{"id":58809,"date":"2026-08-31T07:00:01","date_gmt":"2026-08-31T13:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58809"},"modified":"2026-10-27T11:37:35","modified_gmt":"2026-10-27T17:37:35","slug":"un-jpeg-es-el-soberano-de-la-republica-de-palantir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58809","title":{"rendered":"Un JPEG es el soberano de la rep\u00fablica de Palantir"},"content":{"rendered":"<p>Desde el aire, <a href=\"https:\/\/www.ft.com\/content\/0e9c3c2e-1d67-4b70-981b-73bcdf409a6c?syn-25a6b1a6=1\">Wamani<\/a> ocupa una parte m\u00ednima de una extensi\u00f3n de tierra que contin\u00faa mucho despu\u00e9s de los l\u00edmites de la fotograf\u00eda. Un grupo de construcciones claras aparece junto a un peque\u00f1o cuerpo de agua, los caminos de tierra se adelgazan entre los matorrales y una monta\u00f1a domina el fondo. La estancia tiene alrededor de 32\u2005000 hect\u00e1reas en la provincia de Mendoza, Argentina, y fue comprada en diciembre de 2023 por el empresario argentino espa\u00f1ol Mart\u00edn Varsavsky junto con cinco socios. Desde entonces han levantado viviendas prefabricadas y domos geod\u00e9sicos, construyeron una pista de aterrizaje e instalaron energ\u00eda solar para preparar un lugar capaz de seguir funcionando si una guerra nuclear o una ruptura prolongada de las redes globales vuelve in\u00fatiles muchas de las instituciones de las que depende actualmente la vida cotidiana.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n de aquello que debe atravesar la cat\u00e1strofe contiene una representaci\u00f3n del mundo que vendr\u00e1 despu\u00e9s. Varsavsky estudia descargar grandes modelos de lenguaje en computadoras alimentadas con energ\u00eda solar para conservar una especie de internet reducido si los servidores globales dejan de responder. En la novela que el magnate escribe sobre Wamani y que a\u00fan est\u00e1 in\u00e9dita, una guerra nuclear destruye buena parte del hemisferio norte, su familia consigue llegar a Mendoza y unos turistas estadounidenses quedan varados en Argentina, pierden el valor econ\u00f3mico de aquello que pose\u00edan y terminan trabajando en el rancho. La destrucci\u00f3n imaginada alcanza dinero, comunicaciones y buena parte del orden pol\u00edtico que actualmente garantiza la propiedad, aunque deja suficientemente intacta una relaci\u00f3n para que las 32\u2005000 hect\u00e1reas contin\u00faen perteneciendo a quienes las pose\u00edan antes de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>El escritor estadounidense Ted Chiang imagin\u00f3 en un art\u00edculo para <a href=\"https:\/\/www.newyorker.com\/tech\/annals-of-technology\/chatgpt-is-a-blurry-jpeg-of-the-web\"><em>The New Yorker<\/em><\/a>\u00a0 otra forma de conservar un mundo que est\u00e1 a punto de desaparecer. Alguien sabe que perder\u00e1 para siempre el acceso a internet e intenta guardar todos los textos de la web dentro de un servidor cuya capacidad equivale apenas al uno por ciento de la necesaria. El algoritmo deber\u00e1 encontrar regularidades estad\u00edsticas y eliminar informaci\u00f3n hasta que el conjunto pueda caber. Chiang compara el resultado con un JPEG borroso de la web, una representaci\u00f3n que conserva una enorme cantidad de informaci\u00f3n y reconstruye mediante aproximaciones aquello que la compresi\u00f3n destruy\u00f3.<\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n procede de unas fotocopiadoras Xerox que hab\u00edan atribuido la misma superficie a habitaciones cuyas dimensiones eran diferentes. El algoritmo hab\u00eda considerado suficientemente semejantes ciertos fragmentos del plano y, al reconstruirlo, introdujo n\u00fameros falsos que permanec\u00edan perfectamente legibles. La copia pod\u00eda parecer precisa porque la p\u00e9rdida de informaci\u00f3n no se manifestaba necesariamente como una mancha visible. La compresi\u00f3n hab\u00eda producido una representaci\u00f3n capaz de conservar el aspecto del mundo mientras modificaba algunas de las relaciones que lo constitu\u00edan.<\/p>\n<p>Si aquel plano hubiera pasado de la fotocopiadora a una obra y nadie hubiera advertido las cifras falsas, la representaci\u00f3n habr\u00eda podido modificar aquello que representaba. Una habitaci\u00f3n construida seg\u00fan la copia terminar\u00eda ajust\u00e1ndose al artefacto producido por la compresi\u00f3n y el error dejar\u00eda de pertenecer exclusivamente a la imagen. El mundo podr\u00eda comenzar a parecerse al JPEG.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><strong>La imagen operativa<\/strong><\/h1>\n<p>Una instituci\u00f3n tampoco act\u00faa directamente sobre la totalidad de personas, bienes, movimientos y relaciones que la componen. Lo hace a partir de registros mediante los cuales identifica qu\u00e9 ocurre y decide qu\u00e9 hacer. Cuando esos registros se integran en un sistema computacional, la manera en que el sistema clasifica el mundo puede regresar despu\u00e9s sobre ese mismo mundo mediante decisiones administrativas, financieras, judiciales, policiales o militares.<\/p>\n<p>Palantir llama <em>ontolog\u00eda<\/em> a la arquitectura que organiza esa representaci\u00f3n del mundo. Sus plataformas convierten datos dispersos en objetos y relaciones significativas para la instituci\u00f3n, y permiten asociarlos con acciones que modifican los sistemas operacionales. Una persona puede aparecer vinculada con una funci\u00f3n y una propiedad con su titular. La clasificaci\u00f3n ya contiene una descripci\u00f3n de las relaciones que el sistema reconoce y de las acciones que permite ejecutar sobre ellas.<\/p>\n<p>Esa capacidad de establecer relaciones es inseparable del concepto de soberan\u00eda que Palantir ha comenzado a utilizar expl\u00edcitamente. La compa\u00f1\u00eda sostiene que una instituci\u00f3n necesita conservar la definici\u00f3n operacional de sus datos, su l\u00f3gica, sus acciones y su seguridad para mantener su independencia frente a proveedores tecnol\u00f3gicos. La soberan\u00eda aparece as\u00ed vinculada con el control de la representaci\u00f3n mediante la cual una organizaci\u00f3n sabe qu\u00e9 cosas existen dentro de su mundo y qu\u00e9 puede hacerse con ellas.<\/p>\n<p>La operaci\u00f3n parece administrativa hasta que se observa un caso concreto. Si una dependencia registra en Palantir un edificio como propiedad del gobierno, el sistema puede establecer qui\u00e9n tiene permiso para consultar ese registro y qui\u00e9n est\u00e1 autorizado para modificarlo. Si despu\u00e9s una acci\u00f3n cambia la persona responsable del inmueble, el nuevo dato puede alterar tambi\u00e9n qui\u00e9n conserva acceso a cierta informaci\u00f3n o qu\u00e9 decisiones pueden ejecutarse sobre ella. Palantir documenta precisamente ese funcionamiento. Los objetos de la ontolog\u00eda est\u00e1n sujetos a controles de acceso y las acciones s\u00f3lo pueden ejecutarse cuando el usuario cumple las condiciones definidas para aplicarlas. La representaci\u00f3n empieza as\u00ed a intervenir sobre el mundo porque aquello que el sistema reconoce como verdadero condiciona lo que sus usuarios pueden hacer despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La fotocopiadora de Ted Chiang hab\u00eda cambiado las superficies de varias habitaciones porque su algoritmo de compresi\u00f3n juzg\u00f3 suficientemente semejantes las cifras del plano y reconstruy\u00f3 varias a partir de una sola. El documento resultante pod\u00eda parecer completamente normal. Si aquella copia hubiese llegado a manos de alguien encargado de construir la casa, el artefacto de compresi\u00f3n habr\u00eda dejado de pertenecer exclusivamente al dibujo y habr\u00eda podido reaparecer en las dimensiones materiales de las habitaciones. La representaci\u00f3n posee consecuencias porque las personas act\u00faan sobre el mundo seg\u00fan aquello que creen conocer mediante ella.<\/p>\n<p>Palantir sistematiza ese trayecto entre el modelo y la acci\u00f3n. Su ontolog\u00eda convierte datos tabulares en objetos que representan conceptos del mundo real y los conecta mediante relaciones comprensibles para la instituci\u00f3n. Esos objetos pueden despu\u00e9s utilizarse dentro de aplicaciones y acciones que registran decisiones y escriben sus efectos nuevamente sobre los sistemas operativos. La documentaci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda define expl\u00edcitamente el uso de la ontolog\u00eda como una manera de \u201ctraducir los datos en resultados operativos\u201d. La imagen deja entonces una huella sobre el mundo, que produce nuevos datos y vuelve a alimentar la imagen.<\/p>\n<p>El problema pol\u00edtico aparece incluso cuando la representaci\u00f3n es correcta, porque clasificar el mundo tambi\u00e9n significa fijar las relaciones sobre las que despu\u00e9s se actuar\u00e1. Una representaci\u00f3n puede ser extremadamente precisa y seguir incorporando como datos las relaciones de poder del mundo que fotograf\u00eda. Puede registrar que determinado terreno pertenece a alguien o que una autoridad posee jurisdicci\u00f3n sobre ese espacio. Mientras esas relaciones contin\u00faen siendo reconocidas por las instituciones que utilizan el sistema, las acciones posteriores ayudar\u00e1n a reproducirlas. El JPEG no necesita inventar una habitaci\u00f3n para intervenir en la realidad, le basta con proporcionar el plano desde el que otros construyen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><strong>El poder detr\u00e1s de la soberan\u00eda<\/strong><\/h1>\n<p>Marx encontr\u00f3 una dificultad an\u00e1loga al examinar el concepto de soberan\u00eda de Hegel. Su cr\u00edtica parte de una inversi\u00f3n mediante la cual el Estado adquiere apariencia de sujeto y las personas reales terminan convertidas en momentos de esa abstracci\u00f3n. Al discutir directamente la soberan\u00eda, Marx sostiene que el soberano individual s\u00f3lo representa una unidad que procede del pueblo y afirma que \u201cEl Estado es una abstracci\u00f3n. S\u00f3lo el pueblo es concreto\u201d. De ah\u00ed que considere la soberan\u00eda del monarca y la soberan\u00eda popular como concepciones enfrentadas acerca del lugar donde puede existir la autoridad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La soberan\u00eda popular s\u00f3lo adquiere realidad cuando el pueblo dispone tambi\u00e9n de los medios materiales para ejercerla. Una comunidad puede aparecer como fuente jur\u00eddica de toda autoridad y, al mismo tiempo, encontrarse frente a propietarios capaces de decidir sobre recursos que condicionan la vida colectiva. Marx identifica esa tensi\u00f3n cuando observa que el dominio pol\u00edtico de una sociedad puede coexistir con el dominio privado sobre su riqueza, hasta llegar a una formulaci\u00f3n extrema en la que \u201cel propietario privado es el rey\u201d. La soberan\u00eda deja entonces de poder localizarse exclusivamente en qui\u00e9n tiene derecho a decidir y obliga a mirar qui\u00e9n posee aquello sin lo cual esa decisi\u00f3n dif\u00edcilmente puede hacerse efectiva.<\/p>\n<p>Una ontolog\u00eda puede registrar la soberan\u00eda popular y, al mismo tiempo, contener todas las relaciones materiales que limitan su ejercicio. All\u00ed puede aparecer un Estado como titular de la jurisdicci\u00f3n sobre un territorio junto con empresas privadas que controlan infraestructuras indispensables para gobernarlo. Tambi\u00e9n puede aparecer una poblaci\u00f3n como fuente constitucional de autoridad junto con instituciones cuyos instrumentos para observarla y actuar sobre ella son producidos por organizaciones que esa poblaci\u00f3n dif\u00edcilmente controla. La representaci\u00f3n no necesita resolver la contradicci\u00f3n, ya que es capaz de contener ambos lados y continuar operando.<\/p>\n<p>La forma jur\u00eddica del poder puede separarse de la fuerza material que permite ejercerlo. Tras la ca\u00edda del zar Nicol\u00e1s II en 1917, Rusia qued\u00f3 bajo un Gobierno Provisional que conservaba los \u00f3rganos estatales, mientras el Soviet de Petrogrado de Diputados Obreros y Soldados descansaba directamente sobre trabajadores y soldados armados. Vladimir Lenin llam\u00f3 <em>poder dual<\/em> a esa coexistencia porque la autoridad reconocida como gobierno y la capacidad material de imponer decisiones hab\u00edan dejado de coincidir plenamente. Para \u00e9l, aquella situaci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda ser transitoria, ya que la cuesti\u00f3n decisiva de toda revoluci\u00f3n consist\u00eda precisamente en determinar d\u00f3nde resid\u00eda el poder estatal.<\/p>\n<p>Hoy parte de la capacidad del Estado para actuar pasa por sistemas que organizan previamente la informaci\u00f3n sobre personas y sobre aquello que las rodea. Una polic\u00eda que utiliza Palantir puede consultar en la ontolog\u00eda los datos asociados con una persona y actuar despu\u00e9s seg\u00fan los permisos y las acciones definidos en el sistema. Un ej\u00e9rcito puede hacer algo similar al vincular informaci\u00f3n sobre un objetivo con las operaciones disponibles para sus usuarios. Lenin habr\u00eda seguido reconociendo el poder en quienes poseen los medios para ejecutar una decisi\u00f3n, aunque ahora entre esos agentes y el mundo interviene una infraestructura que ordena de antemano aquello que pueden ver y las posibilidades de acci\u00f3n que tienen a su alcance.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><strong>La soberan\u00eda atravesada<\/strong><\/h1>\n<p>El 3 de enero, la superioridad militar estadounidense sobre Venezuela se volvi\u00f3 efectiva mediante una operaci\u00f3n apoyada por infraestructuras tecnol\u00f3gicas capaces de organizar informaci\u00f3n de inteligencia y convertirla en decisiones operativas dentro del territorio de otro Estado. La soberan\u00eda venezolana segu\u00eda reconocida por el derecho internacional y sostenida por sus propias instituciones, pero la capacidad material para atravesarla estaba del lado de Estados Unidos. Si Maven Smart System particip\u00f3 en el secuestro de Nicol\u00e1s Maduro, como se ha reportado, una plataforma privada de Palantir form\u00f3 parte de los medios con los que Washington convirti\u00f3 esa desigualdad previa en una alteraci\u00f3n concreta de la soberan\u00eda venezolana.<\/p>\n<p>Los meses transcurridos desde entonces dificultan interpretar la captura como una incursi\u00f3n aislada. El aparato venezolano continu\u00f3 funcionando bajo Delcy Rodr\u00edguez, mientras Estados Unidos adquiri\u00f3 una influencia extraordinaria sobre la principal fuente econ\u00f3mica del pa\u00eds. Los ingresos petroleros venezolanos permanecen bajo el control estadounidense mientras Washington negocia con Caracas acceso de largo plazo para compa\u00f1\u00edas de Estados Unidos a por lo menos diecisiete campos petroleros. El gobierno estadounidense discute incluso f\u00f3rmulas que podr\u00edan otorgarle participaci\u00f3n directa en activos petroleros venezolanos.<\/p>\n<p>Antes del 3 de enero, un sistema pod\u00eda registrar dos hechos sobre Venezuela sin equivocarse. Caracas ejerc\u00eda formalmente la soberan\u00eda sobre su territorio y Estados Unidos dispon\u00eda de fuerzas capaces de entrar en \u00e9l. Palantir dise\u00f1a su ontolog\u00eda para reunir informaci\u00f3n de este tipo y conectarla con procesos operativos. En contextos militares, la compa\u00f1\u00eda explica que el sistema puede integrar informaci\u00f3n sobre fuerzas desplegadas con procesos de reconocimiento y selecci\u00f3n de objetivos. Sus acciones (Actions) permiten adem\u00e1s que una decisi\u00f3n tomada a partir de esos datos quede registrada en la ontolog\u00eda o produzca cambios en sistemas externos.<\/p>\n<p>En la fotocopia de Chiang, una representaci\u00f3n alterada pod\u00eda terminar modificando la casa si alguien constru\u00eda a partir de ella. Palantir conserva ese mismo trayecto entre imagen y mundo, aunque elimina la necesidad de que exista un error. Una representaci\u00f3n correcta tambi\u00e9n puede transformar aquello que representa cuando organiza informaci\u00f3n suficiente para decidir d\u00f3nde actuar y esa decisi\u00f3n puede ejecutarse despu\u00e9s sobre el mundo real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1><strong>Despu\u00e9s del mundo<\/strong><\/h1>\n<p>Wamani plantea el mismo problema en una situaci\u00f3n donde la imagen tendr\u00eda que sobrevivir al mundo que la produjo. Varsavsky imagina una guerra capaz de destruir buena parte de las instituciones actuales, pero supone que el rancho seguir\u00e1 perteneciendo a quienes lo compraron antes de la cat\u00e1strofe. La fotograf\u00eda a\u00e9rea conservar\u00eda el terreno y las construcciones. Un archivo podr\u00eda conservar tambi\u00e9n los nombres de sus propietarios. Ninguna de esas representaciones garantizar\u00eda por s\u00ed misma que, despu\u00e9s de la ruptura, otras personas siguieran reconociendo aquella relaci\u00f3n de propiedad.<\/p>\n<p>Carl Schmitt, jurista alem\u00e1n que pens\u00f3 la soberan\u00eda a partir del estado de excepci\u00f3n y que m\u00e1s tarde colabor\u00f3 con el r\u00e9gimen nazi, sostuvo que ninguna norma puede aplicarse en el vac\u00edo, pues necesita una situaci\u00f3n suficientemente normal para conservar su eficacia. La propiedad de Wamani puede estar definida mientras exista un Estado capaz de reconocer el t\u00edtulo de Varsavsky y sus socios. Si la guerra imaginada en su novela destruyera ese orden, el documento podr\u00eda sobrevivir y dejar de bastar. Para que las 32\u2005000 hect\u00e1reas continuaran perteneciendo a las mismas personas, alguien tendr\u00eda que conseguir que la relaci\u00f3n inscrita antes de la cat\u00e1strofe siguiera organizando qui\u00e9n puede ocupar la tierra despu\u00e9s de ella. El JPEG del mundo anterior podr\u00eda permanecer en un disco duro, pero su contenido s\u00f3lo conservar\u00eda efectos si existe poder suficiente para reconstruir una parte del mundo seg\u00fan aquello que la imagen todav\u00eda afirma.<\/p>\n<p>Desde el aire, Wamani podr\u00eda conservar casi la misma forma despu\u00e9s de la guerra imaginada por Varsavsky. La tierra seguir\u00eda all\u00ed y un archivo podr\u00eda conservar incluso el nombre de quienes la compraron en 2023. La propiedad, sin embargo, s\u00f3lo continuar\u00eda existiendo si alguien consiguiera hacer efectiva esa inscripci\u00f3n dentro del orden posterior. El JPEG puede sobrevivir al mundo que fotografi\u00f3, pero necesita poder para reconstruir las relaciones que contiene.<\/p>\n<p>Palantir ha comenzado a definir la soberan\u00eda en t\u00e9rminos de control sobre la definici\u00f3n operacional desde la que una instituci\u00f3n act\u00faa. Para la compa\u00f1\u00eda, una instituci\u00f3n es soberana cuando conserva el control sobre la estructura desde la cual identifica lo que ocurre y determina qu\u00e9 acciones puede ejecutar. Su ontolog\u00eda convierte esa definici\u00f3n en <em>software<\/em> al conectar entidades del mundo real con relaciones y acciones que pueden modificar despu\u00e9s los sistemas donde opera la instituci\u00f3n. La soberan\u00eda empieza a medirse por el control de la arquitectura que convierte un territorio en una realidad legible y operable para quienes ejercen poder sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Las fronteras de la rep\u00fablica de Palantir no coinciden con las de un Estado, porque se extienden all\u00ed donde una ontolog\u00eda organiza una porci\u00f3n del mundo y la convierte en una realidad sobre la que puede actuarse. Una polic\u00eda entra en esa rep\u00fablica cuando consulta una representaci\u00f3n de una persona para decidir qu\u00e9 hacer con ella, y un ej\u00e9rcito cuando utiliza informaci\u00f3n operacional para identificar un objetivo y ejecutar una decisi\u00f3n. Venezuela mostr\u00f3 hasta qu\u00e9 punto esa infraestructura puede integrarse en los medios con los que un Estado proyecta su poder dentro del territorio soberano de otro.<\/p>\n<p>Chiang llam\u00f3 <em>JPEG borroso<\/em> a una representaci\u00f3n que conserva suficiente informaci\u00f3n para reconstruir algo parecido al original despu\u00e9s de haber perdido una parte de \u00e9l. Palantir convierte esa l\u00f3gica en una arquitectura operacional, porque su ontolog\u00eda organiza una representaci\u00f3n del mundo que queda conectada con decisiones capaces de producir efectos fuera del sistema. En la rep\u00fablica de Palantir, la soberan\u00eda pertenece cada vez m\u00e1s a quien controla ese JPEG, porque desde esa imagen incompleta se define qu\u00e9 realidad puede conocer una instituci\u00f3n y qu\u00e9 decisiones puede ejecutar sobre ella. En la rep\u00fablica de Palantir, soberano es quien consigue convertir ese JPEG borroso en la versi\u00f3n operativa del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el aire, Wamani ocupa una parte m\u00ednima de una extensi\u00f3n de tierra que contin\u00faa mucho despu\u00e9s de los l\u00edmites de la fotograf\u00eda. Un grupo de construcciones claras aparece junto a un peque\u00f1o cuerpo de agua, los caminos de tierra se adelgazan entre los matorrales y una monta\u00f1a domina el fondo. 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