{"id":57505,"date":"2026-01-13T07:00:00","date_gmt":"2026-01-13T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57505"},"modified":"2026-10-28T12:04:29","modified_gmt":"2026-10-28T18:04:29","slug":"la-tragedia-de-holcomb","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57505","title":{"rendered":"La tragedia de Holcomb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las historias tienen principio, que no necesariamente final. El relato de un crimen puede comenzar, por ejemplo, as\u00ed: \u201cEl pueblo de Holcomb est\u00e1 en las elevadas llanuras trigueras del oeste de Kansas, una zona solitaria que otros habitantes de Kansas llaman <em>all\u00e1<\/em>\u201d, y no terminar nunca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Descendiente de granjeros, Herbert W. Clutter siempre a\u00f1or\u00f3 trabajar su propia tierra, sue\u00f1o que cumpli\u00f3 en la finca de River Valley, cercana a los meandros del r\u00edo Arkansas, en el condado de Finney. Dise\u00f1\u00f3 personalmente la casa, construida en 1948. Trigo, ma\u00edz, semillas de c\u00e9sped seleccionadas\u2026 esas eran las cosechas de las que depend\u00eda la prosperidad de la granja. Los animales tambi\u00e9n eran importantes: ovejas y, sobre todo, ganado vacuno. Se cas\u00f3 con una chica t\u00edmida, piadosa y delicada llamada Bonnie Fox, tres a\u00f1os menor que \u00e9l. Tuvieron cuatro hijos: tres mujeres, un var\u00f3n. Las dos hijas mayores, Eveanna y Beverly, ya no viv\u00edan en Holcomb la noche del s\u00e1bado 14 de noviembre de 1959, cuando dos sujetos entraron en la finca de River Valley y asesinaron a sus padres y a sus hermanitos, Kenyon y Nancy. (El clan Clutter, por cierto, era originario de Alemania; el primer Clutter \u2014o Klotter, como se escrib\u00eda entonces\u2014 lleg\u00f3 a Norteam\u00e9rica en 1880).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Olathe, Kansas. En el caf\u00e9 Joyita, Perry Smith almorzaba tres aspirinas, una <em>root beer<\/em> helada y un cigarro Pall Mall tras otro, mientras le\u00eda un mapa \u00abPhilips 66\u00bb de M\u00e9xico. Esperaba a Dick Hickock, un antiguo compa\u00f1ero en la Penitenciar\u00eda del Estado de Kansas en Lansing, de quien hab\u00eda sido la fant\u00e1stica idea de dar un \u201cgolpe\u201d que los har\u00eda ricos o, con suerte, menos miserables. De pronto, escuch\u00f3 el claxon de un Chevrolet sed\u00e1n 1949. Perry llevaba, entre muchas otras cosas, una maleta de cart\u00f3n, una guitarra Gibson y dos enormes cajas de libros, mapas y canciones, poemas y cartas que pesaban casi una tonelada. Dick, en cambio, requer\u00eda lo esencial: una escopeta de repetici\u00f3n calibre doce, una linterna el\u00e9ctrica, un cuchillo, un par de guantes y una chaqueta de cazador. En Emporia, un pueblo de Kansas, compraron lo que les faltaba: otro par de guantes, noventa metros de cuerdas de nylon y dos gruesos rollos de cinta adhesiva (no encontraron medias negras, ni en el convento). Cenaron en un restaurante de Great Bend. A las once de la noche, un letrero: \u00abHola, forastero. Bienvenido a Garden City, la ciudad te abre sus puertas\u00bb. Hab\u00edan llegado al condado de Finney. Dejaron la autopista, atravesaron a toda velocidad la desierta Holcomb y cruzaron las v\u00edas del ferrocarril de Santa Fe. Entraron en la finca de los Clutter con los faros apagados, mientras ambos murmuraban una y otra vez: \u201csin testigos, sin testigos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ma\u00f1ana del lunes 16 de noviembre de 1959, en su apartamento de Brooklyn, Truman Capote ley\u00f3 en el <em>New York Times<\/em> la noticia de un asesinato m\u00faltiple en Holcomb, Kansas: \u201cUn rico agricultor, su esposa y dos hijos fueron encontrados hoy en su casa muertos a tiros. Les dispararon a quemarropa despu\u00e9s de haberlos atado y amordazado\u201d. Habl\u00f3 de inmediato con William Shawn, su editor en el <em>New Yorker, <\/em>y le dijo que quer\u00eda ir a la lejana Kansas para escribir el relato de la tragedia de Holcomb. Se hosped\u00f3 en el Wheat Lands Motel, a las afueras de Garden City, y en diciembre, es decir, poco despu\u00e9s de que se descubriera el crimen, examin\u00f3 las habitaciones de la finca de River Valley. No conoc\u00eda a nadie, y nadie, a excepci\u00f3n del bibliotecario y de algunos maestros de escuela, hab\u00eda escuchado hablar de un tal Truman Capote, aclamado escritor neoyorquino, quien se propon\u00eda explorar el reportaje period\u00edstico para producir \u201cUna forma narrativa que empleaba todas las t\u00e9cnicas del arte de la ficci\u00f3n pero que fuera inmaculadamente factual\u201d: la novela de no ficci\u00f3n. Para contar la tragedia de Holcomb, Capote utiliz\u00f3 un mecanismo de contrapunto en su artefacto narrativo, que consiste en un ir y venir entre el archivo, la documentaci\u00f3n in situ, el periodismo creativo, m\u00e1s de cuatro mil folios de anotaciones mecanografiadas. Dividi\u00f3 el relato en cuatro grandes apartados cronol\u00f3gicos \u2014\u201cLos \u00faltimos que los vieron vivos\u201d, \u201cPersonas desconocidas\u201d, \u201cRespuesta\u201d y \u201cEl Rinc\u00f3n\u201d\u2014. Cont\u00f3 la historia de la comunidad de Holcomb y alrededores, de los vecinos, amigos y familiares de la familia Clutter y, especialmente, la de sus asesinos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo llam\u00f3 <em>A sangre fr\u00eda<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">KIUL (estaci\u00f3n de radio de Garden City): <em>\u201cIncre\u00edble tragedia, indescriptible con palabras, se ha abatido sobre cuatro miembros de la famiia de Herb Clutter a \u00faltima hora del s\u00e1bado o en la madrugada de hoy. La muerte, brutal y sin motivo aparente\u2026\u201d. <\/em>Fotograf\u00edas de la escena del crimen tomadas por el departamento de polic\u00eda de Kansas: veinte ampliaciones en papel satinado que muestran el cr\u00e1neo destrozado del se\u00f1or Clutter, el rostro fracturado de Kenyon, las manos atadas de Nancy, los ojos muertos de Bonnie, etc. (El m\u00e9dico forense, Dr. Robert Fenton, observ\u00f3 una notable diferencia entre las temperaturas de los cuerpos y, con base en ello, el orden que propon\u00eda de los asesinatos era: la se\u00f1ora Clutter, Nancy, Kenyon y el se\u00f1or Clutter; sucedi\u00f3 exactamente al rev\u00e9s). Pistas: dos tipos de suela de bota, una con un dibujo de rombos, otro con una marca de Cat\u2019s Paw, nada m\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos fichas:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hickock, Richard Eugene (WM) 28. KBI 97 093; FBI 859 273 A. Domicilio: Edgerton, Kansas. Fecha de nacimiento: 6-6-31. Lugar de nacimiento KC., Kansas. Altura: 1,75. Peso: 87. Pelo: rubio. Ojos: azules. Complexi\u00f3n: robusta. Color de la piel: blanca. Profesi\u00f3n: pintor de coches. Delito: estafa y fraude y cheques sin fondos. En libertad bajo palabra: 13-8-59. Por So. K.C.K.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Smith, Perry Edward (WM) 27-59. Lugar de nacimiento: Nevada. Altura: 1,60. Peso: 77. Pelo: negro. Delito: robo. Arrestado: (en blanco). Por: (en blanco). A disposici\u00f3n: enviado a Penitencir\u00eda Estado de Kansas 13-3-56 desde Philips Co. 5-10 a\u00f1os. Ingresado: 14-3-56. En libertad bajo palabra: 6-7-59.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Truman Capote: <em>Tard\u00e9 cinco a\u00f1os en escribir <\/em>A sangre fr\u00eda<em>, y un a\u00f1o en recuperarme\u2026, si es que recuperarse es la palabra; no pasa un d\u00eda sin que alg\u00fan aspecto de esa experiencia no proyecte una sombra sobre mi mente. Nadie nunca sabr\u00e1 lo que <\/em>A sangre fr\u00eda<em> se llev\u00f3 de m\u00ed. Me chup\u00f3 hasta la m\u00e9dula de los huesos. Por poco acaba conmigo. Creo que, en cierto modo, acab\u00f3 conmigo. Antes de empezar yo era una persona bastante equilibrada. Luego, no s\u00e9 qu\u00e9 me sucedi\u00f3. Sencillamente no puedo olvidarlo, especialmente los ahorcamientos al final. \u00bfQu\u00e9 me escandaliza, si hay algo que me escandalice?\u00a0 La crueldad deliberada. La crueldad porque s\u00ed, verbal o f\u00edsica. El asesinato. La pena capital. Los que maltratan a los ni\u00f1os. Los que torturan a los animales. \u00bfCu\u00e1l es, en cualquier idioma, la palabra m\u00e1s llena de esperanza? Amor. \u00bfY la m\u00e1s peligrosa? Amor.\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Floyd Wells, el \u00fanico nombre falso que utiliza Truman Capote, conoci\u00f3 a Dick Hickock en Lansing, fue su primer compa\u00f1ero de celda, tambi\u00e9n quien lo delat\u00f3. Le hab\u00eda contado que trabaj\u00f3 durante un a\u00f1o en un importante centro triguero en el oeste de Kansas, para el se\u00f1or Clutter. <em>\u00bfCu\u00e1ntos eran? \u00bfQu\u00e9 edad tendr\u00edan los ni\u00f1os ahora? \u00bfC\u00f3mo se llegaba a la casa exactamente? \u00bfC\u00f3mo estaban dispuestas las habitaciones? \u00bfTen\u00eda el se\u00f1or Clutter caja fuerte? <\/em>Floyd respondi\u00f3 que s\u00ed, que recordaba una especie de armarito o caja fuerte o <em>algo as\u00ed <\/em>en el despacho. Desde entonces, Dick le confes\u00f3 una y otra vez, en cada charla, su plan para dar el \u201cgolpe\u201d: contactar\u00eda a Perry, su amigo, e ir\u00edan all\u00e1 para robar y matar a todos los testigos, a los Clutter y a quien se les atravesara. Describi\u00f3 c\u00f3mo iban a hacerlo: atarlos y despu\u00e9s pegarles un tiro. As\u00ed ocurri\u00f3, tal como hab\u00eda dicho Dick: \u00e9l y Perry entraron en la residencia de los Clutter el s\u00e1bado 16 de noviembre de 1959 buscando valores en efectivo que la familia no pose\u00eda, un estimado de diez mil d\u00f3lares, y, al no encontrarlos, decidieron asesinarlos uno a uno: a Bonnie, la madre, y a Nancy, la hija, las amordazaron a cada una en su propio cuarto; a Herbert, el padre, y a Kenyon, el hijo, en el s\u00f3tano. \u201cSin testigos, sin testigos\u201d. Al \u00fanico que degollaron fue al se\u00f1or Clutter, para luego dispararle en la cabeza y as\u00ed sucesivamente: a Kenyon, en la cara; a Nancy, en la nuca; a Bonnie, en la sien. Huyeron hacia M\u00e9xico con un bot\u00edn que consisti\u00f3 en unos binoculares, una radio port\u00e1til y la nada jugosa cantidad de cuarenta o cincuenta d\u00f3lares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tragedia de Holcomb cimbr\u00f3 para siembre las vidas de todos los habitantes de esa peque\u00f1a comunidad en Kansas, tambi\u00e9n el destino de Truman Capote. Una familia prisionera, mansa y asustada, pero sin sospechar su destino, casi una pel\u00edcula negra de terror con asesinos en absoluto carentes de misericordia. Revelaci\u00f3n del mudo horror del delito. El crimen, la persecuci\u00f3n, el castigo. En marzo de 1965, luego de casi dos mil d\u00edas confinados en la Hilera de la Muerte, el Tribunal Supremo de Kansas decret\u00f3 definitivamente que las vidas de Richard Eugene Hickock y Perry Edward Smith terminar\u00edan entre la media noche y las dos de la madrugada del mi\u00e9rcoles 14 de abril de 1965. Primera p\u00e1gina del <em>Star<\/em> de Kansas: \u00abAhorcados por sangriento crimen\u00bb. Escalones, lazo, m\u00e1scara. El golpe seco que anuncia que la cuerda ha partido el cuello. Dick colg\u00f3 a la vista de los testigos durante veinte minutos. Una hora despu\u00e9s, las botas de Perry oscilaron en el galp\u00f3n que aguardaba la horca, tambi\u00e9n respir\u00f3 durante un buen rato. Solo uno de los dos pidi\u00f3 perd\u00f3n; el otro asegur\u00f3 que no guardaba rencor. Hickock, de 33, muri\u00f3 a las 12:41; Smith, de 36, a la 1:19. Truman Capote pag\u00f3 las l\u00e1pidas de ambos y, por fin, concluy\u00f3 la historia y empez\u00f3 a morir. Cuando le preguntaron si alguna vez hab\u00eda querido matar a alguien, respondi\u00f3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00bfUsted no? \u00bfNo? \u00bfPuede jurarlo? Bueno, sigo sin creerle\u2026&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todas las historias tienen principio, que no necesariamente final. El relato de un crimen puede comenzar, por ejemplo, as\u00ed: \u201cEl pueblo de Holcomb est\u00e1 en las elevadas llanuras trigueras del oeste de Kansas, una zona solitaria que otros habitantes de Kansas llaman all\u00e1\u201d, y no terminar nunca.&nbsp; Descendiente de granjeros, Herbert W. 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