperaba que regresara por comida. No tuvo mucha suerte los primeros d\u00edas. No se rindi\u00f3. La busc\u00f3 en el tiradero a la vuelta de su casa, pero ah\u00ed hab\u00eda muchas otras que se parec\u00edan a ella y que muy probablemente sentir\u00edan celos por el tama\u00f1o y espanto que Penny provocaba en los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n fue hasta el parque de tr\u00e1ileres, pero ah\u00ed no se qued\u00f3 mucho tiempo porque todos la ve\u00edan como si la buscaran a ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por las noches era cuando Penny le hac\u00eda m\u00e1s falta. Se hab\u00eda acostumbrado a sentir su calor y sus p\u00faas debajo de la almohada. Incluso esos ruidos que Penny hac\u00eda al dormir, como si alguien la estuviera torturando muy quedito, le provocaban ternura. La extra\u00f1aba. No dejaba de recordar cuando Penny pudo volver a mantenerse en pie. Su cuerpo enorme se balanceaba por la habitaci\u00f3n, apenas pod\u00eda avanzar en l\u00ednea recta, con esa sonrisa que no se le borraba, aunque en aquel momento sus ojos luc\u00edan m\u00e1s apagados, no sangu\u00edneos, sino de un carmes\u00ed opaco. A los pocos d\u00edas, Penny ya estaba corriendo y saltando por todo su cuarto. Se sub\u00eda a la cama, se met\u00eda en las gavetas del cl\u00f3set y mordisqueaba los pocos libros que le hab\u00edan comprado. Ella se re\u00eda de sus piruetas. Penny no parec\u00eda ser consciente ni de su tama\u00f1o ni de su aspecto y quiz\u00e1 por eso se comportaba como una ardilla blanca con una cola esplendorosa. Eso sol\u00eda pasar hasta que su mam\u00e1 la descubri\u00f3. Abri\u00f3 la puerta de su cuarto, asom\u00f3 una cara mezcla de asco y terror, y la volvi\u00f3 a cerrar. Al poco tiempo volvi\u00f3 con la escoba, pero par\u00f3 de lanzar escobazos para matar a Penny cuando ella se puso entre las dos para protegerla. Le implor\u00f3 a su mam\u00e1 que no le hiciera nada. Le prometi\u00f3 que la esconder\u00eda para que ni ella ni nadie la viera. Se arrodill\u00f3 y baj\u00f3 la cabeza hasta que su mam\u00e1 sali\u00f3 de su cuarto y volvi\u00f3 a cerrar la puerta tras de s\u00ed. Desde entonces, rega\u00f1aba a Penny cada que ella quer\u00eda jugar a las piruetas o a las escondidas. La tomaba del lomo y la hund\u00eda en el colch\u00f3n. Penny chillaba por la presi\u00f3n que ejerc\u00edan sus manos sobre ella. A ella tambi\u00e9n le dol\u00edan, porque se enterraba las p\u00faas de su amiga. Era por su bien, para que a su mam\u00e1 no se le volviera a ocurrir hacerle da\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando cre\u00eda que ya no iba a encontrar a Penny, se apareci\u00f3 en la puerta de su casa. Iba medio muerta otra vez. Estaba sentada en la banqueta y vio c\u00f3mo a algo le costaba trabajo cruzar la calle. Se arrastraba. Extend\u00eda un poco las patas delanteras para luego impulsar las traseras en un solo movimiento. Se ve\u00eda aun m\u00e1s extra\u00f1a, como una serpiente panzona y peluda. Primero dud\u00f3 que fuera Penny, pero conforme se fue acercando, la reconoci\u00f3. Su hocico sangraba, su cuerpo estaba lleno de manchas color carne y, cuando quiso levantarla, not\u00f3 que hab\u00eda perdido la cola.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella sab\u00eda que Penny era fea, pero nunca la hab\u00eda visto tan espantosa. La carg\u00f3 y la meti\u00f3 a su cuarto a hurtadillas, mientras su mam\u00e1 estaba en la cocina. Una vez m\u00e1s, limpi\u00f3 y cur\u00f3 sus heridas. Cuando se iba a levantar para ir por comida para Penny, \u00e9sta se recost\u00f3 en su hombro y, como era su costumbre, se puso a chuparle la oreja. Por su estado, pens\u00f3 que bastar\u00edan unos minutos para que su amiga se quedara dormida pero, antes de que eso pasara, Penny le dio un mordisco que le doli\u00f3 y la hizo sangrar. La tom\u00f3 del lomo y estuvo a punto de aplastarla contra el colch\u00f3n, pero la debilidad de Penny le hizo sentir ternura. Pens\u00f3 que tendr\u00eda hambre y por eso la hab\u00eda mordido. Fue por un poco de comida. Al regresar, se encontr\u00f3 a Penny retorci\u00e9ndose en la cama. Apenas pod\u00eda sostenerse en pie, pero ah\u00ed estaba, dando vueltas sobre s\u00ed misma arriba de la cama. A ella le dio l\u00e1stima pero tambi\u00e9n le preocup\u00f3. Seguramente Penny no hab\u00eda comido nada en d\u00edas y con el cuerpo lleno de heridas, pod\u00eda desfallecer en cualquier momento. Le acerc\u00f3 un poco de comida pero Penny retrocedi\u00f3. No quiso comer ni beber agua, s\u00f3lo correr y saltar por la habitaci\u00f3n. Intent\u00f3 calmarla, pero al tomarla del lomo y tratar de presionarla sobre la almohada, Penny se convulsion\u00f3 y le lanz\u00f3 varias mordidas. Tuvo miedo de que su mam\u00e1 la descubriera y quisiera matarla una vez m\u00e1s, pero no pudo hacer que se tranquilizara. Penny daba vueltas por la habitaci\u00f3n, se golpeaba con las paredes y los muebles. Intent\u00f3 acercarse a ella para que sintiera sus manos sobre sus p\u00faas. Quiso recostarla sobre su hombro. Se le ocurri\u00f3 acercarle un poco de agua para ver si as\u00ed sal\u00eda de ese trance en el que parec\u00eda haberse sumergido. Moj\u00f3 las puntas de sus dedos y la roc\u00edo con unas cuantas gotas. Deb\u00eda tener una cara de horror e incredulidad cuando Penny solt\u00f3 un alarido apenas sinti\u00f3 el agua, empez\u00f3 a temblar y a retorcerse para luego saltar hacia la ventana y perderse en la oscuridad. Ella asom\u00f3 la cabeza, pero no pudo ver nada. Sinti\u00f3 comez\u00f3n en la oreja. Segu\u00eda sangrando. Pens\u00f3 que su mam\u00e1 la iba a rega\u00f1ar.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ella sab\u00eda que Penny era fea. Solamente no quer\u00eda que se lo dijeran en su cara. La quer\u00eda. Pero tambi\u00e9n le tem\u00eda. Le gustaba acariciar su pelo. Sent\u00eda escalofr\u00edos cuando lo hac\u00eda. Parec\u00eda una escobilla capaz de limpiar la olla m\u00e1s cochambrosa. 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