{"id":59266,"date":"2026-08-06T07:00:03","date_gmt":"2026-08-06T13:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58676"},"modified":"2026-09-17T10:04:38","modified_gmt":"2026-09-17T16:04:38","slug":"thank-you-sista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59266","title":{"rendered":"Thank You Sista"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">Amada contuvo la respiraci\u00f3n y reprimi\u00f3 las l\u00e1grimas abrazada a la almohada mientras el despertador del m\u00f3vil repet\u00eda su funci\u00f3n. No ten\u00eda energ\u00eda para levantarse. Se sent\u00eda demasiado deprimida como para salir de la cama. El despertador insist\u00eda. Su saliva ten\u00eda sabor a amargura; se mordi\u00f3 el labio. Por fin se tir\u00f3 de la cama y, al llegar al ba\u00f1o, evit\u00f3 mirarse en el espejo.<\/p>\n<p class=\"p2\">Amada se frotaba los ojos en la cola de la estaci\u00f3n de autobuses. No estaba de buen humor esta ma\u00f1ana. Se acost\u00f3 muy tarde la noche anterior viendo series. Era la \u00fanica forma que encontraba para no pensar. Lo que menos le apetec\u00eda en ese momento eran siete inc\u00f3modas horas de autob\u00fas. A\u00fan estaba medio dormida cuando lleg\u00f3 su turno. La mirada de la taquillera hizo que un escalofr\u00edo recorriera su cuerpo. En dos segundos adivin\u00f3 lo que ocurrir\u00eda. Antes de que la vendedora de <i>tickets<\/i> abriera la boca, Amada habl\u00f3 en ingl\u00e9s. La mujer del otro lado de la ventanilla escuch\u00f3. Esos instantes de quietud le dieron a entender a Amada que o\u00edrla hablar en otro idioma la hab\u00eda desconcertado. Le vendi\u00f3 los billetes sin mediar palabra, sin responder siquiera al \u201cgracias\u201d impregnado de tristeza que, en un perfecto acento espa\u00f1ol \u2014<i>g<\/i> y <i>r<\/i> incluidas\u2014, le devolvi\u00f3 Amada antes de irse. La quietud tras el cristal le hizo suponer que el desconcierto iba en aumento; quiz\u00e1s a ella tambi\u00e9n le hab\u00eda costado salir de la cama esa ma\u00f1ana. No se qued\u00f3 a averiguarlo.<\/p>\n<p class=\"p2\">Los minutos que faltaban hasta que saliera su autob\u00fas los pas\u00f3 en el quiosco de la estaci\u00f3n. Mientras ojeaba unas revistas, sinti\u00f3 un aguij\u00f3n penetrando en su nuca: la vigilaban. De nuevo su existencia era sospechosa. No levant\u00f3 la vista de la lectura hasta que sinti\u00f3 que la presencia detr\u00e1s de ella se hac\u00eda m\u00e1s patente. Dio un par de pasos pero, como si de su propia sombra se tratara, la figura sigui\u00f3 controlando sus movimientos. Dej\u00f3 salir el aire de su cuerpo sin intentar disimular el hartazgo. Una sensaci\u00f3n de tristeza iba en aumento hasta que una idea excitante la disip\u00f3. Dud\u00f3 unos segundos, sinti\u00f3 mariposas en el est\u00f3mago y se decidi\u00f3 a dejar el magazine sobre la estanter\u00eda, a sacar los auriculares inal\u00e1mbricos del bolso y colocarlos sobre sus hombros. Busc\u00f3 el m\u00f3vil en el bolsillo de la chaqueta aunque, a prop\u00f3sito, no activ\u00f3 el <i>bluetooth<\/i>. Subi\u00f3 el volumen del tel\u00e9fono, abri\u00f3 el reproductor de m\u00fasica, avanz\u00f3 unos segundos la canci\u00f3n escogida y el estribillo son\u00f3 desde el altavoz del aparato a todo volumen.<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"p1\">Gente de mierda a tu alrededor<\/p>\n<p class=\"p1\">Errores humanos que fabric\u00f3 Dios.<\/p>\n<p class=\"p1\">Gente de mierda, gente de mierda, gente de mierda<\/p>\n<p class=\"p1\">T\u00fa, eres un trozo de mierda<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"p1\">Amada escuch\u00f3 risas procedentes de diferentes lugares. Risas y una furiosa exhalaci\u00f3n. Se sinti\u00f3 euf\u00f3rica, victoriosa por unos segundos. Pero la presi\u00f3n en la garganta reapareci\u00f3 y creci\u00f3 r\u00e1pidamente. Ahora s\u00ed, coloc\u00f3 los cascos en sus orejas y sali\u00f3 de la tienda.<\/p>\n<p class=\"p1\">En el autob\u00fas buscaba un asiento vac\u00edo. La gente ocupaba el asiento del pasillo, dejando libre el de la ventanilla, para evitar que hubiera otra persona a su lado. Ella tampoco quer\u00eda compartir asientos. Era un viaje largo para pasarlo al lado de un completo desconocido. No al lado de ni\u00f1es. No al lado de hombres. No al lado de personas mayores. No al lado de gente que aparente querer hacer amigues.<\/p>\n<p class=\"p1\">Las posibilidades disminu\u00edan cuando repar\u00f3 en dos chicas delgadas y esbeltas de su misma estatura. Llevaban el pelo trenzado cada una a su estilo. La m\u00e1s alta, con trenzas del grosor de un dedo me\u00f1ique y acabadas con puntas abiertas que recorr\u00edan su espalda. La otra, de pelo corto, con un trenzado que dibujaba caminos en su cabeza. La m\u00e1s alta estrenaba camiseta. Las l\u00edneas del doblado de la prenda la delataban. Un poco fina la ropa para esta estaci\u00f3n del a\u00f1o.<\/p>\n<p class=\"p1\">Sus pieles oscuras reluc\u00edan. Amada sinti\u00f3 envidia de su melanina, de la tersura que mostraban. Ella hab\u00eda abandonado la rutina del cuidado de su tez. Aunque a veces se dec\u00eda a s\u00ed misma que era importante realmente, no consegu\u00eda que le importara m\u00e1s all\u00e1 de un par de d\u00edas. Su epidermis reseca desvelaba su aspereza interna. Se le antoj\u00f3 que las chicas eran de seda y hubiera querido acariciarlas, recorrer con la yema de sus dedos desde el l\u00f3bulo de la oreja hasta el final de la nuca, explorar una a una cada una de sus v\u00e9rtebras. Entonces, vio dos asientos libres y se alej\u00f3 de la idea de invadir \u2014cual conquistadora\u2014 el cuerpo de unas mujeres que ni hab\u00edan reparado en ella.<\/p>\n<p class=\"p1\">Se desplom\u00f3 en su asiento, ocupando el del pasillo. Se entretuvo contemplando las escenas de despedida de la estaci\u00f3n. El autocar arranc\u00f3 y se dej\u00f3 mecer por el movimiento mientras saltaba de un recuerdo a un pensamiento para caer, al poco, en el sue\u00f1o profundo. La despert\u00f3 la voz de la conductora a trav\u00e9s de la megafon\u00eda. Parada de veinte minutos. Mientras se desperezaba, vio a las chicas de las trenzas incorporadas en sus asientos. Miraban confusas a su alrededor. Al cruzarse las miradas intuy\u00f3 que las mujeres no entend\u00edan qu\u00e9 estaba ocurriendo. Sin pensarlo mucho se acerc\u00f3 a ellas y sinti\u00f3 que era bienvenida. Les habl\u00f3 intuitivamente en ingl\u00e9s y les explic\u00f3 r\u00e1pidamente que se trataba de un descanso y que el viaje continuaba despu\u00e9s. Se alegr\u00f3 de que esa fuera su lengua, se hubiera sentido muy rid\u00edcula si se hubiera equivocado, como en tantas ocasiones se hab\u00edan equivocado con ella.<\/p>\n<p class=\"p1\">Camin\u00f3 por la estaci\u00f3n de servicio. Mientras estiraba las piernas, prendi\u00f3 un cigarrillo. El \u00faltimo que iba a fumar. Era el \u00faltimo desde hac\u00eda un par de meses. Dejar de fumar no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de voluntad; le gustaba fumar, le daba placer sentir el humo en sus pulmones, el aire caliente saliendo por su boca. Si dejara de fumar, \u00bfqu\u00e9 le quedar\u00eda? Ya hab\u00eda dejado el alcohol, las drogas, el az\u00facar, la noche&#8230; Todo en busca del bienestar. Un bienestar que no encontraba.<\/p>\n<p class=\"p1\">Un se\u00f1or le habl\u00f3 en la distancia. Con el rabillo del ojo vio a un hombre blanco de pasados sesenta a\u00f1os. No entendi\u00f3 lo que le dec\u00eda pero decidi\u00f3 ignorarlo. Por nada y por todo. El tipo susurr\u00f3 mientras gesticulaba. Amada no lo mir\u00f3. No le hac\u00eda falta saber de qu\u00e9 se trataba. \u00c9l hac\u00eda se\u00f1as y se dirig\u00eda a la parte de atr\u00e1s de la estaci\u00f3n de servicio. Ella lo sigui\u00f3. Al girar la esquina y perderse de la vista del resto de viajeros, lo encontr\u00f3 con la cremallera del pantal\u00f3n abierta. Amada se le acerc\u00f3. \u00c9l sonre\u00eda pobremente, con torpeza y sin parar de susurrar. Se acerc\u00f3 m\u00e1s, sin perder el contacto visual. No necesitaba ver lo que ten\u00eda entre sus manos. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, dio una \u00faltima calada al cigarro y, mientras exhalaba esa larga bocanada de humo, descendi\u00f3 la mano, lentamente, y apag\u00f3 el cigarrillo sobre el pene del tipo. Despu\u00e9s, gritos ahogados, insultos\u2026 \u00e9l quiso agarrarla pero no pudo alcanzarla.<\/p>\n<p class=\"p1\">Palade\u00f3 un sabor diferente. Sinti\u00f3 n\u00e1useas. Despu\u00e9s de todo, quiz\u00e1s este s\u00ed haya sido el \u00faltimo pitillo. Temblando, fue hasta el aseo de la estaci\u00f3n. Se lav\u00f3 la boca con fuerza para desprenderse del gusto rancio que empezaba a escurrirse hacia la nuez. Cepill\u00f3 con tanta rabia sus dientes que escupi\u00f3 un poco de sangre. Frot\u00f3 sus manos en\u00e9rgicamente como cuando, por la ma\u00f1ana, quieres borrar el sello de una discoteca a la que te hubiera gustado no acabar yendo. Contempl\u00f3 su rostro en el espejo y, por un instante, no se reconoci\u00f3; no quedaba rastro de la ni\u00f1a asustada que callaba secretos para no disgustar a les adultes. Ve\u00eda a una mujer, aunque triste, segura, que vest\u00eda con el mismo estilo desde hac\u00eda a\u00f1os; vaqueros, camiseta y chaqueta de <i>sport<\/i>. De pelo corto. Se hab\u00eda cortado el afro que tanto le cost\u00f3 hacer crecer cuando ley\u00f3 que las mujeres con el pelo muy corto transmit\u00edan una imagen de seguridad. Escudri\u00f1\u00f3 su figura frente al espejo buscando alguna fisura en su apariencia que invitara a pensar que era una presa f\u00e1cil. Se observ\u00f3 largo rato hasta que el pesimismo hizo su aparici\u00f3n. Desvi\u00f3 la mirada. Los recuerdos y pensamientos negativos se api\u00f1aron como una nube de mosquitos en verano. Sali\u00f3 corriendo hacia al autob\u00fas dejando atr\u00e1s el c\u00famulo de voces que la sujetaban a un pasado tan lejano que rememoraba fotogramas de esas pel\u00edculas de terror que nos hac\u00edan escondernos bajo las s\u00e1banas durante la infancia. No se cruz\u00f3 con el hombre. No lo escuch\u00f3 maldiciendo a lo lejos.<\/p>\n<p class=\"p1\">De regreso al autocar, sinti\u00f3 en el est\u00f3mago una sensaci\u00f3n que pens\u00f3 que era hambre. Desenvolvi\u00f3 el bocadillo de calamares que hab\u00eda comprado la noche anterior. El pan reblandecido y el recuerdo del tipo le produjeron una arcada. Una de las chicas, la de las trenzas largas, se acerc\u00f3 hasta ella. Llevaba el pu\u00f1o apretado. De entre los dedos pod\u00edan entreverse billetes y un papel blanco. Un <i>ticket<\/i> de compra. Tard\u00f3 unos segundos en darse cuenta de que le estaba pidiendo que comprobase si le hab\u00edan devuelto bien el cambio. Dej\u00f3 el bocadillo en el asiento de al lado y cogi\u00f3 el <i>ticket<\/i> con su mano reseca. Tras lavarse las manos en el lavabo no hab\u00eda usado crema y el clima de ese lugar hac\u00eda que su piel le recordara a la piel de elefante. La chica ten\u00eda la piel de las manos bien hidratadas. Amada no toc\u00f3 el dinero, no hac\u00eda falta. Lo cont\u00f3 echando un vistazo en su palma abierta. La piel era suave como la de la gente que usa guantes para fregar los platos o que no trabaja con las manos. Le hubiese gustado acariciar su mano. La chica sonri\u00f3. Al hacerlo, se fij\u00f3 en las escarificaciones de su rostro. Tres l\u00edneas verticales en la parte superior del p\u00f3mulo izquierdo, cerca del ojo. Tambi\u00e9n mostr\u00f3 los dientes: una dentadura perfecta y una sonrisa cautivadora. Transmit\u00eda una inocencia embriagadora. La proximidad del cuerpo de la chica la abrumaba. Hab\u00eda recostado su cuerpo sobre el asiento de Amada invadiendo su espacio. Sin embargo, hab\u00eda algo en su energ\u00eda que hac\u00eda que Amada se sintiera tranquila. Quiz\u00e1s el olor, un olor dulce, un olor como a casa. Era la mujer m\u00e1s bella que hab\u00eda visto en mucho tiempo.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u201c\u00bfSer\u00edan hermanas? \u00bfAmigas? \u00bfPodr\u00edan ser pareja?\u201d. Amada se esmer\u00f3 en recordar cu\u00e1ndo hab\u00eda visto una pareja como ellas: \u00bfen su entorno? No. \u00bfEn su barrio? Imposible. \u00bfEn alguna serie americana? No recordaba.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014\u00bfOk? \u2014dijo la chica obligando a Amada a regresar al presente.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014S\u00ed, ok.<\/p>\n<p class=\"p1\">Los pensamientos de Amada se agolpaban. \u00bfQu\u00e9 acababa de ocurrir? Clar\u00edsimamente no eran de aqu\u00ed. Le parecieron tan rid\u00edculas sus reflexiones, tan prejuiciosas, que le provocaron una risa interior. \u201c\u00a1De aqu\u00ed!, \u00a1De aqu\u00ed!\u201d, pens\u00f3.<\/p>\n<p class=\"p1\">Mir\u00f3 a la chica de trenzas largas mientras ocupaba de nuevo su asiento al tiempo que explicaba a su compa\u00f1era algo que hizo que \u00e9sta le sonriese como muestra de agradecimiento.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u201c\u00a1Qu\u00e9 j\u00f3venes son! Tendr\u00e1n alrededor de veinte a\u00f1os\u201d. Confusa, Amada sinti\u00f3 verg\u00fcenza o \u00bfera deseo lo que sent\u00eda? Se esforz\u00f3 en pensar en otra cosa.<\/p>\n<p class=\"p1\">Busc\u00f3 una pel\u00edcula ligera para distraerse. <i>Selma<\/i> fue la escogida. Sent\u00eda fascinaci\u00f3n por la lucha de los derechos civiles en Estados Unidos y le parec\u00eda que el tratamiento que daban a las historias era, aunque un poco edulcorado, muy efectivo.<\/p>\n<p class=\"p1\">La pel\u00edcula no atrap\u00f3 toda su atenci\u00f3n. Por intervalos levantaba la vista para admirar el paisaje cambiante, comprobar el tiempo transcurrido y observar a sus nuevas amigas mientras saboreaban la comida. Amada encontr\u00f3 unos restos de galletas un poco machacadas en la mochila, aunque todav\u00eda crujientes, que acompa\u00f1\u00f3 con agua.<\/p>\n<p class=\"p1\">Se durmi\u00f3 antes de que la pel\u00edcula terminara. Al despertar, vio que ellas tambi\u00e9n dormitaban. La del pelo largo soportaba sobre su hombro la cabeza de su compa\u00f1era. \u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que ella hab\u00eda podido descansar as\u00ed? \u00bfEn la infancia? \u00bfCon alguna pareja? Sinti\u00f3 a\u00f1oranza por no haber tenido nunca una amiga que sostuviera su cabeza mientras se daba permiso a s\u00ed misma a descansar. Desde su asiento, intent\u00f3 leer sus cuerpos pero le resultaba imposible. Tan solo ten\u00eda acceso a algunas partes de sus cabezas y a una secci\u00f3n peque\u00f1a del brazo derecho. Pens\u00f3 en levantarse y as\u00ed tener mayor visibilidad. Sin embargo, la idea se fue pronto de su mente y fue sustituida por la sensaci\u00f3n en el est\u00f3mago que, un tiempo atr\u00e1s, hab\u00eda confundido con el hambre.<\/p>\n<p class=\"p3\">\u00a1Parec\u00edan tan indefensas! Se le pas\u00f3 por la cabeza una imagen horrible que se esforz\u00f3 por ahuyentar recordando las palabras de su terapeuta. \u201cSiempre creas el peor de los escenarios como medida de autoprotecci\u00f3n\u201d, le dec\u00eda. \u00bfDe qu\u00e9 ten\u00eda que protegerse ahora? Sac\u00f3 su m\u00f3vil y comenz\u00f3 a <i>googlear<\/i>. Busc\u00f3 art\u00edculos y encontr\u00f3 un par de blogs. \u00bfPodr\u00eda ser? Pero, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda ella saber si esas chicas estaban en peligro solamente por un par de interacciones? S\u00f3lo ten\u00eda suposiciones y una palpitaci\u00f3n. \u00bf\u00a1Qui\u00e9n se hab\u00eda pensado que era ella!? Se oblig\u00f3 a dejar de hacer conjeturas.<\/p>\n<p class=\"p1\">Otra parada. Las chicas r\u00e1pidamente le dirigieron una mirada y ella no dud\u00f3 en acercarse. Amada les habl\u00f3 en ingl\u00e9s. El destino final de las tres era el mismo, as\u00ed que les asegur\u00f3 que las avisar\u00eda cuando llegaran.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014\u00bfDe d\u00f3nde sois? \u2014pregunt\u00f3 Amada. Esa pregunta no se la hac\u00eda a cualquiera. Esa pregunta s\u00f3lo se la hac\u00eda a quien consideraba igual y para aumentar la proximidad con ella.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014De Nigeria, somos igbo \u2014respondi\u00f3 la chica de las trenzas largas.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Mi madre tambi\u00e9n era de Nigeria.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Entonces, t\u00fa tambi\u00e9n eres de Nigeria \u2014Amada sinti\u00f3 verg\u00fcenza al habitar de nuevo la confusi\u00f3n identitaria. Apart\u00f3 esa sensaci\u00f3n de su cuerpo entreg\u00e1ndose a la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014\u00bfDe qu\u00e9 parte de Nigeria era tu madre?<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014De Enugwu.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014\u00a1Nosotras somos de Udi, al lado de Enugwu! \u00a1Eres igbo como nosotras! \u2014exclam\u00f3 con sorpresa.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Me llamo Amada \u2014a\u00f1adi\u00f3, intentando evitar que la conversaci\u00f3n girase en torno a un pa\u00eds del que desconoc\u00eda casi todo. Adem\u00e1s, no quer\u00eda hablar de su madre, no quer\u00eda tener que explicar que la mujer que la crio y la mujer que la pari\u00f3 no eran la misma. Hoy no.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Amanda \u2014repiti\u00f3 la chica de las trenzas largas intentando, sin \u00e9xito, imitar la entonaci\u00f3n de Amada.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014No, A-ma-da \u2014pronunci\u00f3 lentamente mientras buscaba la conjugaci\u00f3n exacta del verbo <i>love <\/i>y las palabras precisas para explicar el significado de su nombre. Un nombre con el que intentaron, a la hora de su bautismo, sellar una promesa. Un nombre que encubre una mentira.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Yo soy If\u00e9. \u00bfQu\u00e9 quiere decir amor? \u2014dijo con entusiasmo mientras se apartaba las largas trenzas que le hab\u00edan ca\u00eddo sobre la cara.<\/p>\n<p class=\"p1\">Las dos se miraron como cuando dos personas llevan tiempo busc\u00e1ndose y por fin se encuentran. Otro escalofr\u00edo recorri\u00f3 el cuerpo de Amada. No debieron ser m\u00e1s de un par de segundos pero a Amada le pareci\u00f3 toda una vida.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Yo soy Maimouna \u2014intervino rompiendo el silencio la de las trenzas cortas con voz queda.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Encantada. \u00bfQu\u00e9 edad ten\u00e9is? \u2014. Las dos chicas se miraron y rieron a la vez.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Perd\u00f3n es que\u2026<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014No te preocupes \u2014interrumpi\u00f3 If\u00e9 \u2014. Yo tengo veintisiete y Maimouna veintid\u00f3s.<\/p>\n<p class=\"p1\">No repararon en el suspiro que liber\u00f3 Amada al escuchar su edad. \u201cS\u00f3lo son diez a\u00f1os de diferencia\u201d, se descubri\u00f3 pensando.<\/p>\n<p class=\"p1\">A la vez que intentaba aprender algunas palabras en Igbo \u2014palabras que nunca escuchar\u00eda de labios de su madre\u2014 comenz\u00f3 a inspeccionar sutilmente sus cuerpos en busca de se\u00f1ales, marcas, amuletos o algo que confirmara su hip\u00f3tesis. Pero no encontr\u00f3 nada. S\u00f3lo consigui\u00f3 que su desasosiego aumentara. Bromearon de lo \u00fatil que le ser\u00edan los saludos que se estaba esforzando por memorizar si en alguna ocasi\u00f3n se topaba con Chimamanda Ngozi Adichie. Amada se sent\u00eda disociada, preocupada por ellas y al mismo tiempo confundida por la cercan\u00eda que experimentaba, especialmente con If\u00e9. Se sent\u00eda c\u00f3moda como hac\u00eda tiempo que no estaba con otro ser humano. If\u00e9 no reprimi\u00f3 una carcajada cuando Amada sugiri\u00f3 que igual las tres eran familia de Chimamanda ya que la escritora tambi\u00e9n era igbo como ellas. La risa de If\u00e9 qued\u00f3 resonando en la cabeza de Amada durante largo tiempo.<\/p>\n<p class=\"p1\">El bus lleg\u00f3 a su destino final. Cuando If\u00e9 y Maimouna le contaron a Amada que su viaje continuaba hasta Roma, \u00e9sta sinti\u00f3 c\u00f3mo se le encog\u00eda el est\u00f3mago. Y se le continu\u00f3 encogiendo cuando al abrir el maletero y sacar el equipaje, ellas no cogieron nada. Viajaban s\u00f3lo con las peque\u00f1as mochilas que cargaban a su espalda.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014Es por aquel pasillo. \u00a1Esperad, que os acompa\u00f1o! \u2014dijo Amada. Mientras caminaban hacia el and\u00e9n, Amada sinti\u00f3 v\u00e9rtigos.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014\u00bfA qu\u00e9 vais a Roma?<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014De vacaciones \u2014respondi\u00f3 If\u00e9 al mismo tiempo que alargaba la mano para ayudar a Amada con el equipaje.<\/p>\n<p class=\"p1\">En busca del asa de la maleta, sus manos se rozaron y una descarga el\u00e9ctrica recorri\u00f3 el cuerpo de Amada. Se hab\u00eda enamorado. Lo sab\u00eda. A\u00fan m\u00e1s, lo sent\u00eda. Se hab\u00eda enamorado de una mujer a la que apenas conoc\u00eda y a la que puede que nunca m\u00e1s volviese a ver. Se hab\u00eda enamorado a pesar de haber jurado que nunca m\u00e1s se volver\u00eda a enamorar, que nunca m\u00e1s sufrir\u00eda el dolor del abandono. Pero ah\u00ed estaba de nuevo; mientras externamente conservaba la normalidad, en el interior la tormenta se hab\u00eda iniciado: la presi\u00f3n descend\u00eda, la marejada, la niebla mental, la precipitaci\u00f3n del deseo, las corrientes el\u00e9ctricas y los fuertes vientos cargados del deseo de proximidad. Estaba a punto de desatarse el hurac\u00e1n. Ah\u00ed estaba de nuevo el hambre de amar y ser amada.<\/p>\n<p class=\"p1\">Trag\u00f3 saliva y maldijo en silencio. Repas\u00f3 su hip\u00f3tesis queriendo generar distancia entre lo que sent\u00eda, cre\u00eda y ve\u00eda. Eran j\u00f3venes, estaban de tr\u00e1nsito, apenas ten\u00edan equipaje. No pod\u00edan ser turistas capitalistas de las que viajan s\u00f3lo con una tarjeta de cr\u00e9dito y compran lo que necesitan al llegar a su destino. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no pod\u00edan ser turistas?\u201d. El delirio iba en aumento. \u201c\u00bfQue era real? \u00bfLes turistes viajan diecis\u00e9is horas en un bus de tercera?\u201d.<\/p>\n<p class=\"p1\">Intentaba mantener lo que pretend\u00eda que fuera una conversaci\u00f3n cort\u00e9s con ellas, pero las palabras se le atragantaban antes de salir por la boca. Las palabras se volvieron impronunciables, recelosas de transformarse en proyectiles hirientes que precipitaran una despedida temprana y abrupta. Se sent\u00eda incapaz de hacer preguntas directas y no hab\u00eda tiempo para rodeos. Otro escalofr\u00edo despert\u00f3 el recuerdo de Ivana. La primera ni\u00f1a con la que pase\u00f3 cogida de la mano. La primera con la que pas\u00f3 largas horas jugando a los cromos en mitad de la plaza o buscando lugares alejados de la supervisi\u00f3n de adultes. La primera a la que bes\u00f3. La primera de muchas que le romper\u00edan el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">Una vez en la plataforma, Amada se detuvo a observarlas de nuevo. Quer\u00eda decirles que no subieran a ese autocar. Advertirles del peligro que corr\u00edan. Pero ella en verdad \u00bfqu\u00e9 sab\u00eda? Hab\u00eda aceptado su teor\u00eda sostenida por una intuici\u00f3n. Hab\u00eda asumido que eran v\u00edctimas y estaban siendo enga\u00f1adas. \u00bfY si no era as\u00ed? \u00bfY si sab\u00edan perfectamente a d\u00f3nde iban?<\/p>\n<p class=\"p1\">Las trenzas le ca\u00edan de nuevo por la cara a If\u00e9. Le hubiera gustado retirarlas y decirle que pod\u00eda contar con ella. Que pod\u00eda contar con el desayuno en la cama por las ma\u00f1anas. Que a menudo las tostadas llegar\u00edan quemadas porque se despistaba. Quer\u00eda decirle que cuando el zumo de naranja estuviera aguado ser\u00eda por sus l\u00e1grimas, que por las ma\u00f1anas se despertaba llorando, pero que, quiz\u00e1s, si amanec\u00eda a su lado ser\u00eda diferente y no se sentir\u00eda tan sola. Sola desde que naci\u00f3 hasta ahora. Sola y rodeada de familia. Sola mientras estudiaba. Sola en todos sus trabajos. Sola en el centro del hurac\u00e1n. Sola. Sola al existir en un mundo que no la quer\u00eda viva. Al que no pertenec\u00eda. Sola. Sola sin poder bajar la guardia, sin atreverse a confiar. Sola y desarraigada.<\/p>\n<p class=\"p1\">Quiz\u00e1s a ella podr\u00eda explicarle que sent\u00eda que el esp\u00edritu de sus antepasadas la llamaba desde diferentes partes del mundo. Quiz\u00e1s, a ella podr\u00eda explicarle que sent\u00eda que su madre biol\u00f3gica no estaba muerta. Quiz\u00e1s, a ella pod\u00eda cont\u00e1rselo y no se enfadar\u00eda replicando que era desleal o desagradecida. Quiz\u00e1s, ella no se reir\u00eda tach\u00e1ndola de loca.<\/p>\n<p class=\"p1\">Quer\u00eda quedarse con ella y que sujetara su mano cuando, en mitad de la noche, los escalofr\u00edos recorrieran su cuerpo y se despertara desorientada entre gritos y sudores. Quiz\u00e1s, en las noches de insomnio, verla dormir a su lado la ayudar\u00eda a creer que la vida tiene sentido.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014\u00bfEstar\u00e9is bien? \u2014lleg\u00f3 a preguntar.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014S\u00ed \u2014respondi\u00f3 Maimouna mientras le daba un abrazo de despedida.<\/p>\n<p class=\"p1\">Amada entreg\u00f3 un papel doblado a If\u00e9 en el que hab\u00eda escrito su n\u00famero de tel\u00e9fono. \u00c9sta lo cogi\u00f3 y la abraz\u00f3. Amada sinti\u00f3 el calor de su cuerpo y tembl\u00f3. En ese abrazo supo que estaba dispuesta a subirse en ese autob\u00fas con ellas en direcci\u00f3n a Roma. En ese abrazo sinti\u00f3 que se fund\u00eda con miles de mujeres, con miles de mujeres que hab\u00edan pasado por su lado sin que las viera con miedo a no saber conjugar los diferentes tiempos del verbo amar. Tembl\u00f3 como una hoja a punto de desprenderse de la rama y caer al vac\u00edo. Quer\u00eda quedarse as\u00ed.<\/p>\n<p class=\"p1\">Al deshacerse el abrazo, vio una dulce calma en los ojos de If\u00e9. Maimouna sonre\u00eda. Amada contuvo las l\u00e1grimas. If\u00e9 le bes\u00f3 en la mejilla. Amada retuvo la mano de If\u00e9 para que no se marchara.<\/p>\n<p class=\"p2\">\u2014<i>Thank you sista<\/i>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amada contuvo la respiraci\u00f3n y reprimi\u00f3 las l\u00e1grimas abrazada a la almohada mientras el despertador del m\u00f3vil repet\u00eda su funci\u00f3n. No ten\u00eda energ\u00eda para levantarse. Se sent\u00eda demasiado deprimida como para salir de la cama. El despertador insist\u00eda. Su saliva ten\u00eda sabor a amargura; se mordi\u00f3 el labio. 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