{"id":57466,"date":"2025-11-04T07:00:00","date_gmt":"2025-11-04T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57215"},"modified":"2026-09-25T11:24:20","modified_gmt":"2026-09-25T17:24:20","slug":"arendt-y-la-condicion-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57466","title":{"rendered":"Arendt y la condici\u00f3n humana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pienso c\u00f3mo iniciar este texto mientras echo pacas de pastura en la troca de mi pap\u00e1. No es precisamente el espacio ideal para reflexionar en torno a la obra de Hannah Arendt (1906-1975) \u00bfo s\u00ed? Quiz\u00e1, me vuelvo a decir, si tomo en cuenta su divisi\u00f3n entre trabajo y labor, y c\u00f3mo esta es una parte importante de <em>La condici\u00f3n humana<\/em>, libro publicado en 1958. Pero basta de divagaciones, aqu\u00ed viene otra paca, a levantarla, a cargarla hasta la troca y d\u00e1rsela a mi pap\u00e1 para que la acomode.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para m\u00ed tanto el esfuerzo que hago en caminar por la labor \u2014que es en la regi\u00f3n en la que vivo el espacio f\u00edsico de siembra m\u00e1s que una actividad\u2014 y cargar las pacas es trabajo, como lo es la escritura de estas l\u00edneas. Pero Arendt a esta actividad f\u00edsica la llamar\u00eda <em>labor<\/em>, mientras que a la de sentarme a escribir la llamar\u00eda <em>trabajo<\/em> \u2014o al menos as\u00ed decidi\u00f3 Ram\u00f3n Gil Novalis al verter al espa\u00f1ol dichos conceptos del ingl\u00e9s <em>labor<\/em> y <em>work<\/em>\u2014. Y para Arendt la respuesta ser\u00e1 que las condiciones de nuestro tiempo \u2014as\u00ed lo ve\u00eda ya en la d\u00e9cada de 1950\u2014 han borrado las l\u00edneas que separan labor de trabajo, y han hecho que consideremos \u00fanicamente un t\u00e9rmino. As\u00ed, la <em>labor<\/em> es todas las funciones destinadas al mantenimiento de la vida: \u201cLaborar significaba estar esclavizado por la necesidad, y esta servidumbre era inherente a las condiciones de la vida humana\u201d. Mientras que el <em>trabajo<\/em> es el producto de las manos que producen objetos perdurables en el mundo \u2014ella misma objetar\u00eda que esta escritura no participa del trabajo: \u201cpuesto que la utilidad de las ocupaciones intelectuales se hizo m\u00e1s que dudosa debido a la glorificaci\u00f3n de la labor, era natural que tambi\u00e9n los intelectuales quisieran contarse entre la poblaci\u00f3n trabajadora\u201d\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Qu\u00e9 mejor manera de comenzar un texto, pienso, sobre Arendt y <em>La condici\u00f3n humana<\/em> que laborando. Aunque, por supuesto, ella me objetar\u00eda que \u201cpensar y trabajar son dos actividades diferentes que nunca coinciden por completo\u201d, y tiene raz\u00f3n, yo constantemente tengo que estar agach\u00e1ndome para recoger y llevar las pacas a la troca \u2014cierto que estas l\u00edneas no las escribo en la labor, sino frente a la computadora y aqu\u00ed le doy la raz\u00f3n a ella que agrega: \u201cel pensador quiere que el mundo conozca el \u2018contenido\u2019 de sus pensamientos, lo primero de todo ha de hacer una pausa y recordar sus pensamientos\u201d\u2014. La principal diferencia entre el trabajo y la labor para Arendt es el resultado de ambas actividades y su perdurabilidad. Ella as\u00ed lo explica con este ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia entre pan, cuya \u00abexpectativa de vida\u00bb en el mundo es apenas m\u00e1s de un d\u00eda, y una mesa, que f\u00e1cilmente puede sobrevivir a generaciones de hombres, es mucho m\u00e1s clara y decisiva que entre un panadero y un carpintero. \u00abExpectativa de vida\u00bb en el mundo es apenas m\u00e1s de un d\u00eda, y una mesa, que f\u00e1cilmente puede sobrevivir a generaciones de hombres, es mucho m\u00e1s clara y decisiva que entre un panadero y un carpintero.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este ir y venir por la labor en la que hasta hace unas semanas crec\u00eda la avena, ahora cortada y empacada, pienso en que participo en una de las labores m\u00e1s antiguas: la producci\u00f3n de alimentos. La producci\u00f3n de bienes de consumo es lo que define la labor, mientras que la de bienes perdurables es lo que define el trabajo; el artesano, para Arendt, es un ejemplo claro de trabajador. Esta distinci\u00f3n tiene su origen en el pensamiento griego.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hist\u00f3ricamente es importante tener en cuenta la distinci\u00f3n entre el desprecio de las ciudades-estado griegas hacia todas las ocupaciones no pol\u00edticas, que derivan de la enorme exigencia de tiempo y energ\u00eda de los ciudadanos, y el anterior, m\u00e1s original y extendido, desprecio por las actividades que solo sirven para mantener la vida [.]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto la labor como el trabajo son ocupaciones que no se realizan en el espacio p\u00fablico y por consiguiente ocupaciones no pol\u00edticas. Arendt hace un an\u00e1lisis del trabajo y la labor porque estas ocupaciones perdieron su condici\u00f3n de privadas. La labor y el trabajo eran ocupaciones que en las ciudades-Estado griegas se ejerc\u00edan en el \u00e1mbito privado, seg\u00fan la pensadora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La labor y el trabajo se ejercen para satisfacer las necesidades de los cuerpos, esas necesidades condicionan la existencia humana. Arendt sigue a Arist\u00f3teles y plantea que en las ciudades-Estado griegas los hombres libres solo eran quienes no estaban condicionados por la necesidad: \u201cSer pobre o estar enfermo significaba verse sometido a la necesidad f\u00edsica, y ser esclavo llevaba consigo adem\u00e1s el sometimiento a la violencia del hombre\u201d. Considera que se requiere riqueza y salud para alcanzar la libertad, puesto que su posesi\u00f3n evita verse sujeto a la necesidad. \u201cSer libre significaba no estar sometido a la necesidad de la vida ni bajo el mando de alguien y no mandar sobre nadie, es decir, ni gobernar ni ser gobernado\u201d<em>. <\/em>La esclavitud en la sociedad helena, en particular, y en la Antig\u00fcedad, en general, para Arendt era necesaria para que los individuos libres vieran resueltas sus necesidades y no estuvieran sujetos por ellas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>polis<\/em> se diferenciaba de la familia en que aquella solo conoc\u00eda \u00abiguales\u00bb, mientras que la segunda era el centro de la m\u00e1s estricta desigualdad. [\u2026] Ni que decir tiene que esta igualdad tiene muy poco en com\u00fan con nuestro concepto de igualdad: significaba vivir y tratar solo entre pares, lo que presupon\u00eda la existencia de \u00abdesiguales\u00bb que, naturalmente, siempre constitu\u00edan la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de una ciudad-estado. Por lo tanto, la igualdad, lejos de estar relacionada con la justicia, como en los tiempos modernos, era la propia esencia de la libertad: ser libre era serlo de la desigualdad presente en la gobernaci\u00f3n y moverse en una esfera en la que no exist\u00edan gobernantes ni gobernados.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, la esfera p\u00fablica fue el espacio donde se mov\u00edan los hombres libres y donde pod\u00edan actuar. Para Arendt el actuar del hombre libre se contrapon\u00eda a las ocupaciones de quien se ve\u00eda obligado a trabajar \u2014a quien define como <em>homo faber<\/em>, el hombre que fabrica; conceptualizaci\u00f3n que toma de Marx y otros pensadores, incluyendo a Arist\u00f3teles\u2014 y de quien se ve\u00eda obligado a laborar. La acci\u00f3n es lo que tiene una repercusi\u00f3n en la esfera p\u00fablica y lo que sobrevive a la propia vida de quien ejerci\u00f3 dicha acci\u00f3n: esta se vuelve una parte fundamental de la esfera p\u00fablica: \u201cla acci\u00f3n no solo tiene la m\u00e1s \u00edntima relaci\u00f3n con la parte p\u00fablica del mundo com\u00fan a todos nosotros, sino que es la \u00fanica actividad que la constituye\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acci\u00f3n, a diferencia de la fabricaci\u00f3n, nunca es posible en aislamiento, estar aislado es lo mismo que carecer de capacidad de actuar. La acci\u00f3n y el discurso necesitan la presencia de otros no menos que la fabricaci\u00f3n requiere la presencia de la naturaleza para su material y de un mundo en el que colocar el producto acabado.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arendt a\u00fana a la acci\u00f3n el discurso, ambas como formas en las que el hombre se hace presente en la esfera p\u00fablica \u2014aunque en muchos puntos los verbos se nos presentan conjugados en tiempo presente, se ha de pensar que deber\u00edan estarlo en pasado porque sus planteamientos surgen a partir de ciertos pensadores y de c\u00f3mo cree que se articularon las esferas p\u00fablicas y privadas en la Antig\u00fcedad; no hay un cuestionamiento a las fuentes cl\u00e1sicas que consulta que pudiera haber ayudado a construir mejor sus planteamientos, incluso ah\u00ed donde no fueron reales, y m\u00e1s interpretaciones propias de esas fuentes; aunque, por supuesto, eso hubiera extendido una obra que ya de suyo es extensa; aunque, he de reconocer que plantea una continuidad de las esferas p\u00fablicas y privadas, y dentro de esta \u00faltima el trabajo y la labor\u2014. La acci\u00f3n y el discurso son lo que perdura en la memoria de los hombres, en la esfera p\u00fablica, lo que han de consignar los historiadores: \u201csabemos mucho menos de S\u00f3crates, que no escribi\u00f3 una sola l\u00ednea, que de Plat\u00f3n o Arist\u00f3teles, conocemos mucho mejor y m\u00e1s \u00edntimamente qui\u00e9n era, debido a que nos es familiar por su historia\u201d, entendiendo <em>historiadores<\/em> como aquellos que consignan hechos memorables e <em>historia<\/em> como la narraci\u00f3n de esos hechos memorables: \u201cLa acci\u00f3n s\u00f3lo se revela plenamente al narrador, es decir, a la mirada del historiador, que siempre conoce mejor de lo que se trataba que los propios participantes\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anterior a esa acci\u00f3n y su revelaci\u00f3n, anterior incluso a la esfera p\u00fablica, es el espacio de aparici\u00f3n, el espacio en que se congregan los hombres:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espacio de aparici\u00f3n cobra existencia siempre que los hombres se agrupan por el discurso y la acci\u00f3n, y por lo tanto precede a toda formal constituci\u00f3n de la esfera p\u00fablica y de las varias formas de gobierno, o sea, las varias maneras en las que puede organizarse la esfera p\u00fablica. Su peculiaridad consiste en que, a diferencia de los espacios que son el trabajo de nuestras manos, nos sobrevive a la actualidad del movimiento que le dio existencia, y desaparece no s\u00f3lo con la dispersi\u00f3n de los hombres [&#8230;], sino tambi\u00e9n con la desaparici\u00f3n o interrupci\u00f3n de las propias actividades. Siempre que la gente se re\u00fane se encuentra potencialmente all\u00ed, pero s\u00f3lo potencialmente, no necesariamente ni para siempre. [&#8230;] El poder es lo que mantiene la existencia de la esfera p\u00fablica, el potencial espacio de aparici\u00f3n entre los hombres que act\u00faan y hablan.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poder entendido como potencialidad dentro de la esfera p\u00fablica es una conceptualizaci\u00f3n que casi nos suena extra\u00f1a, sobre todo despu\u00e9s de Michel Foucault (1926-1984) y su extensa obra analizando el poder y las relaciones humanas. El <em>poder<\/em> es, entonces, todas las posibilidades de acci\u00f3n dentro de la esfera p\u00fablica, potencialidades infinitas, como las de la acci\u00f3n cuyas consecuencias, una vez hecha, nunca terminamos de conocer \u2014\u201c[el] proceso de un acto puede literalmente perdurar a trav\u00e9s del tiempo hasta que la humanidad acabe\u201d\u2014. De ah\u00ed que Arendt contraponga al poder tanto la fuerza como la tiran\u00eda, ambas generan impotencia en su ejercicio, dificultan o imposibilitan la potencialidad de la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acci\u00f3n es un proceso, puesto que sus consecuencias nunca terminan de ser conocidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni siquiera el olvido y la confusi\u00f3n, que encubren eficazmente el origen y la responsabilidad de todo acto individual, pueden deshacer un acto o impedir sus consecuencias. Y esta incapacidad para deshacer lo que se ha hecho va ligada a una casi completa imposibilidad para predecir las consecuencias de cualquier acto o tener conocimiento digno de confianza de sus motivos.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es en este punto en el que el lazo con la Antig\u00fcedad se va distendiendo, las afirmaciones que Arendt ofrece para las ciudades-Estado griegas e incluso para la Roma republicana son v\u00e1lidas no solo para esas sociedades y sus \u00e9lites, los hombres libres que constitu\u00edan lo que ella define como la <em>esfera p\u00fablica<\/em>, sino para todos los seres humanos, aunque condiciones <em>sine qua non<\/em> necesarias para la esfera p\u00fablica en la Antig\u00fcedad no se cumplan. As\u00ed, nos encontramos a los seres humanos condicionados por sus necesidades, que los llevan a laborar y a trabajar, pero tambi\u00e9n por sus propias acciones y discursos, es decir, mantenerse vivos y convivir con otros seres humanos es lo que nos condiciona, de ah\u00ed la condici\u00f3n humana. Para Arendt es f\u00fatil hablar de naturaleza humana porque: \u201csi tenemos una naturaleza o esencia, s\u00f3lo un dios puede conocerla y definirla, y el primer requisito ser\u00eda que hablara sobre un \u00abqui\u00e9n\u00bb como si fuera un \u00abqu\u00e9\u00bb\u201d. El poner el foco en las condiciones en las que nos desenvolvemos y no en la esencia de lo humano es, para m\u00ed, una de las mayores aportaciones de Arendt, m\u00e1s que su an\u00e1lisis del totalitarismo o su <em>Eichmann en Jerusal\u00e9n <\/em>(1963) \u2014que no el concepto <em>banalidad del mal<\/em>, que ella conceptualiza de esa manera, pero que, como varios historiadores como Raul Hilberg han se\u00f1alado, no se sostiene en la persona misma de Eichmann quien fue muy consciente de sus acciones contra la poblaci\u00f3n jud\u00eda\u2014.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La condici\u00f3n humana se da porque aparecemos en un mundo ya hecho, con relaciones ya dadas, en el que se espera que actuemos y en el cual nuestras acciones afectan a los otros y afectar\u00e1n a quienes incluso no han llegado a este mundo, del mismo modo en el que las acciones de los dem\u00e1s seres humanos nos afectan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy interesante todo, me digo, pensando todav\u00eda en mi lectura de Arendt, al tiempo que ayudo a mi pap\u00e1 a descargar la troca. Me apeo sobre las pacas y las lanzo hacia mi pap\u00e1 que las acomoda en la harcina. Este trabajo que para Arendt no hubiera alcanzado la cualidad de trabajo y hubiera desde\u00f1ado como mero laborar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pienso c\u00f3mo iniciar este texto mientras echo pacas de pastura en la troca de mi pap\u00e1. No es precisamente el espacio ideal para reflexionar en torno a la obra de Hannah Arendt (1906-1975) \u00bfo s\u00ed? 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