{"id":57458,"date":"2025-10-22T07:00:00","date_gmt":"2025-10-22T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57173"},"modified":"2026-03-04T14:13:29","modified_gmt":"2026-03-04T20:13:29","slug":"un-gorrion-en-el-pecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57458","title":{"rendered":"Un gorri\u00f3n en el pecho"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Para Ali Carrera, Sergio Madrazo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Gaby Mart\u00ednez, Ida Ord\u00f3\u00f1ez y Gaby Ar\u00e9stegui,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>por el espacio para compartir historias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">I<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De aquella novela titulada <em>La sombra del viento<\/em>, de Carlos Ruiz Zaf\u00f3n, me quedo principalmente con dos ideas, rom\u00e1nticas, si se quiere ver as\u00ed. \u00bfLa primera? Cada que un libro llega a alg\u00fan nuevo lector, se hace fuerte y, por decirlo de alg\u00fan modo, revive; es, de cierta manera, algo similar a aquel manido <em>k\u014dan<\/em> que nos pregunta si en verdad hace ruido un \u00e1rbol que cae en medio del bosque pero nadie est\u00e1 ah\u00ed para escucharlo. Si extrapolamos la sentencia anterior al asunto de los libros, \u00bfde verdad existe un libro cuando no es le\u00eddo por nadie?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunado a lo anterior, cabe tambi\u00e9n el preguntarnos por qu\u00e9 leemos lo que leemos, cu\u00e1les son esos factores que nos llevan a escoger tal o cual obra. In\u00fatil es negar, me parece, que estamos un poco (o un mucho) a merced del mercado editorial, que moldea nuestros gustos o por lo menos los gu\u00eda (cuando no es que los deforma) a su voluntad y capricho, por lo que a veces terminamos por leer lo que nos quieren dar y ni siquiera nos damos cuenta. Pero entonces, \u00bfqu\u00e9 hemos de leer? \u00bfSolo los libros premiados? \u00bfSolo los libros muy premiados? O quiz\u00e1 sea mejor jugar a la contra: leer aquello que no es tan socorrido, lo que no est\u00e1 en boca de todos y no es carne de mesa de novedades. Verdad de Perogrullo: no todos los libros premiados o famosos son buenos ni todos los libros buenos son premiados o famosos. Dado lo anterior, es imposible no regresar a la pregunta, \u00bfqu\u00e9 podemos\/debemos leer entonces?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segunda idea que tomo de la novela de Ruiz Zaf\u00f3n: hay que adoptar un libro y asegurarse de que nunca desaparezca, de que siempre permanezca vivo. \u00bfEl libro que sea? S\u00ed, es una de las libertades que tenemos, pero quiz\u00e1 podr\u00edamos establecer una escala similar a la de los animales: preocupaci\u00f3n menor: poblaci\u00f3n extensa y abundante; casi amenazada: puede calificar como en peligro de extinci\u00f3n en el futuro cercano; especie vulnerable: 30-50% de disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n; especie en peligro de extinci\u00f3n: 50-70% de disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n; en peligro cr\u00edtico: amenaza grave; extinta en estado silvestre: extinci\u00f3n en estado natural; extinta: extinci\u00f3n completa. As\u00ed, ser\u00eda redundante concentrarnos en t\u00edtulos de los que a\u00fan hay suficientes ejemplares y vienen m\u00e1s y m\u00e1s reimpresiones, por lo que quiz\u00e1 recuperar (\u00bfadoptar?) libros menos difundidos puede ser una buena idea, siempre y cuando no se haya extinguido por mera selecci\u00f3n natural y estemos frente a piezas que poco o nada aportan al panorama (aunque esto ser\u00e1 siempre harto subjetivo).<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:71px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">II<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el a\u00f1o 2013, alguien me sugiri\u00f3 acercarme a la Casa de Cultura Hugo Guti\u00e9rrez Vega, en la Ciudad de M\u00e9xico, para ofertar un taller de creaci\u00f3n literaria. Aunque a\u00fan me faltaba mucho por aprender (y es que en verdad nunca se deja de aprender), decid\u00ed atender a la oferta. El sitio en cuesti\u00f3n era un elefante blanco, pero ah\u00ed, en el sal\u00f3n destinado a ser la biblioteca (ignoro si en verdad lleg\u00f3 a serlo), hab\u00eda una mesa enorme mesa llena de libros, todos ellos donados (\u00bfabandonados?) por el mismo Hugo Guti\u00e9rrez Vega. \u00bfAcaso aquello podr\u00eda calificar como un cementerio de libros, tal cual los describe Ruiz Zaf\u00f3n en la ya citada novela? Es posible, pero deb\u00edan clasificarse, ordenarse. \u00bfMi primera labor como tallerista? Hacerlo. Poes\u00eda, narrativa, teatro, recetarios de cocina vegetariana, biograf\u00edas, cuentos (no eran pocos los ejemplares que estaban dedicados a Guti\u00e9rrez Vega, acompa\u00f1ados de muy sentidas frases y caligraf\u00eda misteriosa), pero ah\u00ed, entre todos los ejemplares (que deb\u00edan de ser, si recuerdo bien, alrededor de cuatrocientos), uno en particular me llam\u00f3 la atenci\u00f3n desde el primer momento, por su tama\u00f1o, por los colores de la portada (que es bell\u00edsima, bell\u00edsima) y por su t\u00edtulo, am\u00e9n del nombre de su autor, que no me sonaba de nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y adopt\u00e9 aquel libro o, como dir\u00eda Daniel, protagonista de <em>La sombra del viento<\/em>, el libro me adopt\u00f3. Para decirlo de un modo desprovisto de figuras engoladas, lo sustraje, lo rob\u00e9, lo tom\u00e9 para llevarlo a mi biblioteca y que no muriera ah\u00ed, al lado de bancas destinadas a eventos proselitistas para tal o cual delegado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEl nombre del libro? <em>Pek\u00edn en coma<\/em>, de Ma Jian.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:71px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">III<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes que hablar de su obra, ser\u00eda prudente hablar del autor en cuesti\u00f3n, ya que Jian, al igual que otros autores (pienso irremisiblemente en Jos\u00e9 Revueltas) no pueden leerse a cabalidad fuera de su contexto social y su filiaci\u00f3n pol\u00edtica, ya que, a pesar de los posibles ecos lit\u00fargicos que esto pueda tener, en ellos obra, palabra y pensamiento (y acci\u00f3n, agregar\u00eda yo), son uno solo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ma Jian, nacido en 1957, en la provincia de Qingdao, se presenta de la siguiente manera: \u201cCuando ten\u00eda 7 a\u00f1os pasaba hambre todos los d\u00edas. En los a\u00f1os sesenta iba con mi madre a las zonas rurales a pedir comida. Y en el camino ve\u00edamos muchos muertos, los cuerpos, los cad\u00e1veres. A los 14 a\u00f1os ocurri\u00f3 la Revoluci\u00f3n Cultural y experiment\u00e9 en carne viva c\u00f3mo mis profesores fueron castigados por sus propios alumnos. Y algunos de ellos fueron asesinados por sus alumnos. Mis vecinos tuvieron tambi\u00e9n muy malas experiencias por lo que decidimos abandonar nuestra casa. Es decir, mi crecimiento va a la par que el del Partido Comunista de China y mis recuerdos son muy malos\u201d. En esta breve presentaci\u00f3n hallamos la semilla de lo que m\u00e1s adelante ser\u00e1 <em>Pek\u00edn en coma<\/em>: un hombre que cuestiona todo y a todos, que busca en los meandros del alma humana para tratar de entender, para luego explicar, los mecanismos que nos llevan, como humanos, a destruirnos entre nosotros en aras de una ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por las condiciones en las que vivi\u00f3, no es de sorprender que Ma Jian, que trabajaba como periodista de algunos sindicatos chinos (y que, seg\u00fan afirman, se reun\u00eda en una peque\u00f1a caba\u00f1a, junto con otros j\u00f3venes, a leer poes\u00eda de su propia creaci\u00f3n), comenzara a escribir piezas cada vez m\u00e1s cr\u00edticas e inc\u00f3modas para el r\u00e9gimen chino. El punto culminante de lo anterior podemos verlo con la publicaci\u00f3n de <em>Saca la lengua<\/em>, en 1986, su primera obra, un libro de viajes sobre el T\u00edbet en el que pormenoriza los miasmas de una sociedad tradicional: violaci\u00f3n ritual o el abuso sexual, que se daban hasta al interior de las familias. Deng Xiaoping, l\u00edder pol\u00edtico de China, calific\u00f3 dicha obra como \u201cpoluci\u00f3n espiritual\u201d y de \u201cliberal burgu\u00e9s\u201d; de estas afirmaciones y la opresi\u00f3n en la que surgen veremos ecos m\u00e1s adelante en <em>Pek\u00edn en coma<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ma Jian no esper\u00f3 a sufrir las represalias previsibles y emprendi\u00f3 la huida a trav\u00e9s del interior de China, en un viaje de tres a\u00f1os que lo llevar\u00eda a Hong Kong. La experiencia dio lugar a su primera obra de \u00e9xito en el extranjero, publicada bajo el t\u00edtulo de <em>Polvo rojo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego de una breve estancia en Alemania, se mud\u00f3 a Londres. De su estancia ah\u00ed, donde actualmente radica, nos dice que se siente \u201ccomo en un hotel\u201d: nada le pertenece. \u201cPero si estoy lejos de China durante mucho tiempo, los personajes sobre los que escribo parecen perder la voz. Escribo sobre una China asfixiada por un sistema represivo, una sociedad que tiene niveles extremos de riqueza y pobreza. Prefiero centrarme en las personas que viven en las m\u00e1rgenes y la vida que ha desarrollado ah\u00ed\u201d. Vivir fuera de China le otorga perspectiva, la necesaria para emprender una obra de la magnitud de <em>Pek\u00edn en coma<\/em>, pero el autor necesita, asegura, volver constantemente a sus or\u00edgenes \u201cpara o\u00edr c\u00f3mo habla el pueblo, para ver c\u00f3mo cambian las calles. Antes de escribir cada libro, necesito empaparme de vida real\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cada uno de sus libros, no importa el aparente tema o tratamiento (incluso echando mano de algo m\u00e1s cercano a la ciencia ficci\u00f3n, como en su m\u00e1s reciente obra <em>El sue\u00f1o chino<\/em>), es una fuerte cr\u00edtica a China y, sobre todo, a uno de sus eventos m\u00e1s definitorios: la masacre de la Plaza de Tiananm\u00e9n, semilla, justamente, de <em>Pek\u00edn en coma<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:71px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">IV<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Antonio Porchia: \u201clo lejano, lo muy lejano, lo m\u00e1s lejano, s\u00f3lo lo hall\u00e9 en mi sangre\u201d. Pienso en este apotegma justamente porque el viaje de Dai Wei, protagonista de <em>Pek\u00edn en coma<\/em>, es uno hacia el interior, una suerte de <em>tour de force<\/em> donde ha de hallarse a s\u00ed mismo a trav\u00e9s del pensamiento, del repaso de cada uno de los eventos que han marcado su vida y que lo han llevado a un estado vegetativo en el que, parad\u00f3jicamente, se halla m\u00e1s despierto y consciente que nunca. Ve, oye, siente, pero es incapaz de comunicarse con quienes le rodean; as\u00ed, lo muy lejano, lo m\u00e1s lejano, solo puede hallarlo en su propia sangre. \u00bfQui\u00e9n va gui\u00e1ndonos poco a poco por la intrincada geograf\u00eda del cuerpo de Dai Wei? Un narrador que, echando mano de la segunda persona, desgrana poco a poco las condiciones f\u00edsicas de Dai Wei, que le explica, paso a paso, como el maestro al estudiante, como la madre al ni\u00f1o, lo que est\u00e1 sucediendo all\u00ed dentro de su cuerpo y c\u00f3mo se genera cada una de sus percepciones sensoriales del mundo, excepci\u00f3n hecha de la vista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAunque tus c\u00e9lulas y nervios ya no interact\u00faan como es debido, el mecanismo de transmisi\u00f3n de se\u00f1ales todav\u00eda funciona, permitiendo que rastros f\u00edsicos de acontecimientos pasados reaparezcan en tu mente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 es eso que va llamando a Dai Wei a lo largo de la novela? \u00bfSu sangre, en poderosa prosopopeya, o su sangre en franca sin\u00e9cdoque de sus antepasados? Lo vamos a descubrir, poco a poco, como un goteo de suero en un cuerpo enfermo (valga la expresi\u00f3n) a lo largo de las m\u00e1s de seiscientas p\u00e1ginas que componen la obra porque, eso s\u00ed, am\u00e9n de una implacable y pormenorizada lecci\u00f3n de historia (es Ma Jian forz\u00e1ndonos a ver lo que se quiere dejar en el olvido), esta novela es una bell\u00edsima exploraci\u00f3n del alma humana y el cuerpo en todos sus horizontes posibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, en t\u00e9rminos sencillos, \u00bfcu\u00e1l es la trama de <em>Pek\u00edn en coma<\/em>? Dai Wei, un estudiante de medicina, recibe un disparo en la cabeza por parte de las fuerzas represoras durante las protestas en la plaza de Tiananm\u00e9n. A partir de ese momento, presenciamos la espiral descendente que lo lleva a una descomposici\u00f3n literal y metaf\u00f3rica en la que, como no queda nada m\u00e1s que hacer (oye, pero no puede hablar), revisita (guiado, pareciera ser, por su propia consciencia) a trav\u00e9s de una segunda voz poderosa y descomunalmente po\u00e9tica los sucesos que lo llevaron ah\u00ed y esa suerte de despertar que atraviesa desde la primera p\u00e1gina porque Dai Wei se busca, se palpa con la memoria y as\u00ed se redescubre. Encerrado en s\u00ed, comienza una b\u00fasqueda desesperada por la memoria, por el recuerdo y, sobre todo, el sentido de la lucha que sostuvo en las protestas estudiantiles. Halla lo m\u00e1s lejano en el r\u00edo de su sangre, en sus arterias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de la pieza, descubrimos tambi\u00e9n la historia de sus padres (\u00e9l un violinista que fue recluido por desarrollar \u201cactividades burguesas\u201d; ella, una cantante que es obligada a dejar su arte, a perder la voz), su hermano, as\u00ed como los amores que lo marcaron a lo largo de su infancia y adolescencia. Un peque\u00f1o gorri\u00f3n, precioso s\u00edmbolo de la esperanza, de la vida, de la luz, estar\u00e1 tambi\u00e9n ah\u00ed, en esa habitaci\u00f3n donde Dai Wei yace. En un ejercicio similar a Ettore Scola en <em>Una giornata particolare<\/em>, y en M\u00e9xico con <em>Rojo Amanecer<\/em>, Ma Jian nos muestra desde el interior de un departamento (y m\u00e1s a\u00fan, el interior de un hombre y el interior de la mente de este hombre) las consecuencias de la represi\u00f3n social y de la brutalidad que yace en esta. Es imposible, adem\u00e1s, no pensar en <em>El bulto<\/em>, de Retes, por la condici\u00f3n del protagonista, pero la obra de Jian gana much\u00edsimo terreno en el lenguaje po\u00e9tico, lo que dota, por usar una de las expresiones m\u00e1s manidas, de cierta belleza al horror.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que sucede a lo largo de la extensa novela (un viaje fren\u00e9tico hacia la reflexi\u00f3n) puede leerse como una serie de vaticinios que caen de la peor forma sobre Dai Wei y, sobre todo, su madre. Es un juego asfixiante de adentro y afuera, donde el espacio se resignifica y cobra dimensiones atroces; Dai Wei es la representaci\u00f3n, en un solo cuerpo, del coma en el que Ma Jian piensa que ha ca\u00eddo su naci\u00f3n: encerrada en sus propios l\u00edmites, en sus creencias, oyendo todo, sintiendo todo lo que le hacen otros, casi siempre con las intenciones m\u00e1s aviesas, pero incapaz de hacer nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la esperanza como <em>leitmotiv<\/em> que atraviesa la obra (la esperanza de la madre en que Dai Wei despierte o por fin se despida, la esperanza de los estudiantes por lograr un cambio verdadero con las protestas que llevan a cabo, la esperanza del padre de Dai Wei de que pronto las fronteras de China se abran), es imposible no identificar algo acaso m\u00e1s profundo que la historia misma de Tiananm\u00e9n en estas p\u00e1ginas: es la historia misma de la humanidad, la b\u00fasqueda de libertad, incluso dentro de los l\u00edmites imposibles de un cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, sigo vivo\u2026 Puede que est\u00e9 tendido en una cama de hospital, pero por lo menos no estoy muerto. He estado enterrado vivo dentro de mi propio cuerpo&#8230; Recuerdo el d\u00eda que captur\u00e9 aquella rana. El profesor nos pidi\u00f3 que atrap\u00e1semos una para estudiar su esqueleto. Met\u00ed la rana en un tarro de vidrio, hice un agujero en la tapa met\u00e1lica y entonces la enterr\u00e9. El profesor nos hab\u00eda dicho que las lombrices y las hormigas penetrar\u00edan en el recipiente y devorar\u00edan toda la carne en el transcurso de un mes, dejando el esqueleto limpio. Compr\u00e9 una soluci\u00f3n con alcohol, a fin de eliminar los restos de carne que quedaran en los huesos. Pero, antes de que acabara el mes, una familia que viv\u00eda en la planta baja de nuestro bloque construy\u00f3 una cocina en el terreno donde hab\u00eda enterrado a la rana. La rana debe de haberse convertido en esqueleto hace a\u00f1os. Mientras sus huesos est\u00e1n atrapados en el tarro, yo vivo enterrado dentro de mi propio cuerpo, esperando la muerte.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la escena anterior, una de las primeras del libro, Ma Jian pone de manifiesto (en uno m\u00e1s de esos vaticinios que parece ofertar el texto) el destino del protagonista, nos anuncia lo que va a suceder y de una forma devastadora; al mismo tiempo, nos evidencia que emplear\u00e1, para contar esta historia (la de su naci\u00f3n), un artefacto narrativo similar: su libro es un recipiente de cristal y hace tambi\u00e9n una caja transl\u00facida de la mente de Dai Wei, presenciamos su lenta descomposici\u00f3n bajo las diminutas fauces del tiempo, del recuerdo y la imposibilidad de ser algo m\u00e1s que objeto a merced de los otros. La primera escena que presenciamos, m\u00e1s all\u00e1 de la segunda persona que parece ser un Dai Wei habl\u00e1ndose a s\u00ed mismo, es el alumbramiento, que, como la rana en el frasco, marca el destino postrero.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un llanto de beb\u00e9 suena ahogado a trav\u00e9s del f\u00e9tido aire. Su cuerpo desnudo parece temblar de fr\u00edo en el suelo de hormig\u00f3n\u2026 Soy yo. He avanzado poco a poco entre las piernas de mi madre, con un dolor de cabeza espantoso. Mi mano chapotea en el charco de sangre que va agrand\u00e1ndose a mi alrededor\u2026 Mi madre me contaba a menudo que, cuando me dio a luz, la hab\u00edan obligado a llevar una camisa con las palabras MUJER DE UN DERECHISTA bordadas. El m\u00e9dico de guardia no se atrevi\u00f3 a ofrecerle ayuda para traer al mundo a aquel \u00abhijo de perra capitalista\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ma Jian no duda en transitar de las escenas m\u00e1s descarnadas a las construcciones m\u00e1s delicadas. Describe con lujo de detalle problemas caracter\u00edsticos de la \u00e9poca y, adem\u00e1s, regresa siempre a las cuestiones m\u00e1s inmanentes al humano, a eso lejano que solo puede hallarse en la sangre. Escrito <em>in medias res<\/em>, la pieza es una poderosa afluencia de dos r\u00edos temporales que se encuentran en el punto justo de la tragedia de Dai Wei. Nos enteramos qu\u00e9 pasar\u00e1 ahora con Dai Wei, pero tambi\u00e9n de los caminos que lo llevaron a ese estado. El gorri\u00f3n en su rec\u00e1mara, ese que entra a posarse en su pecho, es la luz que ilumina la historia que un disidente y cr\u00edtico implacable nos ofrece de su natal China, pero tambi\u00e9n de la tragedia de existir y cuestionar todo en un mundo que no quiere escuchar, por m\u00e1s que el mensaje est\u00e9 aqu\u00ed mismo, en nuestra sangre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un despliegue formidable de conocimiento de la historia de su pa\u00eds, as\u00ed como de las posibilidades m\u00e1s delicadas del lenguaje, Ma Jian oferta en <em>Pek\u00edn en coma<\/em> un libro digno de ser adoptado por todo aquel a quien le interese una voz disidente, casi apagada de tan lejana, discreta y luminosa, pero, eso s\u00ed, inquebrantable. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Ali Carrera, Sergio Madrazo, Gaby Mart\u00ednez, Ida Ord\u00f3\u00f1ez y Gaby Ar\u00e9stegui, por el espacio para compartir historias. 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Coordinador del Taller de Creaci\u00f3n Literaria del FARO Indios Verdes. Autor de los libros de cuento Luego, tal vez, seguir andando (R\u00edo arriba, 2012), Entre cuatro esquinas (FETA, 2014), La luz de las tres de la tarde (BUAP, 2015), El filo del cuerpo (Revarena ediciones, 2016), Ciudad nostalgia (Abismos, 2016), Sombra-Reflejo (BUAP, 2017), Los panes y los pescados (Ediciones Perif\u00e9ricas, 2018), Tiempo arrasado (Revarena ediciones, 2019), Mismatch (Cuadrivio, 2020), Foley (Fondo Editorial del Estado de M\u00e9xico, 2020, menci\u00f3n honor\u00edfica en el Certamen Literario Laura M\u00e9ndez de cuenca 2018) y Especies carism\u00e1ticas (Premio Nacional  de Cuento Juan Jos\u00e9 Arreola 2023). Tambi\u00e9n es autor de los libros de cr\u00f3nica Tren suburbano (Malpa\u00eds, 2019) y Linde faz (FETA, 2018) con el que obtuvo el Premio Nacional de Cr\u00f3nica Joven Ricardo Garibay. Obtuvo menci\u00f3n honorifica en el Premio Nacional de Periodismo Gonzo 2018 por la cr\u00f3nica Big Tony Bang. De igual manera, es autor de Nanda (Nitro Press-Ediciones La Rana, XIX Premio Nacional de Novela Jorge Ibarg\u00fcengoitia) y del libro de ensayos <em>Basado en hechos reales<\/em> (Casa Bons\u00e1i, 2025). \n\nBecario del FONCA (en los periodos 2016 y 2021) y del PECDA Estado de M\u00e9xico (2018) en el \u00e1rea de cuento. En su faceta como jurado, cuenta con participaciones en el comit\u00e9 de premiaci\u00f3n del Premio Nacional de Cr\u00f3nica Joven Ricardo Garibay 2020, as\u00ed como en los comit\u00e9s de selecci\u00f3n de est\u00edmulos del PECDA de Jalisco (2017), Chiapas (2019) y Tamaulipas (2024), donde actualmente se desarrolla como tutor.\n\nHa publicado cuento, poes\u00eda, cr\u00f3nica, ensayo, rese\u00f1a y dramaturgia en medios como La Jornada, El Universal, Casa del Tiempo, Tierra adentro, entre otras, as\u00ed como en las antolog\u00edas De narcos a luchadores (Contrabando, Espa\u00f1a, 2019), Cecilia y el Vampiro (Editores Mexicanos Unidos, 2021, compilaci\u00f3n de Bernardo Barrientos Dom\u00ednguez). Ni una sola palabra (UANL, 2021), Covid-19 (FCE, Tierra Adentro, 2021) y Liminales II (Casa Futura ediciones, 2023), por mencionar algunas. Fue seleccionado para el n\u00famero especial Nueve ensayistas (1985-1995) de Punto de partida y  el n\u00famero especial sobre cr\u00f3nica: La cr\u00f3nica, el arte de narrar, de La Jornada.  Es egresado de la Licenciatura en ense\u00f1anza de ingl\u00e9s, de la UNAM."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57458"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57458\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58582,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57458\/revisions\/58582"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/58572"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57458"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=57458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}