{"id":59277,"date":"2026-08-27T07:00:09","date_gmt":"2026-08-27T13:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58790"},"modified":"2026-09-14T11:51:25","modified_gmt":"2026-09-14T17:51:25","slug":"despues-del-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59277","title":{"rendered":"DESPU\u00c9S DEL TODO"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"Poromisin\" style=\"line-height: 150%; text-align: center;\"><\/h1>\n<p>TODO, ya lo saben, fue una cosa seria que pas\u00f3 e hizo que la Tierra habitada cambiara tanto que ya no quedaron espacios grandes, verdes o grises, donde alguna autoridad constituida quisiera o pudiera poner nada que cualquiera llamar\u00eda frontera y en la que pudieran elegir vallas o poner alambradas electrificadas. Pues nada de eso. Ahora los pa\u00edses son parcelas cubiertas, como si fueran grand\u00edsimos almacenes, y cubiertos. Eso de que un pa\u00eds estuviera presumiendo de su espacio a\u00e9reo y fuera capaz de emitir se\u00f1ales amenazantes de radio a los que lo violaran termin\u00f3 cien a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de un lidercito con un cuello escaso llamado Kim Jon Un. Aquel l\u00edder enano tuvo tanta fama que la unidad de medida de la tolerancia cero recibi\u00f3 su nombre, o casi: <em>kimjonun<\/em>. Fue la manera en que se cre\u00eda que quien tuviera la tolerancia de un solo <em>kimjonun<\/em> era un santo, alguien que hablar\u00eda de paz, aunque un tercio de su pa\u00eds estuviera anegado con orina de sus enemigos.<\/p>\n<p>Dec\u00edamos que los pa\u00edses ya no eran tales, sino parcelas que las autoridades y los ciudadanos tuneaban a medida, siendo un com\u00fan denominador de ellos el que todos estuvieran cubiertos. Se hab\u00eda perdido la memoria de c\u00f3mo se hab\u00eda decidido el tama\u00f1o de las parcelas de los pa\u00edses, o bien aquello era una verdad tan conocida que causaba tanto sarpullido, que la mayor\u00eda de los dirigentes se abonaron a la amnesia general, hacer como si la decisi\u00f3n de parcelar el resto de las consecuencias del TODO hubiera ocurrido en tiempos inmemoriales. Habr\u00eda que recordar que precisamente lo que se llam\u00f3 TODO estaba bien estudiado, siendo uno de sus predicadores, porque predijo que aquello pasar\u00eda, un escritor gabon\u00e9s que hab\u00eda desarrollado sus teor\u00edas en un libro delgado titulado <em>Panga Rilene<\/em>.<\/p>\n<p>Hablando de aquel escurridizo autor, que fue contempor\u00e1neo del ya mencionado Kim Jon Un, se cree que si no se hubiera parcelado el mundo pertenecer\u00eda a un pa\u00eds enano llamado Equatorial Guinea, pa\u00eds que se extingui\u00f3 o fue disuelto durante la parcelaci\u00f3n, y por lo pusil\u00e1nimes y ap\u00e1ticos que hab\u00edan sido sus habitantes. Entonces, y tambi\u00e9n porque eran escasos en n\u00famero, y no ten\u00edan producciones cient\u00edficas de relevancia, fueron repartidos entre Gab\u00f3n y Sri Lanka. En la actualidad muchos nativos de la antigua Guinea estar\u00edan en la parcela de Gab\u00f3n, el \u00fanico pa\u00eds que se atrevi\u00f3 a meter una manada de elefantes en su parcela, y otros estar\u00edan en una zona en que sus nativos ver\u00edan una vaca y har\u00edan la se\u00f1al de la cruz, porque all\u00ed se hab\u00eda dictado que la vaca era sagrada desde hac\u00eda siglos. Claro, la se\u00f1al de la cruz ser\u00eda una forma de implorar la ayuda divina para no dar festines con tanta vaca suelta y hacer de aquel pa\u00eds alargado, Sri Lanka, el hogar de Pantagruel.<\/p>\n<p>En tiempo de la parcelaci\u00f3n, la identidad nacional se mostraba en la forma en que hab\u00edan tuneado sus pa\u00edses. Vanuatu, por ejemplo, ten\u00eda forma de ri\u00f1\u00f3n, un hecho del que estaban muy orgullosos, aunque no estaban seguros que sus habitantes lo hab\u00edan sobrevolado, sentando la teor\u00eda de que creerse el cuento de que su pa\u00eds ten\u00eda forma de ri\u00f1\u00f3n era una forma de practicar una religi\u00f3n. Lo que s\u00ed se sab\u00eda, era que los pa\u00edses fronterizos con la coqueta Vanuatu se quejaban ante la Autoridad Itinerante porque sus sinuosos bordes no permit\u00edan que las fronteras fueran rectas, as\u00ed que no era tan f\u00e1cil decidir c\u00f3mo poner los mojones pol\u00edticos que marcaran las lindes nacionales. Ante semejantes reclamaciones, la autoridad suprema de Vanuatu respond\u00eda que lo que deb\u00eda definir los pa\u00edses en la era posterior al TODO era la imposibilidad de que cualquier l\u00edder reclamara o acusara a otro de la invasi\u00f3n de su espacio a\u00e9reo, pues cubrir los pa\u00edses no hab\u00eda sido un capricho salido de la manga de cualquier gur\u00fa. Pero sus vecinos, erre que erre, reclamaban bordes rectos, quiz\u00e1 para recordar que en algunas fronteras del pasado hab\u00eda habido alambrada de espinos para disuadir a los que ven\u00edan del oriente o del sur. De hecho, en las oficinas de la Autoridad Itinerante hab\u00eda funcionarios, se dec\u00eda, cuyo \u00fanico motivo de existencia era el tratamiento del tema Sur, como si fuera una prioridad, habiendo otros cuyo inter\u00e9s en exclusivo era Oriente. Como los temas de inter\u00e9s de la Autoridad Itinerante eran oscuros, o desconocidos, no se conoc\u00eda el cometido concreto de los funcionarios que fung\u00edan bajo la r\u00fabrica de uno u otro cardinal punto, pero exist\u00edan.<\/p>\n<p>Como resultado de aquella parcelaci\u00f3n, que no hab\u00eda sido nada m\u00e1s que asignar territorios a los grupos humanos que representaban o se hac\u00edan depositarios de los sentimientos de los pa\u00edses existentes antes del TODO, M\u00e9xico compart\u00eda bordes, o era vecino, de Ir\u00e1n. Pero los nativos del M\u00e9xico, que hab\u00edan desarrollado una especial forma de ser, exist\u00edan creyendo que Ir\u00e1n, el pa\u00eds vecino, estaba muy atrasado, as\u00ed que sus habitantes eran, como poco, unos tarugos. Quiz\u00e1 aquella apreciaci\u00f3n llena de prejuicios ten\u00eda que ver con el car\u00e1cter especial de su gente, y por unas condiciones geogr\u00e1ficas que le otorgaban aquella peculiaridad. Se dec\u00eda, o se sab\u00eda a ciencia cierta, que Ir\u00e1n era uno de los pocos pa\u00edses cuya extensi\u00f3n no se limitaba al espacio recibido luego del reparto, sino que el pa\u00eds ten\u00eda un subsuelo tan desarrollado que se pod\u00eda decir que ten\u00eda las dimensiones de un pa\u00eds doble. Quiz\u00e1 sea por aquello que en Ir\u00e1n reg\u00edan dos husos horarios distintos, uno para lo que se ve\u00eda y el otro que reg\u00eda sobre los moradores y todas las actividades que se realizaban en aquel segundo nivel. No estaba claro de si hab\u00eda alg\u00fan consenso de c\u00f3mo se hab\u00eda llegado a aquel resultado ventajoso para aquel pa\u00eds, o el desconocimiento era la nota imperante.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed era del conocimiento de muchos, dado por sentado que era la comidilla de los mexicanos, con los que el pa\u00eds duplicado compart\u00eda frontera, era que en Ir\u00e1n celebraban cada a\u00f1o el D\u00eda del Partido. Era fiesta nacional, as\u00ed que de celebraci\u00f3n obligatoria. Por aquello, los vecinos mexicanos dec\u00edan que sus vecinos eran unos topos alegres, pero avergonzados de ello, de ah\u00ed que necesitaran esconderse. Aquella apreciaci\u00f3n ten\u00eda que ver con la existencia del segundo nivel habitable del pa\u00eds. Pero lo que desataba la mofa de los mexicanos era la naturaleza extra\u00f1a del D\u00eda del Partido. Ocurr\u00eda que en el d\u00eda de aquel nombre, todos los iran\u00edes, juntos o de manera individual, reservaban una hora para seguir precisamente un partido de f\u00fatbol que se jug\u00f3 durante el mandato de un dirigente llamado Ronald Reagan, de aquello hac\u00eda muchos siglos atr\u00e1s. El hecho que hizo que consagraran aquella efem\u00e9ride ten\u00eda que ver con que, en aquel partido, el pa\u00eds se enfrentaba a otro que no fue parcelado con el mismo nombre, pero que en el pasado se llamaba Estados Unidos. Pues en el D\u00eda del Partido precisamente se retransmit\u00eda aquel partido, en el que Ir\u00e1n venci\u00f3 por dos goles a uno, y estos celebraban como si el partido estuviera siendo televisado en directo.<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 que las risas de los mexicanos devinieron en llanto, y por esto arreciaron las quejas cuando observaron que el jolgorio, en cualquier forma posible de celebrar esta alegr\u00eda, pudiendo ser gritos desaforados o improvisadas coreograf\u00edas golpeando el suelo para celebrar los goles vistos hasta la saciedad, causaban peque\u00f1os sismos que se sent\u00edan con cierta intensidad, y con ciertos efectos no deseados, en casa propia, en M\u00e9xico, y plazas. Dec\u00edan, adem\u00e1s, que los efectos eran tangibles en el lado mexicano por la respuesta festiva del segundo nivel, precisamente el de los topos que anta\u00f1o recibieron ep\u00edtetos peyorativos. \u201cNo puede ser\u201d, dec\u00edan los mexicanos, \u201cque por algo que cre\u00edamos que era una broma vamos ahora a padecer un terremoto, aun sea de magnitud cero\u201d. Lo que parec\u00eda que ignoraban, y era porque se dejaban llevar por la desesperaci\u00f3n, o porque no era para ellos tan f\u00e1cil abandonar la vena c\u00f3mica, era que si la magnitud del sismo fuera cero nadie lo notar\u00eda, sobre todo si estuvieran adormecidos en el recuerdo del tequila, una bebida que se hab\u00eda prohibido cuando una destilaci\u00f3n casera caus\u00f3 una explosi\u00f3n que mostr\u00f3 las verg\u00fcenzas del pa\u00eds entero.<\/p>\n<p>Todo lo que pasaba entre M\u00e9xico e Ir\u00e1n, los sentimientos encontrados o los desencuentros habidos, eran del pleno conocimiento de la Autoridad Itinerante, llamada en muchos sitios \u201cla pisada del elefante\u201d. Ocurr\u00eda que aquella autoridad ten\u00eda miembros reconocibles y se sab\u00eda que estos b\u00edpedos de carne y hueso se hab\u00edan asentado en el \u00e1rea geogr\u00e1fica del antiguo Amazonas, m\u00edtico r\u00edo que se hab\u00eda convertido en un gran lago de tama\u00f1o superior a muchos pa\u00edses parcelados juntos. Al haberse producido este hecho de convertirse en lago, mucha de la flora y fauna que exist\u00eda alrededor hab\u00eda sido engullida o arrasada por las impetuosas aguas. De hecho, la parcelaci\u00f3n de los pa\u00edses fue una de las consecuencias de los efectos devastadores de la degeneraci\u00f3n del Amazonas. Fue a partir de aquel hecho, o su consolidaci\u00f3n progresiva, que la Autoridad Itinerante se instal\u00f3 all\u00e1, con el intento apenas disimulado de controlar aquel proceso de \u201clacustrificaci\u00f3n\u201d y obtener beneficios de la naturaleza circundante. Aquello que se llam\u00f3 \u201cla pisada de elefante\u201d era la manifestaci\u00f3n de sorpresa por el hecho de que, siendo reconocibles los miembros de aquella autoridad, su presencia no se produc\u00eda en la forma convencional de hombres o mujeres que interactuaran con nadie, sino que su aparici\u00f3n se manifestaba como la de un cortejo montado sobre varios paquidermos que, en aquel caso, hab\u00edan adquirido la capacidad de la levitaci\u00f3n, aunque los efectos de sus pisadas, acompa\u00f1adas de vibraciones de diversa intensidad, se notaban en todo el espacio inmediato. Aquello no era solamente teletransportaci\u00f3n, sino que la presencia virtual era evidente, a veces molesta.<\/p>\n<p>Se cre\u00eda que, aparte de las actividades para tener un control aceptable sobre el Amazonas, hab\u00eda un equipo de cient\u00edficos de la Autoridad Itinerante que se dedicaba a producir lluvias artificiales, aprovechando el entorno h\u00famedo del Amazonas, r\u00edo del que se dec\u00eda, pero no precisamente en voz alta, que ten\u00eda un gemelo debajo, de la misma manera que Ir\u00e1n ten\u00eda su doble en una parte oculta que causaba el desvelo de los mexicanos.<\/p>\n<p>Aparte de los problemas que ten\u00eda por su vecindad con Ir\u00e1n, M\u00e9xico era un pa\u00eds-parcela que hab\u00eda luchado por mantener su singularidad, sea cual fuere lo que aquello significaba e implicaba. Era, por ejemplo, uno de los pa\u00edses que, de cuando en cuando, abr\u00eda la techumbre que lo cubr\u00eda, exponi\u00e9ndolo a la incertidumbre de un espacio exterior hostil, contraviniendo los consejos de la Autoridad Itinerante. Cuando la inercia an\u00edmica se hac\u00eda simult\u00e1nea, acordaban abrir el techo a la intemperie y exponer al pa\u00eds a como diera lugar. Para aquella empresa empleaban a doce mil personas que, reunidas a una hora determinada, prestaban y aunaban su esfuerzo para mover las mamparas que constitu\u00edan el techo patrio. Situados todos a cierta altura se hermanaban para lograr un objetivo que se hab\u00eda convertido para todos en ritual. No se sab\u00eda con certeza lo que consegu\u00edan exponiendo su pa\u00eds a los peligros de un exterior cada d\u00eda m\u00e1s hostil. Se cre\u00eda que, con su pa\u00eds abierto al cielo poluto y plomado, aprovechaban aquellas alturas para pegar tiros con sus armas, las mismas que no se sab\u00eda que exist\u00edan, en una actividad que los reconciliaba con un pasado a\u00f1orado en que pegar tiros formaba parte de su cotidianidad.<\/p>\n<p>Se dec\u00eda, adem\u00e1s, que aquella actividad, o el resultado simple de abrir las puertas, generaba un mont\u00f3n de holl\u00edn, sin embargo, no se pod\u00eda decir que eran los efectos naturales de aquellos disparos o de la apertura de puertas, por m\u00e1s oxidadas que estuvieran tanto las puertas como las armas de los reunidos. La dificultad para hacer una afirmaci\u00f3n certera sobre aquella realidad hizo que se empezara a decir que aquel holl\u00edn no era el producto de las actividades mencionadas, sino que circulaba de antes. De hecho, se dec\u00eda que aquel holl\u00edn era considerado como las cenizas de San Judas Tadeo, patr\u00f3n de emprendedores voluntariosos, siendo un material casi venerado por los paisanos. Estaba claro que hab\u00eda mucho de imperceptible en todo lo relacionado con la apertura de las puertas cenitales, como la profusi\u00f3n de disparos con armas que no se sab\u00eda que exist\u00edan. Del holl\u00edn-ceniza de santo se dec\u00eda que podr\u00eda no ser lo que se dec\u00eda que era, sino algo m\u00e1s sustancioso que los elevaba a un estado de ser que justificaba precisamente el estado de \u00e1nimo colectivo.<\/p>\n<p>Los mexicanos, teniendo a Ir\u00e1n por vecino, eran muy peculiares en la forma de ser. En ese tiempo en que la forma predominante de hablar era en binario estricto, en M\u00e9xico, cuando no se centraban en hacer mofa de Ir\u00e1n, o en las quejas anticipadas por las consecuencias de la celebraci\u00f3n del D\u00eda del Partido, cultivaban la idea de que no hab\u00eda habido tanto esfuerzo por defender el legado de Don Hern\u00e1n, as\u00ed que abonaron al uso del latino est\u00e1ndar, esta forma de hablar que les permit\u00eda formar frases como \u201cquiero un vaso de tequila, carajo\u201d.<\/p>\n<p>Los asiduos en el uso del latino sacud\u00edan a veces la cabeza y dec\u00edan que hab\u00eda sido un milagro que se hubieran librado de Falafai, aludiendo al pasado que los hab\u00eda hecho ser vecinos de aquel pa\u00eds llamado Estados Unidos de Norteam\u00e9rica y, despu\u00e9s, Am\u00e9rica Simple. Dec\u00edan que si con Ir\u00e1n padec\u00edan ahora los sismos cada D\u00eda del Partido, lo que hab\u00edan vivido siendo vecinos de Am\u00e9rica Simple hab\u00eda sido peor, obligados a perfeccionar el arte del lanzamiento de gargajos para mancillar a los peatones de marchas forzadas de lo que se conoc\u00eda como Am\u00e9rica Mixaco, aquellos que dejaban sus pa\u00edses porque hab\u00edan o\u00eddo por las radios que en Am\u00e9rica Simple se viv\u00eda mejor, algo que nunca fue demostrado, y si no que se lo digan a los defensores ac\u00e9rrimos de Don Hern\u00e1n.<\/p>\n<p>En aquellos a\u00f1os, trescientos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de la \u00fanica mujer que ocup\u00f3 la presidencia mexicana, estaba en la silla presidencial un tal Machado, mandatario que no se dejaba ver, y no por una severa bizquera que padec\u00eda, sino porque no quer\u00eda que se especulara con que era un devoto seguidor de los defensores de Don Hern\u00e1n, y de ah\u00ed que fuera hablante del latino est\u00e1ndar. Alguna gente juiciosa dec\u00eda que no ten\u00eda sentido que un mandatario hablara el binario que tanto les <em>e\u00f1o\u00f1ec\u00eda<\/em> y que dejaran de dar la lata con aquel asunto. M\u00e1s tarde se empez\u00f3 a decir que hab\u00eda una raz\u00f3n detr\u00e1s de la pr\u00e1ctica colectiva de abrir el techo: cada d\u00eda aumentaba el n\u00famero de los seguidores de Don Hern\u00e1n, entonces el n\u00famero de hablantes del latino est\u00e1ndar aumentaba, hecho que contribuy\u00f3 al sobrecalentamiento de los servidores que los conectaban con el exterior y con la Autoridad Itinerante. De estas consecuencias se aliviaban abriendo el techo. Como se vio, el abandono paulatino del binario simple trajo unas consecuencias inesperadas, una de las cuales fue la explosi\u00f3n de un tel\u00e9fono de un mexicano seguidor de Don Hern\u00e1n, del que se sab\u00eda que ten\u00eda contacto con unos terraplanistas que viv\u00edan fuera del techo. Fue un hallazgo que sorprendi\u00f3 a todos, pues se sab\u00eda que hab\u00eda una gente casi forajida que viv\u00eda fuera de las parcelas, pero no se sab\u00eda que hab\u00edan llegado al extremo de saber justificar su estilo de vida. Y fue que aquellos terraplanistas dec\u00edan que durante siglos hab\u00edan sido blanco de mofas de todo el mundo porque, entre otras cosas, defend\u00edan que una cubierta como los techos que cubr\u00edan los pa\u00edses era lo que proteg\u00eda la Tierra, evidentemente plana, y que ahora que se hab\u00eda demostrado la veracidad de sus ideas, s\u00f3lo volver\u00edan al redil comunitario cuando les dieran la raz\u00f3n de manera p\u00fablica.<\/p>\n<p>Mirando una posici\u00f3n imparcial no se ve con claridad que tuvieran raz\u00f3n, pero este relato es la historia de ellos, que ser\u00e1 desarrollada en las pr\u00f3ximas lunas. Ah, en M\u00e9xico no pod\u00edan dejar de ver la luna, aunque el cielo estuviera cenizo e impidiera el lucimiento de la hermana peque\u00f1a del sol.<\/p>\n<p>Deb\u00eda haber m\u00e1s razones para estar abriendo el techo.<\/p>\n<p>Malabo, 9 de julio de 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TODO, ya lo saben, fue una cosa seria que pas\u00f3 e hizo que la Tierra habitada cambiara tanto que ya no quedaron espacios grandes, verdes o grises, donde alguna autoridad constituida quisiera o pudiera poner nada que cualquiera llamar\u00eda frontera y en la que pudieran elegir vallas o poner alambradas electrificadas. 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Nacido en Malabo en 1966 y de padres de la isla de Annob\u00f3n, ha hecho incursiones por todos los g\u00e9neros literarios, aunque es en narrativa donde ha acabado encontrado mejor acomodo. Observador atento de la realidad de Guinea Ecuatorial, ha escrito cientos de art\u00edculos en la revista electr\u00f3nica Fronterad, donde expone sus opiniones sobre la aciaga suerte de su pa\u00eds, del que es uno de los escritores m\u00e1s prol\u00edfico. \n\tEntre sus obras podemos destacar el ensayo Guinea Ecuatorial, V\u00edsceras (2006) el poemario Historia \u00edntima de la humanidad (1999), el cuento Rusia se va a Asamse (2002) y las novelas La Carga, (1999) Arde el Monte de Noche, (2008) El juramento de Gurug\u00fa, de la que s\u00f3lo existen las ediciones francesa e inglesa, Red Burdel (2020), Cuando a Guinea se iba por mar (2019), Panga Rilene (2016) Dientes Blancos, piel negra (2022). Su novela Arde el monte de noche fue finalista al IFFP en 2015 y ha sido traducida al ingl\u00e9s, al franc\u00e9s y al finland\u00e9s. De su relato in\u00e9dito Los elefantes en la luna se hizo el documental Un d\u00eda vi 10 mil elefantes y la novela gr\u00e1fica Diez Mil elefantes (Random House, 2022). Desde el a\u00f1o 2011 en que hiciera una huelga de hambre para protestar contra la dictadura de su pa\u00eds, estableci\u00f3 su residencia en Barcelona, donde puso fin a la misma luego de siete d\u00edas.\n"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59277","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59277"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59277\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59580,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59277\/revisions\/59580"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/59579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59277"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59277"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59277"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=59277"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}