{"id":59236,"date":"2026-05-21T07:00:49","date_gmt":"2026-05-21T13:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58276"},"modified":"2026-10-27T12:04:12","modified_gmt":"2026-10-27T18:04:12","slug":"las-manos-de-arturo-de-cordova","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59236","title":{"rendered":"Las manos de Arturo de C\u00f3rdova"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">En la historia del cine hay caracterizaciones indisociables de un actor o personaje. Por ejemplo, Cantinflas y su sombrero con doblez y los pantalones ca\u00eddos. O Tin Tan con el traje de pachuco. Siempre que se piensa en Marilyn Monroe o en Audrey Hepburn, vienen a la mente las im\u00e1genes de la falda blanca levantada por el aire curioso del respiradero del metro, que deja ver las piernas de la rubia, y del vestido negro y las perlas en el largo cuello de Audrey, frente al escaparate de la joyer\u00eda Tiffany.<\/p>\n<p class=\"p1\">Otro fen\u00f3meno es el de los actores que el gran p\u00fablico identifica con alg\u00fan rasgo f\u00edsico. Hay que pensar en los ojos de Bette Davis \u2014que hasta inspiraron una canci\u00f3n\u2014, la mirada perdonavidas de Pedro Armend\u00e1riz o los senos de Lana Turner, la \u201cchica del su\u00e9ter\u201d, que, primero, hizo popular la prenda que realzaba su pecho y despu\u00e9s el concepto. Tambi\u00e9n hay cejas para la historia: desde Jean Harlow y Marlene Dietrich hasta Dolores del R\u00edo y Mar\u00eda F\u00e9lix. O Salma Hayek, cejijunta igual que Frida Kahlo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Igualmente, hay actores que trabajan con atributos que los distinguen. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de Catherine Deneuve sin su melena boscosa y rubia, de princesa de cuento de hadas; o de Julianne Moore sin las innumerables contorsiones de su cara de \u00e1ngulos enrevesados? Arturo de C\u00f3rdova, por su lado, usaba las manos para expresar las contrariedades de sus personajes. En lo m\u00e1s destacado de su filmograf\u00eda hay una recurrencia, las manos como veh\u00edculo expresivo ligado directamente a la historia que se cuenta. \u00bfEl actor era consciente de ello? Es probable que los directores con los que trabaj\u00f3 s\u00ed lo hayan notado y, por lo tanto, echaron mano \u2014literalmente\u2014 de este recurso interpretativo e iconogr\u00e1fico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59752\" aria-describedby=\"caption-attachment-59752\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-59752\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/ay-que-tiempos-arturo-de-cordova-738x600-1-300x244.png\" alt=\"Fotograma de \u00a1Ay, qu\u00e9 tiempos, se\u00f1or don Sim\u00f3n!\" width=\"730\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/ay-que-tiempos-arturo-de-cordova-738x600-1-300x244.png 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/ay-que-tiempos-arturo-de-cordova-738x600-1.png 738w\" sizes=\"auto, (max-width: 730px) 100vw, 730px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59752\" class=\"wp-caption-text\">Fotograma de <em>\u00a1Ay, qu\u00e9 tiempos, se\u00f1or don Sim\u00f3n!<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">A de C\u00f3rdova, que antes del cine trabaj\u00f3 como locutor, se lo reconoc\u00eda m\u00e1s por la voz melodiosa y la dicci\u00f3n estudiada, de anuncio publicitario. Tambi\u00e9n se puede hablar de su mirada altanera, entre ir\u00f3nica y socarrona. O de su cara de gal\u00e1n fufurufo \u2014\u201c\u00a1estoy harto de tu cara de mu\u00f1eco!\u201d, le grita Fernando Soler en <i>Celos<\/i> (1935), de Arcady Boytler\u2014. Sin embargo, de C\u00f3rdova, un actor m\u00e1s bien lac\u00f3nico, de gestos y trazos concisos, limitados, no ser\u00eda el actor que alcanz\u00f3 cotas tan altas como <i>En la palma de tu mano<\/i> (1951) o <i>\u00c9l <\/i>(1953), sin el valor expresivo de sus manos.<\/p>\n<p class=\"p1\">Hay actores de cine que act\u00faan no s\u00f3lo con la cara. A Greta Garbo se le recuerda primero por el rostro melanc\u00f3lico y luego por la voz grave. Pero hay mucho m\u00e1s. Al ver sus pel\u00edculas, se observa la emoci\u00f3n que emana de sus largas manos al abrazar a sus amantes, al acariciar sus rostros con piedad, deseo o frenes\u00ed. En <i>A Woman of Affairs<\/i> (1928), por ejemplo, se aferra de forma conmovedora a un ramo de rosas en sustituci\u00f3n del hombre que se lo envi\u00f3.<\/p>\n<p class=\"p1\">Las manos de Arturo de C\u00f3rdova no eran particularmente llamativas, pero s\u00ed elegantes. De talla mediana, ni muy fuertes ni muy delicadas, como se puede ver en <i>Crep\u00fasculo<\/i> (1945), de Julio Bracho. Se trata de una pel\u00edcula sobre el pulso, sobre la seguridad o firmeza en la mano para ejecutar una acci\u00f3n que requiere precisi\u00f3n. Esto es imprescindible para el trabajo del cirujano Alejandro Mangino (de C\u00f3rdova). Ya al inicio del filme, el mayordomo lo acusa de otra vez no dormir y no desayunar, lo cual afecta su pulso. Alex Phillips, cinefot\u00f3grafo, lo capta mir\u00e1ndose las manos e intentando contenerse.<\/p>\n<p class=\"p1\">Mangino, justamente, pierde la seguridad, el pulso, cuando Luc\u00eda (Gloria Mar\u00edn), una examante, se casa con Ricardo, un amigo suyo muy querido, s\u00f3lo para volver a estar cerca de \u00e9l. La pel\u00edcula es un gran <i>flashback<\/i> que cuenta c\u00f3mo se trastoca por entero su vida de \u00e9xito profesional, acad\u00e9mico y social cuando se da cuenta de que necesita eliminar a su amigo para seguir la relaci\u00f3n con Luc\u00eda. Sus manos elegantes parecen tener autonom\u00eda maligna cuando intentan empujar a Ricardo, a quien estima y odia por igual, al vac\u00edo. Cuando Mangino tiene que operar a su amigo, debido a un accidente, su pulso exacto de cirujano falla.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59753\" aria-describedby=\"caption-attachment-59753\" style=\"width: 643px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-59753\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-3-de-cordova-871x600-1-300x207.png\" alt=\"\" width=\"653\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-3-de-cordova-871x600-1-300x207.png 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-3-de-cordova-871x600-1-768x529.png 768w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/crepusculo-3-de-cordova-871x600-1.png 871w\" sizes=\"auto, (max-width: 653px) 100vw, 653px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59753\" class=\"wp-caption-text\">Fotograma de <em>Crep\u00fasculo<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">Los personajes de Arturo de C\u00f3rdova encarnan un tipo de tormento mucho m\u00e1s moderno que el de sus contempor\u00e1neos. La desolaci\u00f3n de sus hombres, que siempre se deslizan poco a poco en una espiral que desciende al abismo, se relaciona con la enfermedad mental y el fracaso. El sufrimiento de De C\u00f3rdova es un drama interno, no exento de los arrebatos propios de los charros cantores, pero sus formas de sufrir son m\u00e1s sofisticadas. Cerrar los pu\u00f1os en se\u00f1al de frustraci\u00f3n es uno de sus manierismos, como se ve en <i>\u00a1Ay, qu\u00e9 tiempos, se\u00f1or don Sim\u00f3n!<\/i> (1941), donde un primer plano de su pu\u00f1o que rompe un vaso expresa su ira.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\">Con Juan Bustillo Oro hizo <i>El hombre sin rostro<\/i> (1950), filme de corte psicoanal\u00edtico donde un criminal se aprovecha de la psicosis de un hombre para hacerle creer que es el asesino serial de prostitutas que busca la justicia. La iron\u00eda es que son ellos quienes investigan el caso. En su delirio, de C\u00f3rdova, quien vive atormentado por un sue\u00f1o donde aparece una figura humana sin rostro, ve c\u00f3mo sangran sus manos sin parar. Incontrolable, mancha las paredes y las toallas, se lava pero es in\u00fatil. Inducido por su jefe, cree que se trata de la sangre de las v\u00edctimas. De nuevo, el actor mira sus manos con espanto y horror, imagen que se repite una y otra vez en su carrera y que sintetiza el horror y la incredulidad de ser \u00e9l mismo capaz de cometer cr\u00edmenes, ya sea como sustituci\u00f3n de sus impulsos sexuales reprimidos o por ambici\u00f3n. En este caso, la culpa es m\u00e1s simb\u00f3lica que real, pero no menos pesada.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59754 aligncenter\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-hombre-sin-rostro-de-cordova-2-802x600-1-300x224.png\" alt=\"\" width=\"713\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-hombre-sin-rostro-de-cordova-2-802x600-1-300x224.png 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-hombre-sin-rostro-de-cordova-2-802x600-1.png 802w\" sizes=\"auto, (max-width: 713px) 100vw, 713px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-59755 aligncenter\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-hombre-sin-rostro-de-cordova-1-960x540-1-300x169.png\" alt=\"\" width=\"740\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-hombre-sin-rostro-de-cordova-1-960x540-1-300x169.png 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-hombre-sin-rostro-de-cordova-1-960x540-1-768x432.png 768w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-hombre-sin-rostro-de-cordova-1-960x540-1.png 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 740px) 100vw, 740px\" \/><\/p>\n<p class=\"p1\">Sus pu\u00f1os cerrados en <i>\u00c9l<\/i> (1953) son una manifestaci\u00f3n de odio, un nudo que contiene sus impulsos violentos, que disemina aqu\u00ed y all\u00e1 en formas m\u00e1s sutiles y urbanas de humillaci\u00f3n y desprecio, por ejemplo, los celos como demostraci\u00f3n amorosa y la iron\u00eda como cuchilla. Bu\u00f1uel hace tambi\u00e9n un acercamiento amenazante de sus manos, especialmente de sus nudillos, que sostienen la cuerda con la que pretende inmovilizar a su esposa (Delia Garc\u00e9s). Cat\u00f3lico y castigador, enfermo de raz\u00f3n que lucha por recuperar las tierras de Guanajuato que otrora fueron de su familia \u2014gui\u00f1o al rencor revolucionario\u2014, el hombre desea a su esposa como una flor artificial de su casa de estilo <i>art nouveau<\/i>, un jard\u00edn disecado por la forma arquitect\u00f3nica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59756\" aria-describedby=\"caption-attachment-59756\" style=\"width: 569px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-59756\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-arturo-de-cordova-837x600-1-300x215.png\" alt=\"Fotograma de \u00c9l.\" width=\"579\" height=\"415\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-arturo-de-cordova-837x600-1-300x215.png 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-arturo-de-cordova-837x600-1-768x551.png 768w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/el-arturo-de-cordova-837x600-1.png 837w\" sizes=\"auto, (max-width: 579px) 100vw, 579px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59756\" class=\"wp-caption-text\">Fotograma de <em>\u00c9l<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">Antes de la pel\u00edcula de Bu\u00f1uel, obra maestra de caracter\u00edstica atemporal, Arturo de C\u00f3rdova hizo <i>En la palma de tu mano<\/i> (1951), que con el tiempo se revelar\u00eda como su filme m\u00e1s moderno y adelantado. En \u00e9l, Roberto Gavald\u00f3n despliega un programa que result\u00f3, intencionalmente o no, hecho a la medida de sus tics y manierismos, donde son las manos, justamente, el <i>leitmotiv<\/i> de la historia.<\/p>\n<p class=\"p1\">El profesor Kar\u00edn (de C\u00f3rdova) es un quirom\u00e1ntico que disfraza su desencanto con charlataner\u00eda. Miente al leer la mano de sus clientas ricas. Kar\u00edn, que vive con Clara Stein (Carmen Montejo), estilista, sabe que por m\u00e1s esfuerzos que haga nunca va a salir de perico perro, es decir, que se siente estancado en la mediocridad de vivir al d\u00eda, sin ning\u00fan horizonte. \u00c9l, por supuesto, anhela m\u00e1s y espera una oportunidad singular para dar el golpe maestro. La oportunidad llega cuando se entera de la muerte de un viejo millonario cuya sospechosa viuda, Ada Romano (Leticia Palma), joven y bella, va a recibir una cuantiosa herencia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59757\" aria-describedby=\"caption-attachment-59757\" style=\"width: 538px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-59757\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-la-palma-arturo-de-cordova-300x225.png\" alt=\"\" width=\"548\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-la-palma-arturo-de-cordova-300x225.png 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/en-la-palma-arturo-de-cordova.png 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59757\" class=\"wp-caption-text\">Fotograma de <em>En la palma de tu mano<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">El guion \u2014de Jos\u00e9 Revueltas e inspirado en una historia de Luis Spota\u2014 est\u00e1 dicho. Tambi\u00e9n el tri\u00e1ngulo amoroso, donde Clara y el amante de la viuda (Ram\u00f3n Gay), forman el tercer lado de una figura completamente tr\u00e1gica. Aqu\u00ed, las manos de Arturo de C\u00f3rdova son las de un criminal que mata m\u00e1s por pasi\u00f3n que ambici\u00f3n, traicionado por el destino, a pesar de todos sus c\u00e1lculos. Mientras observa sus manos, con las venas saltadas por la luz de la fotograf\u00eda de Alex Phillips, de C\u00f3rdova escucha en su cabeza: \u201chay manos bondadosas y manos crueles, manos ego\u00edstas y manos desinteresadas, manos ruines y manos nobles, manos inocentes y manos homicidas\u201d. Como se ve a lo largo de la historia, todas esas manos le corresponden, son suyas, en la complejidad de su ser.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ya pasados sus a\u00f1os de gloria, Arturo de C\u00f3rdova vuelve a la imagen recurrente de sus manos en un filme genial y socarr\u00f3n, <i>El esqueleto de la se\u00f1ora Morales<\/i> (1960), donde probablemente entreg\u00f3 su mejor trabajo actoral. La pel\u00edcula de Rogelio A. Gonz\u00e1lez se estren\u00f3, curiosamente, el mismo a\u00f1o que <i>Psicosis<\/i> (1960), otro filme sobre un taxidermista.<\/p>\n<p class=\"p1\">Harta del olor a muerto de las manos de su marido, entre otras cosas, la se\u00f1ora Morales (Amparo Rivelles) siempre le pide que se las lave con alcohol. Son las mismas manos deseosas de redescubrir su cuerpo, vedado al deseo por el pudor y la culpa que amalgaman su actitud devota de la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Entre las divertidas alusiones a la masturbaci\u00f3n, probablemente la \u00fanica v\u00eda de alivio del hombre \u2014\u201csiempre est\u00e1s pensando en cochinadas\u201d, le dice Rivelles cuando lo descubre viendo en la televisi\u00f3n a unas mujeres que bailan con poca ropa\u2014, queda una imagen inolvidable, la de las manos de Arturo de C\u00f3rdova que hace un gesto, captado con un plano contrapicado, para indicar a la dom\u00e9stica el grueso del bistec, medio cocido, que quiere que le cocine en ausencia de la se\u00f1ora.<\/p>\n<figure id=\"attachment_59749\" aria-describedby=\"caption-attachment-59749\" style=\"width: 753px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-59749\" src=\"http:\/\/172.19.16.29\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/esqueleto-senora-morales-arturo-de-cordova-960x540-1-300x169.png\" alt=\"Fotograma de El esqueleto de la se\u00f1ora Morales.\" width=\"763\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/esqueleto-senora-morales-arturo-de-cordova-960x540-1-300x169.png 300w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/esqueleto-senora-morales-arturo-de-cordova-960x540-1-768x432.png 768w, https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/esqueleto-senora-morales-arturo-de-cordova-960x540-1.png 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 763px) 100vw, 763px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-59749\" class=\"wp-caption-text\">Fotograma de <em>El esqueleto de la se\u00f1ora Morales<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: center;\">Manos aqu\u00ed y all\u00e1, manos iconogr\u00e1ficas del cine mexicano, son las manos de De C\u00f3rdova que siguen haciendo gestos y se\u00f1as que hablan, m\u00e1s que de otra cosa, de la sugesti\u00f3n de las im\u00e1genes que se quedan.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la historia del cine hay caracterizaciones indisociables de un actor o personaje. Por ejemplo, Cantinflas y su sombrero con doblez y los pantalones ca\u00eddos. O Tin Tan con el traje de pachuco. Siempre que se piensa en Marilyn Monroe o en Audrey Hepburn, vienen a la mente las im\u00e1genes de la falda blanca levantada &#8230; <a title=\"Las manos de Arturo de C\u00f3rdova\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59236\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Las manos de Arturo de C\u00f3rdova\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59751,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[2004,3626,108,3627,1238,3461],"ppma_author":[2857],"class_list":["post-59236","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-actor","tag-arturo-de-cordova","tag-cine","tag-cine-mexicano","tag-crepusculo","tag-manos","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2857,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"carlos-rodriguez","display_name":"Carlos Rodr\u00edguez","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"","last_name":"","user_url":"","job_title":"","description":"Es periodista cultural, cr\u00edtico de cine y traductor literario. Colabora en las revistas mexicanas <em>Letras Libres<\/em>, <em>Nexos<\/em> y <em>Arquine<\/em>. Tambi\u00e9n en la argentina <em>Otra Parte<\/em> y en la mexico-estadounidense <em>Literal Magazine<\/em>. Como traductor, es uno de los autores del libro colectivo <em>Las mariposas beben de las l\u00e1grimas de la soledad<\/em> (Ediciones Del Lirio, 2024), de Anne Genest. En 2023 fue parte de la residencia de traducci\u00f3n Seneffe-Passa Porta en B\u00e9lgica, donde tradujo una obra de Chantal Akerman. Actualmente prepara dos libros sobre Roberto Gavald\u00f3n y Arturo Ripstein."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59236"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59236\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62184,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59236\/revisions\/62184"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/59751"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59236"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=59236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}