{"id":58497,"date":"2026-07-01T07:00:56","date_gmt":"2026-07-01T13:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58497"},"modified":"2026-10-27T11:59:53","modified_gmt":"2026-10-27T17:59:53","slug":"reliquias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=58497","title":{"rendered":"Reliquias"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">Para que esto no parezca un elogio a la cantante de moda, voy a empezar con un elegante momento autorreferencial. Hace un par de a\u00f1os escrib\u00ed un libro que iba sobre los objetos de segunda mano, las visitas l\u00fadicas a los tianguis y, tal vez lo que m\u00e1s me interesaba entonces, por qu\u00e9 conservamos lo que conservamos. Durante el proceso de escritura acumul\u00e9 muchos datos sobre cultura material y, m\u00e1s espec\u00edficamente, sobre lo que denomin\u00e9 <i>cultura de la pepena<\/i>. Entre mis aprendizajes de ese entonces, uno que me pareci\u00f3 fascinante fue que la pasi\u00f3n por acumular y coleccionar no solamente es trasatl\u00e1ntica, sino atemporal.<\/p>\n<p class=\"p2\">Tal vez el libro del que m\u00e1s aprend\u00ed fue <i>El coleccionista apasionado <\/i>de Philipp Blom que, a mi juicio, pas\u00f3 sin pena ni gloria y yo lucho por traerlo a cuento cada que puedo. En uno de sus ensayos, Blom relata que, en el furor renacentista europeo, muchos nobles que se consideraban los sucesores de Arist\u00f3teles o Plinio comenzaron a coleccionar ejemplares animales, vegetales y minerales de todo tipo. Era un momento en el que la distinci\u00f3n entre lo m\u00edtico y lo real no exist\u00eda y los coleccionistas se entusiasmaban tanto por troncos antropomorfos y conchas marinas, como por lo que pensaban eran huesos de drag\u00f3n, cuernos de unicornio y manos de sirenas. En la misma sinton\u00eda, lo sacro y lo laico compart\u00edan espacio, de modo que recuperar las astillas de la cruz de Cristo era tan importante como taxonomizar diferentes especies de escarabajos. Las colecciones se convirtieron en motores de secularizaci\u00f3n y fuentes de conocimiento que ya no depend\u00edan del clero.<\/p>\n<p class=\"p2\">Los eruditos laicos descubrieron que ya no bastaba con sentarse a estudiar tras el escritorio de un monasterio y recorrieron los mercados en busca de nuevos hallazgos. Antes de esto, el coleccionismo estaba limitado a objetos lujosos y bellos que reforzaban la riqueza y el poder de sus due\u00f1os. Los mercados significaron un cambio de paradigma: se dej\u00f3 de buscar lo bello para apreciar lo grotesco, lo raro y lo insignificante.<\/p>\n<p class=\"p2\">Hicieron falta varios a\u00f1os y un cap\u00edtulo del <i>podcast<\/i> sobre Barroco espa\u00f1ol que oigo religiosamente, para que viera una relaci\u00f3n entre quienes dejaban de coleccionar vasijas de oro y comenzaban a coleccionar objetos insignificantes como pedazos de u\u00f1as, y el auge de las reliquias impulsado por la Contrarreforma.<\/p>\n<p class=\"p2\">Una reliquia es un objeto recept\u00e1culo de lo sagrado. Normalmente consiste en trozos del cuerpo de un santo reci\u00e9n fallecido, aunque tambi\u00e9n es posible que una reliquia lo sea porque estuvo en contacto con el santo. Esto \u00faltimo ocurr\u00eda sobre todo cuando el cuerpo no estaba disponible, como suced\u00eda con los m\u00e1rtires. Que sepamos, no existen trozos del cuerpo de Cristo, as\u00ed que lo sagrado recae en los objetos que lo tocaron durante su martirio.<\/p>\n<p class=\"p2\">Las reliquias funcionaban como marcas de prestigio, talismanes y hacedores de milagros. Dice Antonio Rubial, quien entre muchas otras cosas es un experto en reliquias, que su demanda nac\u00eda de una necesidad de conseguir curaciones, milagros o protecci\u00f3n contra los males del mundo. Las reliquias eran fuente inagotable de bienestar material y espiritual, deten\u00edan epidemias, tra\u00edan las lluvias, curaban enfermedades, expulsaban demonios, y proteg\u00edan cosechas y animales. Se cree que mucho espa\u00f1oles del siglo XVI confiaban m\u00e1s en las reliquias milagrosas que en las virtudes de la medicina oficial. Francisco Gonz\u00e1lez Cruss\u00ed escribi\u00f3 que en tiempos de la Contrarreforma floreci\u00f3 el comercio de polvo de momia, preferiblemente santificado, usado por sus supuestas virtudes terap\u00e9uticas.<\/p>\n<p class=\"p2\">Muchas veces las reliquias eran objeto de hurto por parte de los fieles, lo que reforzaba la fama de santidad de sus propietarios. Un aspecto m\u00e1s es que, al ser trozos normalmente peque\u00f1os de cuerpo o de materiales diversos, multiplicaban la acci\u00f3n ben\u00e9fica que se distribu\u00eda entre un gran n\u00famero de personas.<\/p>\n<p class=\"p2\">En el contexto cat\u00f3lico europeo, comenz\u00f3 una gran difusi\u00f3n de reliquias e im\u00e1genes milagrosas, as\u00ed como un inter\u00e9s por su coleccionismo en toda Europa, como forma de combatir las cr\u00edticas de Lutero y Calvino. En el contexto novohispano tambi\u00e9n hubo una profusi\u00f3n de cultos a las reliquias por parte de muchos caciques ind\u00edgenas y de varios espa\u00f1oles.<\/p>\n<p class=\"p2\">Si bien no se pod\u00eda comercializar de manera directa con las reliquias, sus traslados eran aprovechados por las autoridades eclesi\u00e1sticas para bendecir una iglesia o un monasterio, consagrar una nueva fundaci\u00f3n o celebrar las festividades religiosas. Tambi\u00e9n reportaba beneficios a las arcas eclesi\u00e1sticas, dada la costumbre de entregar ofrendas votivas y donativos en agradecimiento a las curaciones o favores que hab\u00edan propiciado.<\/p>\n<p class=\"p2\">Como todo, para que las reliquias funcionaran necesitaban un contraste, que en este caso fueron los objetos perecederos. De acuerdo con Gustavo Curiel, a finales del siglo XVI, los estamentos m\u00e1s acaudalados cifraban buena parte de su prestigio social en la acumulaci\u00f3n de objetos que les permit\u00edan vivir lujosamente. Las casas de los ricos o de otros personajes en ascenso social pose\u00edan tapices, alfombras finas, plater\u00eda procedente de la conquista del Nuevo Mundo, cristaler\u00eda veneciana y muebles de un lujo que rayaba en lo obsceno. Estos objetos abarcaban salas, salones, letrinas y ba\u00f1os, rec\u00e1maras, tocadores, salones de juegos, cocinas, despensas y coches. El lujo no abarcaba \u00fanicamente los espacios dom\u00e9sticos profanos, sino que se destinaba tambi\u00e9n para los \u00e1mbitos religiosos, como los oratorios particulares. Esto ocurr\u00eda pese a los votos de pobreza impulsados por las \u00f3rdenes mendicantes y las reformas a la corrupci\u00f3n del clero que se discutieron en el Concilio de Trento.<\/p>\n<p class=\"p2\">Frente a todos estos objetos lujosos que en muchos casos tambi\u00e9n ten\u00edan un valor utilitario claro, muchas \u00f3rdenes religiosas comenzaron a buscar la columna, la cuerda, la ropa blanca que le pusieron a Cristo, las varas con que lo azotaron, la corona, la ca\u00f1a, la lanza, la esponja, los clavos y, finalmente, la cruz. Estos objetos adquir\u00edan valor por su contacto con Cristo. Si se despojaban de esa caracter\u00edstica, su existencia las convert\u00eda autom\u00e1ticamente en basura.<\/p>\n<p class=\"p2\">Aunque las reliquias enfrentan una idea de lo sagrado contra la caducidad terrenal, parad\u00f3jicamente la parte material es lo que las ancla al mundo y son objetos capitalizables y vendibles. Qu\u00e9 hay de diferente, entonces, entre conservar la u\u00f1a de una santa y guardar las muelas del juicio en una cajita en forma de rat\u00f3n. Qu\u00e9 distancia media entre conservar un mont\u00f3n de astillas y guardar un mech\u00f3n de pelo o el cord\u00f3n umbilical de un reci\u00e9n nacido. Solamente una vida virtuosa. Pero lo que puede parecer s\u00f3rdido para algunos (en 1543 Calvino escribi\u00f3 un tratado para prohibir las reliquias), es un acto de amor desde otro punto de vista.<\/p>\n<p class=\"p2\">Ahora pienso mucho en que quien guarda boletos del metro descontinuados, folletos de las ciudades que visit\u00f3 o camisetas firmadas por excompa\u00f1eros del colegio tiene entre sus manos reliquias cotidianas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para que esto no parezca un elogio a la cantante de moda, voy a empezar con un elegante momento autorreferencial. 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Textos suyos han aparecido en <em>Nexos<\/em>, <em>Revista de la Universidad de M\u00e9xico<\/em>, <em>Tierra Adentro<\/em> y <em>R\u00edo Grande Magazine<\/em>.\n"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/58497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=58497"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/58497\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62180,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/58497\/revisions\/62180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/59678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=58497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=58497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=58497"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=58497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}