{"id":59223,"date":"2026-04-15T07:00:09","date_gmt":"2026-04-15T13:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58100"},"modified":"2026-10-28T18:33:37","modified_gmt":"2026-10-29T00:33:37","slug":"voces-de-mujeres-indigenas-que-escriben-traducen-editan-y-difunden-estrategias-necesarias-para-ingresar-al-mundo-literario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59223","title":{"rendered":"Voces de mujeres ind\u00edgenas que escriben, traducen, editan y difunden: \u00bfestrategias necesarias para ingresar al mundo literario?"},"content":{"rendered":"<p>En la actualidad ya no sorprende c\u00f3mo el mundo de la literatura \u2014a trav\u00e9s de becas, talleres, premios y editoriales\u2014 nos ha agrupado a las escritoras de alg\u00fan pueblo ind\u00edgena dentro de las llamadas <em>literaturas ind\u00edgenas<\/em>. Lo que resulta novedoso es que cada vez m\u00e1s escritoras rechacemos esta categor\u00eda debido a que, sostenemos, desdibuja las particularidades de nuestras comunidades y la filosof\u00eda de nuestra cultura. Algunas incluso hemos apostado por que la escritura sea nombrada desde nuestras lenguas \u2014nagua, \u00f1uu savi, ayuuk, maya, entre otras\u2014 con el fin de reconocer la lucha hist\u00f3rica de nuestros pueblos. \u00c9sta no es una simple cuesti\u00f3n sem\u00e1ntica, sino un firme posicionamiento pol\u00edtico cimentado desde la escritura.<\/p>\n<p>En este tenor, me gustar\u00eda compartir algunas reflexiones que fui desarrollando durante la redacci\u00f3n de mi tesis doctoral. A lo largo de mi investigaci\u00f3n y an\u00e1lisis, pude comprobar que muchas escritoras pertenecientes a pueblos ind\u00edgenas hemos optado por participar en las literaturas ind\u00edgenas como una estrategia para insertarnos en el mundo literario. As\u00ed, encontr\u00e9 que, si bien hay diferencias en nuestras trayectorias, tambi\u00e9n hay similitudes que no son casuales ni responden a cuestiones individuales, por el contrario, atienden claramente a las estructuras impuestas desde las mismas literaturas ind\u00edgenas, que suelen estandarizar. As\u00ed, debemos seguir un patr\u00f3n con ciertas caracter\u00edsticas, claramente definido, y del cual no hay que salirse.<\/p>\n<p>En repetidas ocasiones hemos escuchado a escritores y cr\u00edticos literarios cuestionarse c\u00f3mo y qui\u00e9nes han establecido lo que supuestamente debe ser una escritora o escritor ind\u00edgena, y han concluido, entre otras cosas, que las pol\u00edticas del Estado mexicano, as\u00ed como nuestro propio quehacer literario, han configurado patrones bien definidos. Por ejemplo, la participaci\u00f3n en talleres, becas y premios dirigidos exclusiva o parcialmente a escritoras y escritores de alguna de las sesenta y ocho lenguas oficialmente reconocidas en M\u00e9xico, para despu\u00e9s escribir s\u00f3lo en una de esas lenguas y autotraducirnos al espa\u00f1ol simult\u00e1nea o inmediatamente despu\u00e9s, con el fin de publicar, m\u00e1s por exigencia que por convicci\u00f3n, ediciones biling\u00fces, en editoriales especializadas o institucionales.<\/p>\n<p>En el caso de los talleres literarios, descubr\u00ed que autoras como Nadia L\u00f3pez, Diana Dom\u00ednguez, Cruz Alejandra y yo misma hemos participado en espacios promovidos por instituciones gubernamentales o particulares, como la Fundaci\u00f3n para las Letras Mexicanas, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, el Centro de Creaci\u00f3n Literaria Xavier Villaurrutia o el Programa de Escritura Creativa de la Universidad de Iowa. Todos ellos forman parte de un contexto espec\u00edfico \u2014el mundo mestizo, occidental e hispanohablante\u2014 en el que se siguen reproduciendo formas y est\u00e1ndares de escritura ajenos a nuestras culturas. Una paradoja de estas instituciones es que, para ingresar a sus talleres, se exige a los postulantes que hablen alguna lengua ind\u00edgena, a pesar de que los contenidos se impartir\u00e1n exclusivamente en espa\u00f1ol, lo que parece indicar que las lenguas ind\u00edgenas son vistas como un simple requisito, una categor\u00eda de identidad, pero no como parte de la formaci\u00f3n, con lo cual se posiciona al espa\u00f1ol como \u00fanico idioma de creaci\u00f3n literaria v\u00e1lido. Lo anterior me lleva a preguntarme: \u00bfest\u00e1n las lenguas ind\u00edgenas frente a un reconocimiento \u00fanicamente simb\u00f3lico o de cuotas ling\u00fc\u00edsticas?, \u00bfrealmente ocupan un lugar en el que sean reconocidas y validadas?<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, descubr\u00ed que algunas de nosotras nos hemos formado en espacios independientes y aut\u00f3nomos, como el colectivo mixe COLMIX y la Unidad de Escritores Mayas Zoques. Ah\u00ed recibimos talleres impartidos en nuestras lenguas, pues las conciben como el eje central de la formaci\u00f3n; all\u00ed, la lengua no es un requisito: es necesaria para el proceso literario. En este punto entramos en tensi\u00f3n: \u00bfestos espacios aut\u00f3nomos son reconocidos y legitimados dentro del mundo literario? Lo cierto es que no. A pesar de los esfuerzos, casi siempre son relegados de los c\u00edrculos del canon literario. Mientras unos espacios son totalmente reconocidos, otros son excluidos, evidenciando una desigualdad en t\u00e9rminos de legitimidad y validaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En lo que respecta a las becas del Sistema de Apoyos a la Creaci\u00f3n y Proyectos Culturales (antes FONCA), Nadia L\u00f3pez, Diana Dom\u00ednguez, Sasil S\u00e1nchez, Cruz Alejandra y yo hemos obtenido dicha beca en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, y todas en la disciplina de Letras en Lenguas Ind\u00edgenas. \u00c9sta no es una cuesti\u00f3n individual, responde a las estructuras y patrones ya mencionados, y que hemos seguido como escritoras pertenecientes a pueblos ind\u00edgenas, para poder acceder al mundo literario. Cabe se\u00f1alar que dichas becas obedecen a pol\u00edticas p\u00fablicas del Estado mexicano, el cual, mediante acciones afirmativas, intenta resarcir la desigualdad hist\u00f3rica vivida por los pueblos ind\u00edgenas. Sin embargo, no podemos negar que a trav\u00e9s de estas acciones se reproducen categor\u00edas y clasificaciones que, lejos de contribuir, separan la literatura que se hace en los pueblos ind\u00edgenas del resto de la literatura mexicana, lo cual reproduce l\u00f3gicas racistas y clasistas.<\/p>\n<p>Por otra parte, para cumplir con esta beca debe presentarse obligatoriamente un manuscrito en formato biling\u00fce \u2014originalmente escrito en una lengua ind\u00edgena y con su respectiva traducci\u00f3n al espa\u00f1ol\u2014. No se trata, pues, de una elecci\u00f3n libre de las escritoras, sino de una imposici\u00f3n institucional que nos dice que la obra \u00fanicamente tendr\u00e1 reconocimiento y ser\u00e1 validada dentro del canon literario si est\u00e1 traducida al espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Otra paradoja es que los tutores de estas becas, si bien hablan una lengua ind\u00edgena, frecuentemente no coincide con la lengua o variante dialectal de las becarias y becarios, por lo que recurren a evaluar en espa\u00f1ol. Por consiguiente, nos encontramos frente a instituciones con pol\u00edticas de inclusi\u00f3n simb\u00f3lica, m\u00e1s no reales, lo cual desmantela la posibilidad de que las lenguas ind\u00edgenas sean el eje central de la formaci\u00f3n y ocupen espacios leg\u00edtimos. Hay un esfuerzo, s\u00ed, pero no un compromiso real. Adem\u00e1s, al exigirle a las y los becarios que se autotraduzcan, se produce una carga de trabajo adicional que no es remunerada, lo que no sucede con los becarios de otras especialidades literarias. Vemos y escuchamos discursos a favor de las lenguas ind\u00edgenas, pero con una sobrecarga laboral para las y los escritores de dichas lenguas. Estamos, pues, frente a una inclusi\u00f3n, pero que demanda m\u00e1s trabajo con respecto a quienes escriben en espa\u00f1ol, volvi\u00e9ndolo un ingreso condicionado y una pr\u00e1ctica naturalizada para acceder a estos espacios, lo que nos lleva a concluir que autotraducirnos no es una decisi\u00f3n propia, sino una imposici\u00f3n institucional que, de cierto modo, puede verse como una estrategia para ingresar a la literatura mexicana.<\/p>\n<p>Lo mismo sucede con quienes han ganado premios dirigidos exclusivamente a escritoras y escritores en lenguas ind\u00edgenas: estos espacios y reconocimientos dentro del mundo de la literatura, si bien coadyuvan a visibilizar nuestras obras, tambi\u00e9n segregan. El Premio a la Creaci\u00f3n Literaria en Lenguas Originarias Cenzontle, el Premio CaSa de Literatura para Ni\u00f1os, el Premio Internacional de Poes\u00eda del Mundo Maya Waldemar Noh Tzec, entre otros, est\u00e1n destinados a obras escritas en alguna de las sesenta y ocho lenguas ind\u00edgenas reconocidas oficialmente y asumen la finalidad de difundir y reconocer la diversidad cultural y ling\u00fc\u00edstica del pa\u00eds. En consecuencia, forman parte de una pol\u00edtica p\u00fablica cultural, con l\u00f3gicas espec\u00edficas y caracter\u00edsticas similares, que, aunque pretende reconocer y premiar a escritores ind\u00edgenas, nos cierra la puerta al di\u00e1logo con el resto de la literatura mexicana. En este sentido, es necesario cuestionar por qu\u00e9 las y los escritores en lenguas ind\u00edgenas no concursan en premios de literatura que no est\u00e9n dirigidos exclusivamente a ellas y ellos, un patr\u00f3n que se repite constantemente.<\/p>\n<p>Otro tema crucial es el de la difusi\u00f3n: \u00bfen qu\u00e9 editoriales publican a las escritoras?, \u00bfqui\u00e9n las est\u00e1 leyendo y qui\u00e9n legitima lo que escriben? Algo que pude observar en el an\u00e1lisis de mi tesis doctoral es que, al igual que en los talleres y becas, existe una separaci\u00f3n respecto a d\u00f3nde deben y pueden publicar. En este sentido, las escritoras en las que centr\u00e9 mi investigaci\u00f3n y yo misma hemos publicado principalmente en doce editoriales: Pluralia, Almad\u00eda, El Ala del Tigre, Joldhi, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Edelvives, LibrObjeto, Heredad, Originaria, Secretar\u00eda de Cultura de Yucat\u00e1n, Avi\u00f3n de papel y Universidad de las Am\u00e9ricas Puebla. Existe, pues una gran variedad de editoriales, tanto independientes como gubernamentales, que est\u00e1n publicando nuestros trabajos, no obstante, no todas gozan del mismo estatus y prestigio ni tienen la misma visibilidad y alcance en el mundo literario.<\/p>\n<p>Los casos de Pluralia, El Ala del Tigre, Avi\u00f3n de Papel, Originaria, Secretar\u00eda de Cultura de Yucat\u00e1n y la Universidad de las Am\u00e9ricas Puebla, editan \u00fanicamente libros biling\u00fces en lenguas ind\u00edgenas, lo cual demuestra que existen espacios exclusivos para la difusi\u00f3n de la literatura en lenguas ind\u00edgenas. Asimismo, editoriales como el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Edelvives, LibrObjeto o Heredad, si bien no tienen como objetivo la publicaci\u00f3n de libros en lenguas ind\u00edgenas ni los excluyen, mayormente publican en espa\u00f1ol, al ser la lengua predominante en el mercado editorial. Por consiguiente, aunque tengan publicaciones en lenguas ind\u00edgenas, se trata de una inclusi\u00f3n m\u00e1s bien minoritaria dentro del mercado editorial mexicano. As\u00ed, escritoras como Nadia L\u00f3pez y yo misma hemos optado por insertarnos en editoriales de prestigio como el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica \u2014no como una decisi\u00f3n personal, sino como una estrategia frente a un espacio y condiciones desiguales\u2014, para que as\u00ed nuestra literatura sea reconocida y obtenga mayor visibilidad. M\u00e1s que casos individuales, son actos colectivos de resistencia que nos empujan a cuestionar constantemente lo establecido, lo dominante, y desafiar los c\u00e1nones literarios frente a sistemas de jerarquizaci\u00f3n y de legitimidad, aunque implique o un doble o triple esfuerzo por demostrar que nuestra escritura tambi\u00e9n puede ocupar estos escenarios. Con esto, buscamos desmantelar las relaciones desiguales y de poder que existen en la literatura, ya que estos espacios ganados no son gratuitos, sino que, a diferencia de quienes escriben s\u00f3lo en espa\u00f1ol, han estado marcados y atravesados por condiciones desiguales e injustas.<\/p>\n<p>Un ejemplo sumamente revelador de lo dicho antes lo encontramos en la propia Nadia L\u00f3pez, quien, con el sello del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, en 2022 public\u00f3 <em>Dorsal, <\/em>libro monoling\u00fce en espa\u00f1ol con el que, adem\u00e1s, se hizo acreedora al XVI Premio Mesoamericano de Poes\u00eda Luis Cardoza y Arag\u00f3n 2021. Con esto, Nadia L\u00f3pez, adem\u00e1s de establecer un par\u00e1metro para el ingreso a estos espacios y contribuir al desmantelamiento de los criterios de las editoriales hegem\u00f3nicas, rompi\u00f3 con varios prejuicios asociados a la <em>literatura ind\u00edgena<\/em>: libros en formato biling\u00fce \u2014redactados primero en su lengua y traducidos despu\u00e9s al espa\u00f1ol por el propio autor o autora\u2014 y com\u00fanmente relacionados con la cultura de nuestros pueblos. Sin embargo, cabe se\u00f1alar que, aunque la editorial no se fij\u00f3 en la identidad de la autora, sino en la calidad de su obra, ella s\u00f3lo pudo insertarse en este espacio a trav\u00e9s del espa\u00f1ol, una lengua v\u00e1lida en el canon literario.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica tambi\u00e9n public\u00f3 <em>Tenbilal Antsetik\/Mujeres olvidadas<\/em>, libro de mi autor\u00eda y primero de su colecci\u00f3n en formato biling\u00fce tsotsil-espa\u00f1ol<em>.<\/em> Con esto se confirma que, cada vez m\u00e1s, se incluyen a las lenguas ind\u00edgenas en las editoriales de alto prestigio, un reconocimiento, vaya, totalmente tard\u00edo, siendo que la literatura contempor\u00e1nea en lenguas ind\u00edgenas existe por lo menos desde los a\u00f1os setenta y tuvo su auge en los noventa. A t\u00edtulo personal, me pregunto cu\u00e1les fueron los motivos que tuvieron para apostar a una escritora que est\u00e1 asociada a la <em>literatura ind\u00edgena<\/em>. Mi cuestionamiento no es menor, ya que nos obliga a preguntarnos y reflexionar sobre los criterios de selecci\u00f3n con que estas editoriales eligen a qui\u00e9n publicar. \u00bfEstos criterios premian la calidad literaria o se reducen a pol\u00edticas p\u00fablicas para cumplir con cuotas afirmativas? Dicho sea de paso, ese mismo a\u00f1o (2022) fue proclamado como el de los pueblos ind\u00edgenas y afromexicanos, lo que nos hace imposible no preguntarnos si hubo relaci\u00f3n entre la decisi\u00f3n de la editorial y los contextos pol\u00edticos de M\u00e9xico. En este tenor, es necesario cuestionarse acerca de qu\u00e9 llev\u00f3 al escritor y editor V\u00edctor Santana a optar por esta obra en vez de otra, cuando \u00e9l mismo ha mencionado que, dentro del mundo editorial, se tiene la idea de que la poes\u00eda en lenguas ind\u00edgenas no se vende.<\/p>\n<p>Lo anterior revela que, m\u00e1s all\u00e1 de publicar la obra, hubo una apuesta editorial que implicaba un riesgo comercial, ya que no se sab\u00eda si el libro se vender\u00eda o no. Lo sorprendente es que este libro se agot\u00f3 en menos de seis meses, y al a\u00f1o siguiente se reimprimi\u00f3, lo que puso en tensi\u00f3n a las editoriales de alto prestigio, que, mediante sus criterios y l\u00f3gicas, deciden qu\u00e9 debe leer el p\u00fablico y han evitado apostar a lo largo de su historia por libros en lenguas ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Ahora bien, en el caso de las universidades, s\u00f3lo la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (a trav\u00e9s de Alas de Tigre) y la Universidad de las Am\u00e9ricas Puebla (con su serie en lenguas originarias) han incursionado en la creaci\u00f3n de sellos dedicados exclusivamente a la publicaci\u00f3n de literatura en lenguas ind\u00edgenas, con la edici\u00f3n de Cruz Alejandra (UDLAP) y Nadia L\u00f3pez (UNAM) en 2021 y 2025, respectivamente. No cabe duda de que estos esfuerzos est\u00e1n encaminados a difundir y visibilizar la poes\u00eda en lenguas ind\u00edgenas, sin embargo, tambi\u00e9n nos obligan a reflexionar sobre por qu\u00e9 se abren series exclusivas para este tipo de producci\u00f3n, aisl\u00e1ndolas del resto de la literatura, ya que, si bien se generan mayores espacios de publicaci\u00f3n, tambi\u00e9n se reproducen las diferencias en el mundo literario o mercado editorial de las que ya hemos hablado. A los dos casos anteriores, se suma la editorial Pluralia, la cual, aunque sostiene que su objetivo es revitalizar las lenguas ind\u00edgenas, \u00fanicamente publica a escritores ind\u00edgenas en formato biling\u00fce.<\/p>\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n es crucial y necesario cuestionar cu\u00e1l es el alcance de dichas obras en t\u00e9rminos ling\u00fc\u00edsticos. \u00bfA qu\u00e9 personas est\u00e1n llegando?, \u00bfa las correctas? En este sentido, es preciso mencionar que no basta con tener series en lenguas ind\u00edgenas o editoriales exclusivamente para escritores de los pueblos ind\u00edgenas, ya que el problema radica tambi\u00e9n en la difusi\u00f3n y distribuci\u00f3n, pues publicar un libro no asegura que vaya a tener el alcance o reconocimiento en la literatura mexicana \u2014o, por lo menos, compita en condiciones de igualdad respecto a otras obras.<\/p>\n<p>Sobre este punto, llama a la reflexi\u00f3n el hecho de que estas editoriales realicen invariablemente el proceso de edici\u00f3n en espa\u00f1ol, aunque las obras est\u00e9n en lenguas originarias, lo que denota una carencia, una limitante en este campo, imposible de pasar por alto: no hay editores en lenguas ind\u00edgenas. Una vez m\u00e1s, esto nos recuerda que a pesar de insertarse en espacios que reconocen las lenguas ind\u00edgenas, el espa\u00f1ol es el eje central que desplaza a las lenguas ind\u00edgenas a un plano de subordinaci\u00f3n. Vemos, pues, que el espa\u00f1ol siempre es el punto de partida para revisar y dictaminar todo lo escrito en lenguas originarias.<\/p>\n<p>Como resultado, corre a cargo de nosotras como escritoras la edici\u00f3n de los textos en nuestra lengua: somos nosotras quienes realizamos este trabajo sin contar siquiera con un especialista dentro de las editoriales que nos acompa\u00f1e o asesore durante el proceso. Esto, adem\u00e1s de evidenciar una notoria carencia dentro de estos espacios, revela las desigualdades laborales en los que se producen nuestros libros: hay una carga extra para nosotras, quienes, adem\u00e1s de escribir, revisar y corregir nuestros textos en espa\u00f1ol, debemos hacerlo tambi\u00e9n en nuestra lengua ind\u00edgena sin remuneraci\u00f3n extra ni reconocimiento institucional. Esto implica que, si bien no editamos en espa\u00f1ol \u2014esa es una tarea \u00fanica y exclusiva de las editoriales\u2014, s\u00ed asumimos la edici\u00f3n de nuestros textos en lenguas ind\u00edgenas, lo que se convierte en una distribuci\u00f3n desigual en el proceso de la edici\u00f3n: nos dan y asumimos toda la responsabilidad en la edici\u00f3n del texto en nuestras lenguas, pero no es pensable que suceda lo mismo en el espa\u00f1ol. Esto parte de l\u00f3gicas y prejuicios que se tienen sobre nuestro dominio del espa\u00f1ol, lo cual es otra forma de reproducir estereotipos sobre nosotras y las personas ind\u00edgenas en general. No obstante, casos concretos como los de Nadia L\u00f3pez y Diana Dom\u00ednguez ponen en jaque estos prejuicios y desaf\u00edan los mandatos de lo que se ha dictado dentro de las <em>literaturas ind\u00edgenas<\/em>. Nadia, por ejemplo, al desempe\u00f1arse como editora de una revista en Noruega, adem\u00e1s de posicionar su voz en la escena literaria internacional, rompe con la l\u00f3gica de que las escritoras ind\u00edgenas s\u00f3lo deben escribir en sus idiomas y no editar en espa\u00f1ol. Su trabajo, pues, nos dice que ella est\u00e1 cuestionando constantemente los l\u00edmites y fronteras impuestas por los prejuicios y la desigualdad.<\/p>\n<p>Por su parte, Diana se ha opuesto a ese sistema que nos exige a las escritoras en lenguas ind\u00edgenas autotraducirnos, ya que ella escribe sus poemas directamente en mixe, pero delega su traducci\u00f3n a una ling\u00fcista que domina esa lengua. Este acto no es banal. Por el contrario, es sumamente crucial debido a que cuestiona lo hasta ahora normalizado y nos abre a considerar otras formas o posibilidades de traducci\u00f3n. Nos empuja, pues, a pensar esta faceta como algo que no necesariamente forma parte de nuestro trabajo como escritoras, algo especializado que requiere de la participaci\u00f3n de un profesional externo y que no debe recaer forzosamente en nosotras.<\/p>\n<p>Sin duda, estos actos son necesarios para poco a poco transformar y desestructurar lo establecido dentro del mundo literario, sin embargo, al mismo tiempo nos plantean nuevas cuestiones, campos de an\u00e1lisis. Por ejemplo, \u00bfqui\u00e9n traduce estos poemas? En este caso espec\u00edfico, la traducci\u00f3n recae en una persona ling\u00fcista mixe y no en una poeta, lo cual nos obliga a cuestionarnos sobre qui\u00e9n es esa persona que interviene en estos procesos de traducci\u00f3n, cu\u00e1les son sus implicaciones y si los criterios que emplea parten de un enfoque m\u00e1s ling\u00fc\u00edstico que po\u00e9tico. En conclusi\u00f3n, si bien estamos frente a una ruptura frente a lo normalizado hasta ahora en el tema de la autotraducci\u00f3n, con ella se abren otros cuestionamientos y tensiones que nos invitan a reflexionar sobre la complejidad de este fen\u00f3meno y los contextos en que se produce.<\/p>\n<p>Por otra parte, este tipo de acciones se presentan tambi\u00e9n como opciones para superar algunos problemas inherentes al tema de la autotraducci\u00f3n, como la doble presi\u00f3n hacia nosotras como escritoras. Por ejemplo, si escribimos primero en nuestro idioma, hay por parte de los pioneros de la literatura en lenguas ind\u00edgenas contempor\u00e1nea una exigencia muy fuerte por que sigamos las reglas y normas gramaticales del idioma, convirtiendo a la escritura en una tarea ardua y rigurosa. Del mismo modo, al traducirnos al espa\u00f1ol, son las editoriales quienes nos exigen un alto dominio del espa\u00f1ol y los recursos literarios. Ambos escenarios nos exponen como escritoras a un ambiente de exigencia sumamente alto. Esto no es completamente negativo, al contrario, forma parte de la rigurosidad que implica la creaci\u00f3n literaria y que debemos asumir todas las escritoras y escritores. No obstante, suele pasarse por alto que no por ser hablantes de una lengua ind\u00edgenas somos especialistas en ella, adem\u00e1s de que pocas disponemos de una formaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica apropiada. Al mismo tiempo, al exigirnos que manejemos con soltura los recursos literarios del espa\u00f1ol, se olvida que, si bien algunas de nosotros hemos asistido a talleres en espa\u00f1ol, otras crean primero en su idioma \u2014como Diana en ayuuj, o Sasil en maya yucateco\u2014 y hay pocos estudios sobre los recursos literarios en lenguas ind\u00edgenas. As\u00ed pues, como escritoras nos enfrentamos a dos sistemas de exigencia a los que tenemos que contestar constantemente y de manera simult\u00e1nea.<\/p>\n<p>Finalmente, me resta decir que estos son s\u00f3lo algunos apuntes de lo mucho que se puede reflexionar en torno a las trayectorias literarias de las escritoras ind\u00edgenas contempor\u00e1neas. A trav\u00e9s de ellas podemos darnos cuenta de que, efectivamente, es posible deconstruir lo establecido y proponer nuevas formas de relacionarnos y participar en el mundo literario y el mercado editorial. De este modo, y tal como hemos visto, en cada una de nosotras se observan rupturas distintas pero muy significativas para las <em>literaturas en lenguas ind\u00edgenas<\/em>: Nadia L\u00f3pez y yo, por ejemplo, contamos con obras publicadas en el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, con lo cual hemos conseguido adentrarnos en una casa editorial de alto prestigio y legitimidad. Asimismo, su trabajo como editora en espa\u00f1ol de una revista Noruega desmonta el prejuicio de que s\u00f3lo podemos editar en nuestras lenguas. Diana Dominguez, por su parte, ha cuestionado y nos est\u00e1 empujando a cuestionarnos tambi\u00e9n el tema de la obligatoriedad de la autotraducci\u00f3n. De manera similar, Sasil S\u00e1nchez, al publicar su primer libro en una edici\u00f3n monoling\u00fce de maya yucateco (es decir, sin traducir al espa\u00f1ol), ha desafiado fuertemente la idea de ce\u00f1irnos forzosamente a un formato biling\u00fce. En cuanto a Cruz Alejandra, cabe mencionar que no se ha restringido a la poes\u00eda, ya que tambi\u00e9n ha incursionado en el c\u00f3mic, rebatiendo as\u00ed la idea que dentro de la literatura ind\u00edgena \u00fanicamente hay poetas. As\u00ed, cada una de estas rupturas, entendidas como actos colectivos y no como pr\u00e1cticas individuales, constituyen en conjunto una serie de esfuerzos que buscan tensionar lo establecido y, de paso, recordarnos que no somos s\u00f3lo escritoras ind\u00edgenas, sino tambi\u00e9n agentes que transformamos constantemente los m\u00faltiples espacios en los que habitamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la actualidad ya no sorprende c\u00f3mo el mundo de la literatura \u2014a trav\u00e9s de becas, talleres, premios y editoriales\u2014 nos ha agrupado a las escritoras de alg\u00fan pueblo ind\u00edgena dentro de las llamadas literaturas ind\u00edgenas. Lo que resulta novedoso es que cada vez m\u00e1s escritoras rechacemos esta categor\u00eda debido a que, sostenemos, desdibuja las &#8230; <a title=\"Voces de mujeres ind\u00edgenas que escriben, traducen, editan y difunden: \u00bfestrategias necesarias para ingresar al mundo literario?\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=59223\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Voces de mujeres ind\u00edgenas que escriben, traducen, editan y difunden: \u00bfestrategias necesarias para ingresar al mundo literario?\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59808,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[3531,2993,3532,206,405,3533],"ppma_author":[2865],"class_list":["post-59223","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-canon-literario","tag-desigualdad","tag-escritoras-indigenas","tag-lenguas-indigenas","tag-literatura","tag-mercado-editorial","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2865,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"susi-bentzulul","display_name":"Susi Bentzulul","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"","last_name":"","user_url":"","job_title":"","description":"Poeta, traductora maya tsotsil de San Juan Chamula, Chiapas, 1995. Licenciada en Lengua y Cultura por la Universidad Intercultural de Chiapas 2013-2017. Curs\u00f3 la Maestri\u0301a en Estudios E Intervenci\u00f3n Feministas en el Centro de Estudios Superiores de Me\u0301xico y Centroame\u0301rica, UNICACH-CESMECA, 2019-2021. Asisti\u00f3 al Programa de Escritura Creativa del Programa Internacional de Escritura de la Universidad de Iowa E.U, en 2021. 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