{"id":61774,"date":"2026-10-20T07:00:49","date_gmt":"2026-10-20T13:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59102"},"modified":"2026-10-27T10:07:36","modified_gmt":"2026-10-27T16:07:36","slug":"esta-casa-embrujada-no-es-un-hogar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=61774","title":{"rendered":"Esta casa embrujada no es un hogar"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">En las \u00faltimas semanas me he cuestionado cu\u00e1ndo una cosa, un objeto, se vuelve terr\u00edfico. Qu\u00e9 es lo que le brinda un aura siniestra, capaz de que asociemos algo inanimado con un peligro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso en estas semanas me he acordado mucho de\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Lo ominoso<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del doctor Sigmund Freud, en el que el c\u00e9lebre alem\u00e1n menciona que lo siniestro u ominoso, lo perturbador, nace de un elemento que en su momento fue parte de la vida y que regresa para incordiar. Este t\u00e9rmino en alem\u00e1n es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">unheimliche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0y surge de que lo familiar (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">heimliche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) se vuelve unfamiliar (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">unheimliche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). El doctor Freud habla de manifestaciones de los procesos ps\u00edquicos, por supuesto, pero parecer\u00eda tambi\u00e9n aplicar para otros procesos, como las casas embrujadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pensar en ellas se ha vuelto una suerte de obsesi\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 un lugar construido para ser un refugio, un espacio en el cual habitar, se vuelve un espacio peligroso? Recuerdo mucho la Casa de Baltazar, en Culiac\u00e1n, la primera casa embrujada que conoc\u00ed en mi vida: era una mansi\u00f3n construida hacia abajo en la falda de un cerro en el sector de Colinas de San Miguel, a la cual los estudiantes de Culiac\u00e1n ingres\u00e1bamos en grupos, como un ritual de juventud, creyendo que al colocarnos en una cornisa una mano intentar\u00eda empujarnos, o que encontrar\u00edamos los t\u00faneles que, dec\u00eda la leyenda, el narcotraficante Baltazar D\u00edaz Vega construy\u00f3 a las casas cercanas para perfectos escapes. Cualquier agujero que ve\u00edamos, imagin\u00e1bamos que era uno de esos t\u00faneles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En una ocasi\u00f3n unos amigos, un s\u00e1bado que no ten\u00edan nada que hacer, ingresaron y encontraron una mu\u00f1eca. La acomodaron a la vista y luego fueron a un punto del otro lado del peque\u00f1o valle, en el que hay otro barranco con casas, y se pusieron a dispararle con un rifle de di\u00e1bolos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nunca le atinaron a la mu\u00f1eca.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre todas las cosas que he pensado en estas semanas concluyo que es usual que usemos dos palabras que significan distintas cosas para designar a una misma. Me acuerdo de los ant\u00f3nimos, en los que no he pensado desde la primaria. Por ejemplo, cuando los compositores Burt Bacharach y Hal David escriben que &#8220;<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">una casa no es un hogar&#8221;<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, quiz\u00e1 quisieron decir que podemos estar viviendo en una misma construcci\u00f3n sin que \u00e9sta signifique lo mismo para dos personas que est\u00e1n separ\u00e1ndose. Para una ya no es un hogar, ya no se identifica con el mundo que la conforma, s\u00f3lo es una casa, un espacio para sobrevivir. En la literatura de terror, la casa embrujada, abandonada o maldita, es un espacio muy importante: es el lugar que cataliza y centraliza mucha actividad cuyo origen se desconoce. Funciona como un ambiente, tambi\u00e9n. Pero las palabras con las que se le llama en ocasiones var\u00edan: el ingl\u00e9s de repente es muy oportuno para describir ciertas propiedades ominosas de las casas, por ejemplo, no se dice casi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">curse<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que ser\u00eda el equivalente a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">casa maldita<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0en espa\u00f1ol, sino que los angloparlantes hablan de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">haunted<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, cuyos significados Stephen King enlista en el primer interludio de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">It (Eso)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: <em>a)<\/em> visitado com\u00fanmente por fantasmas, <em>b)<\/em> que recurre constantemente a la mente, dif\u00edcil de olvidar, <em>c)<\/em> aparecer o regresar constantemente, especialmente como un fantasma, y <em>d)<\/em> un lugar donde se alimentan los animales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Corto ah\u00ed la idea porque pensar en \u00e9sta \u00faltima definici\u00f3n suena m\u00e1s atemorizante. King corta el p\u00e1rrafo en el mismo lugar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfCu\u00e1l es la primera casa embrujada? En 1764, el pol\u00edtico brit\u00e1nico Horace Walpole public\u00f3 la novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El castillo de Otranto, una historia g\u00f3tica. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Para muchos el t\u00edtulo<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">deja claro que este trabajo art\u00edstico es la primera novela g\u00f3tica en la historia, pero muchos historiadores se\u00f1alan tambi\u00e9n que para Walpole <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">g\u00f3tico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> era sin\u00f3nimo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">medieval<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">b\u00e1rbaro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">arcaico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, despu\u00e9s de todo, en esa \u00e9poca se construyeron las primeras iglesias g\u00f3ticas, y que la historia que intent\u00f3 escribir tampoco buscaba fundar un g\u00e9nero. No es una novela seria. No busca serlo. Quiz\u00e1 Andr\u00e9 Bret\u00f3n estaba m\u00e1s en lo correcto al se\u00f1alar que era un antecedente del surrealismo. La realidad es que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El castillo de Otranto&#8230;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a veces parece un equivalente al cine camp de serie b americano: la novela cuenta los \u00faltimos d\u00edas de una estirpe en un castillo italiano que es asaltado por una armadura gigante. El argumento central, lo que no tiene elementos sobrenaturales, es la telenovela de un hombre que pierde a su hijo a punto de casarse, cuando le cae un yelmo enorme encima, mat\u00e1ndolo, y para mantener el linaje familiar decide desposar a su futura yerna, lo cual lleva a una serie de malentendidos y desencuentros interrumpidos por la fantas\u00eda, casi surrealismo, de un brazo de armadura inmenso que entra por una ventana o por un pie enorme que aparece en uno de los salones.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque el libro de Walpole va, de repente, m\u00e1s a lo humor\u00edstico que a lo serio abri\u00f3 camino para una serie de otras casas que en la literatura g\u00f3tica, y en la literatura de terror, llegaron a formar parte del canon: el castillo del Conde Dr\u00e1cula en Transilvania y la casa Carfax, en Londres; la casa de Cumbres Borrascosas y la de Thrushcross Grange, en la novela de Emily Br\u00f6nte; la melanc\u00f3lica Casa Usher, de Poe, que se inclina sobre el desfiladero antes de caerse a pedazos. A inicios del siglo XX se crear\u00edan diversas casas que no tendr\u00edan como objetivo ni ser casas ni ser hogares: est\u00e1n por ejemplos las casas de los sustos de ferias, cuyos primeros modelos George Orton y Charles Spooner fueron autores en 1915. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El obsceno p\u00e1jaro de la noche<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Jos\u00e9 Donoso,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">hay dos casas importantes: la de Ejercicios Espirituales de la Encarnaci\u00f3n de la Chimba, un lugar lleno de sirvientas jubiladas, huerfanitas y monjas, en el que se cuenta que una ni\u00f1a predijo un terremoto que azot\u00f3 Chile; y la Rinconada, un mundo cerrado lleno de personas deformes, monstruos de feria, que un pol\u00edtico rico cre\u00f3 para que su hijo que naci\u00f3 con espalda jibosa y labio leporino no creciera sinti\u00e9ndose un desadaptado. Ambas casas, de una u otra manera, son una jaula para sus habitantes. Y como dice el dicho, aunque la jaula sea de oro\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta historia cl\u00e1sica de un padre que evita que sus hijos salgan a conocer el mundo seguro tiene su origen en el mito griego del Minotauro, esta persona mitad toro y mitad hombre. El Minotauro fue escondido del mundo en el interior del laberinto para alejarlo de los hombres, y justo Borges tiene un relato llamado <em>La casa de Asteri\u00f3n<\/em>, en el que se ficcionaliza su tristeza al recorrer su casa hecha de muchos pasillos sin encontrar a alguien con quien hermanar. Al mismo tiempo, esta historia tambi\u00e9n tiene un antecedente en el crimen real de <em>El Castillo de la Pureza<\/em>, un caso de abuso infantil familiar ocurrido en la d\u00e9cada de 1950 en la Ciudad de M\u00e9xico, en el que un hombre mantuvo encerrados a sus hijos en la gran mansi\u00f3n en la que viv\u00edan sin que nunca convivieran con las personas de afuera.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero entonces me pregunto: \u00bfqu\u00e9 pasa cuando la casa m\u00e1s que ser el lugar de las apariciones, o de los hechos inolvidables, se transforma en el lugar en el que los monstruos comen?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hablar de Hill House es poner un parteaguas en esta charla porque hacerlo es hablar sobre una casa que muta. No s\u00f3lo por la propia descripci\u00f3n interna de la casa que hace Shirley Jackson, sino porque las relecturas de la novela dejan una impresi\u00f3n distinta de la configuraci\u00f3n de la casa y de su poder sobre los protagonistas. La primera vez que le\u00ed la novela en su traducci\u00f3n espa\u00f1ola con el t\u00edtulo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La casa encantada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, me sent\u00ed desilusionado de la historia: no pod\u00eda ser que esa novela fuera la misma que inspir\u00f3 gran parte de la literatura de terror de las d\u00e9cadas de 1970 y 1980. Todas las referencias que encontraba me guiaban ya fuera a una novela muy terror\u00edfica o a otra manera de experimentar la literatura de terror que me promet\u00eda demasiado. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las altas expectativas nunca son adecuadas para adentrarse a una obra, y menos si has visto adaptaciones u obras inspiradas por \u00e9sta. Por suerte hace unos meses me encontr\u00e9 con un ejemplar de Debolsillo, traducido por Paulina Serrano Velasco, y aunque el primer p\u00e1rrafo pareciera suficientemente cr\u00edptico para ser traducido con efectividad al espa\u00f1ol, hubo algo en el ritmo y la forma en la que se van encadenando las oraciones que me arrastr\u00f3 al interior de la casa, algo que me record\u00f3 que parte de la magia de la casa embrujada es que la desde\u00f1emos y digamos que no est\u00e1 ocurriendo nada en su interior, que ese grito que escuchamos era s\u00f3lo el viento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Porque de lo primero que se nos dice de Hill House es que es una casa que no sue\u00f1a, que no descansa, y que esto s\u00f3lo puede llevar a la locura total. Pero, \u00bfqu\u00e9 significa que una casa est\u00e9 loca? Pienso en el ep\u00edgrafe de Del Paso en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Noticias del Imperio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: &#8220;la imaginaci\u00f3n, la loca de la casa\u201d. Aqu\u00ed m\u00e1s bien la premisa es otra: la casa est\u00e1 viva y no duerme, sus pensamientos s\u00f3lo se abocan al delirio, a alucinar, a maniatar cualquier cosa que camine por su interior, siempre en soledad. La novela de Shirley Jackson, como un paralelo a la casa misma, es un libro en el que apenas hay saltos de tiempo: si bien hay particiones de p\u00e1rrafos que marcan una pausa para el lector, la novela transcurre en unos cuantos d\u00edas (igual que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El castillo de Otranto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), en los que el doctor Montague, Eleanor, Theodora y Luke van recorriendo sus pasillos torcidos, intentando que todas las puertas permanezcan abiertas para no perderse y donde en la noche alguien o algo golpea sus puertas. Ellos no est\u00e1n en Hill House para construir un futuro. Est\u00e1n para investigar fen\u00f3menos paranormales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De los cuatro personajes que se internan en Hill House, Eleanor es aquella que corre m\u00e1s riesgo. Nunca tuvo ni un hogar ni una casa: viviendo siempre a un lado de su madre moribunda, o despu\u00e9s en un colch\u00f3n en casa de su hermana, nunca ha tenido un lugar en el cual pueda sentirse segura o descansada. De hecho, ha atentado contra los espacios en los que ha vivido: en la casa de su madre, cuando era ni\u00f1a, hubo una lluvia de piedras sin explicaci\u00f3n (similar a la que ocurre al principio de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Carrie<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Stephen King). El primer d\u00eda que llega a Hill House duerme profundamente como nunca lo hab\u00eda hecho, y cerca del final de la novela supone que todos creen que ella es la culpable de las manifestaciones sobrenaturales en Hill House. Lo primero que hace al conocer a Theodora, con quien tiene una conexi\u00f3n probablemente rom\u00e1ntica, es mentir y decirle que tiene un departamento en el que vive a sus anchas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El problema con Hill House, seguro, es que nunca fue una casa anhelada. Nadie ha disfrutado vivir en ella, realmente. Hugh Crain se alej\u00f3 de ella con la muerte temprana de su esposa, para quien financi\u00f3 la construcci\u00f3n; luego, sus hijas pelearon por su propiedad, y personas ajenas a la familia que heredaron la casa tambi\u00e9n se disputaron con ellas el t\u00edtulo de la propiedad. La casa siempre fue motivo de discordia, rodeada de ansiedad. Y dej\u00f3 de dormir hasta que Eleanor, otra persona solitaria y anhelante de amor ajeno, ingres\u00f3 por su puerta principal, entonces, Hill House y Eleanor se empiezan a fundir en una sola entidad: la locura por la falta de sue\u00f1o en la casa se vuelve la locura de Eleanor que no quiere regresar a una vida en la que no tiene un peque\u00f1o espacio para ella. Hill House se transforma, para ella, en la esperanza enferma de una nueva vida. Por eso se repite, una y otra vez, que los viajes terminan con una reuni\u00f3n de enamorados.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces recuerdo que Hill House fue el modelo de casa que inspir\u00f3, asimismo, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El resplandor <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Stephen King. Otra casa agresiva. Un \u00faltimo castillo embrujado. Jack Torrance y su familia llegan al Hotel Overlook para cuidarlo durante el invierno ante la leyenda negra de que el cuidador anterior, alcoh\u00f3lico, enloqueci\u00f3 y asesin\u00f3 a su familia; Jack, que ha dejado de beber, considera que es un buen lugar para escribir al fin su novela, lejos de los tragos baratos y las oportunidades de emborracharse. Mientras el clima va dejando atr\u00e1s el oto\u00f1o, mientras la nieve va cubriendo los alrededores de la construcci\u00f3n, Jack empieza a discutir con su esposa e hijo, hasta que una noche en el bar vac\u00edo del hotel un hombre le pone una copa enfrente. \u00c9l decide aceptarla y pronto se ve rodeado por los fantasmas del hotel.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Una segunda gerencia fantasmal que no le pide asesinar a su familia, sino castigarla, disciplinarla, hacerle entender la situaci\u00f3n que est\u00e1n viviendo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 pasa cuando una esperanza enferma finalmente se cumple? Stephen King bebe de Shirley Jackson porque tanto Jack como Eleanor encuentran en la casa embrujada un lugar que parece quererlos de la manera en que necesitan ser queridos, que finge comprenderles y llenar sus vac\u00edos. En ambas historias el problema no es que la casa tenga conciencia o est\u00e9 viva, sino que quiere fundirse con sus habitantes. Volverse una sola persona.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No s\u00e9 si Freud habr\u00e1 tenido raz\u00f3n sobre lo familiar que regresa. Para el div\u00e1n es probable que haya algo de cierto, pero para una construcci\u00f3n art\u00edstica, que suele ser inamovible, es probable que las reglas sean distintas. El movimiento en una novela o en un relato es el que genera el lector. Y bueno, desde ah\u00ed podemos decir que en Hill House, por ejemplo, Eleanor se encuentra, quiz\u00e1, con la casa en la que so\u00f1aba vivir, acompa\u00f1ada de las personas que ansiaba conocer. Pero Shirley Jackson escondi\u00f3 informaci\u00f3n sobre el pasado de Eleanor con cierta malicia. Entonces, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La maldici\u00f3n de Hill House<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> nos encontramos no solamente con un espacio que nos oculta cosas a prop\u00f3sito, sino que nos manipula para ir en una direcci\u00f3n, la de Eleanor torciendo el volante del autom\u00f3vil para dirigirse hacia un \u00e1rbol, momento en el que por un segundo se pregunta por qu\u00e9 est\u00e1 haciendo eso. Su mente y su vida ya no parecen suyas. Y por un momento alcanza a reclamarlas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pasa algo similar en\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El resplandor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: en el \u00faltimo momento, Jack recupera la raz\u00f3n y para proteger a su familia ayuda a que el hotel arda hasta sus cimientos. En la versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica de Kubrick, el hotel sobrevive a la historia y no ser\u00eda hasta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Doctor sue\u00f1o<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en la adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica de Mike Flanagan, que Daniel Torrance, el hijo de Jack, ingresar\u00eda al hotel una vez m\u00e1s para usar a los esp\u00edritus que lo acosaron como arma contra una amenaza mayor. Una vez hecho esto, deja que la caldera truene, igual que su padre en la novela, y antes de morir mira a la \u00fanica persona que realmente lo am\u00f3: su madre. Su madre como joven. Su madre a la edad en que ambos sobrevivieron a aquel hotel. Su madre, quien tras el intento de crimen de su padre lo cuid\u00f3, le recuerda a Daniel que alguna vez tuvo un hogar.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Otra casa en la que nadie ten\u00eda que sacrificarse. Un lugar seguro para sanar.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las \u00faltimas semanas me he cuestionado cu\u00e1ndo una cosa, un objeto, se vuelve terr\u00edfico. Qu\u00e9 es lo que le brinda un aura siniestra, capaz de que asociemos algo inanimado con un peligro.\u00a0 Por eso en estas semanas me he acordado mucho de\u00a0Lo ominoso del doctor Sigmund Freud, en el que el c\u00e9lebre alem\u00e1n menciona &#8230; <a title=\"Esta casa embrujada no es un hogar\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=61774\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Esta casa embrujada no es un hogar\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":61796,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[6741,491,7509,7446,1235,7156,6058,1522,3017],"ppma_author":[3977],"class_list":["post-61774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-apariciones","tag-casa","tag-casas-embrujadas","tag-especial-de-terror-2026","tag-fantasmas","tag-gotico","tag-literatura-de-terror","tag-monstruos","tag-sigmund-freud","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":3977,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"sergio-ceyca","display_name":"Sergio Ceyca","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Sergio","last_name":"Ceyca","user_url":"","job_title":"","description":"Sergio Ceyca (Culiac\u00e1n, 1990) ha publicado la novela No tendr\u00e1s perd\u00f3n (ISIC, 2018) y el libro de cuentos Magia moribunda (Ediciones del Olvido, 2021). Estudi\u00f3 leyes en la Universidad Aut\u00f3noma de Sinaloa y se ha desempe\u00f1ado como reportero en diversos medios electr\u00f3nicos. Particip\u00f3 en el primer Curso-taller para j\u00f3venes creadores de la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas, con sede en Xalapa; y ha sido beneficiario del Programa de Est\u00edmulos para la Creaci\u00f3n y el Desarrollo Art\u00edstico de Sinaloa durante 2018, as\u00ed como de la beca de J\u00f3venes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en el periodo 2019-2020."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=61774"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61774\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61797,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61774\/revisions\/61797"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/61796"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=61774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=61774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=61774"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=61774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}