{"id":57450,"date":"2025-10-10T07:00:00","date_gmt":"2025-10-10T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57097"},"modified":"2026-03-04T16:32:09","modified_gmt":"2026-03-04T22:32:09","slug":"diez-de-octubre-2010-disolucion-de-las-antillas-neerlandesas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450","title":{"rendered":"Diez de octubre, 2010: disoluci\u00f3n de las Antillas Neerlandesas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Invitar oficialmente a las Antillas Neerlandesas a un evento sobre voces del caribe deber\u00eda ser simple: encuentras al funcionario correspondiente y le env\u00edas la invitaci\u00f3n. Pero cuando Alberto, director del Instituto Cervantes en Utrecht, le hizo esa pregunta por quinta vez, mi colega Ellen-Petra supo que necesitar\u00eda, otra vez, explicar lo inexplicable. \u201cNo es tan sencillo\u201d, comenz\u00f3, \u201cpuedes invitar a los ministros plenipotenciarios de Aruba, Cura\u00e7ao y San Mart\u00edn\u2026 pero no hay nadie de Bonaire, Saba o San Eustaquio, porque son municipios especiales de los Pa\u00edses Bajos\u201d. Alberto la miraba desconcertado: \u201cpleni \u00bfqu\u00e9?\u201d. Ellen-Petra, ling\u00fcista que del espa\u00f1ol hab\u00eda pasado a interesarse por las lenguas en contacto como el papiamento, suspir\u00f3 con una sonrisa: \u201cSiempre que doy una presentaci\u00f3n sobre el papiamento tengo que usar al menos quince minutos para explicar la tan compleja situaci\u00f3n pol\u00edtica de las Antillas Neerlandesas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed fue. Mientras Ellen-Petra desplegaba el mapa invisible de ese Caribe fragmentado (seis islas, cuatro estatus pol\u00edticos diferentes, tres lenguas oficiales en distintas combinaciones, sin contar las lenguas en contacto), yo observaba c\u00f3mo Alberto pasaba de la confusi\u00f3n al asombro. A su lado, una becaria de Maastricht que nos ayudar\u00eda con el evento tomaba notas con diligencia. Al final de la explicaci\u00f3n, nos confes\u00f3 sorprendida que hab\u00eda aprendido m\u00e1s sobre el Caribe neerland\u00e9s en esos minutos que en toda su vida en los Pa\u00edses Bajos. Porque lo que empez\u00f3 como una simple pregunta protocolaria termin\u00f3 revelando algo mucho m\u00e1s profundo: la imposibilidad de hablar del papiamento sin hablar de colonialismo, de identidad fracturada, de un pasado colonial com\u00fan que el presente pol\u00edtico ha fragmentado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa misma tarde, Alberto nos entreg\u00f3 orgulloso el folleto para promocionar Voces del Caribe. Lo examinamos con curiosidad. Ah\u00ed estaban triunfantes las islas que los espa\u00f1oles perdieron: Cuba, Puerto Rico, Rep\u00fablica Dominicana. Islas grandes, con sus siluetas, protag\u00f3nicas en el mapa que alg\u00fan dise\u00f1ador hab\u00eda creado, asumiendo que el Caribe es eso. El Caribe hispanohablante, todo el espacio visual. Es cierto, est\u00e1bamos en el Instituto Cervantes, pero si el centro de la celebraci\u00f3n es el papiamento, \u00bfd\u00f3nde estaban las protagonistas del evento? A lo mucho, se intu\u00edan imaginariamente las siluetas de Jamaica o Trinidad y Tobago, que en el mapa mental del mundo hispanohablante del lado latinoamericano existen sobre todo por el f\u00fatbol, por la CONCACAF, por esa geograf\u00eda deportiva que en M\u00e9xico todos conocemos. Pero el Caribe neerland\u00e9s era el gran ausente. Las islas ABC, las verdaderas protagonistas del evento, no aparec\u00edan ni como puntitos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estuvimos examinando el panfleto en silencio durante unos minutos, revisando cada detalle ausente. Hasta que Ellen-Petra y yo intercambiamos una mirada. No hab\u00eda malicia en esa ausencia, solo la evidencia cartogr\u00e1fica de un problema pol\u00edtico: las islas neerlandesas no existen en el imaginario del Caribe, mucho menos en uno dise\u00f1ado desde la perspectiva del Instituto Cervantes. Darle una figura visible a Aruba, Bonaire, Cura\u00e7ao, Saba, San Eustaquio y San Mart\u00edn en un mapa no era solo un reto de dise\u00f1o. Era un acto de voluntad, casi de resistencia (y esa es precisamente la tarea que Alberto se propuso al impulsar la organizaci\u00f3n de un evento as\u00ed, en Utrecht). Estas islas, demasiado peque\u00f1as para la escala del dise\u00f1o, demasiado complejas para el protocolo, demasiado criollas para las categor\u00edas ling\u00fc\u00edsticas establecidas, solo aparecen cuando alguien decide, expl\u00edcitamente, buscarlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa tarde, mientras observ\u00e1bamos el mapa sin sus islas, Ellen-Petra me explic\u00f3 c\u00f3mo hab\u00edamos llegado hasta aqu\u00ed. Porque la invisibilidad de las Antillas Neerlandesas no es accidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u2217\u2217\u2217<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una historia fragmentada pero siempre definida por <em>otros<\/em>. Antes de la disoluci\u00f3n de las Antillas Neerlandesas, antes de que las maquillaran como <em>partes ultramarinas del Estado<\/em>, en 1922, o como<em> territorios<\/em>, en 1937, antes de la Carta de 1954, antes de tener un poco de autonom\u00eda, eran, simplemente, colonias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Segunda Guerra Mundial marca el comienzo, otro comienzo. Luego de la guerra, las cosas ya no pod\u00edan ser igual y la decolonizaci\u00f3n neerlandesa fue tomando forma, en parte, por seguir la l\u00ednea de las otras potencias metropolitanas y sus colonias alrededor del mundo. Pero, sobre todo, el proceso de decolonizaci\u00f3n del Caribe neerland\u00e9s tuvo m\u00e1s que ver con las <em>otras<\/em> <em>colonias<\/em>, las <em>otras islas,<\/em> las Indias Orientales. Los territorios de lo que hoy es casi todo el archipi\u00e9lago de Indonesia, que eran colonia de los Pa\u00edses Bajos, vieron surgir un movimiento independentista muy fuerte desde inicios del siglo XX. En las colonias del occidente, el Caribe neerland\u00e9s y Surinam, los movimientos no tomaron tanto impulso, tan lejos de la guerra que se luch\u00f3 en m\u00faltiples frentes de Europa y Asia,<span id='easy-footnote-1-57450' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450#easy-footnote-bottom-1-57450' title='Aunque, en realidad, las islas neerlandesas, como parte del Reino, estuvieron involucradas tambi\u00e9n indirecta y directamente en la Segunda Guerra Mundial. En Bonaire se instaur\u00f3 una prisi\u00f3n pol\u00edtica de alemanes y holandeses que se consideraban peligrosos para el Estado. A su vez, los americanos e ingleses se abastec\u00edan de petr\u00f3leo y los productos derivados en Cura\u00e7ao y, dada esta presencia, hubo bombardeos de parte de submarinos alemanes, lo que caus\u00f3 algunos da\u00f1os. Fue la \u00e9poca de oro de las refiner\u00edas de Aruba y Cura\u00e7ao, y en consecuencia hubo tambi\u00e9n mucha inmigraci\u00f3n y movimiento en los puertos.'><sup>1<\/sup><\/a><\/span> siempre distantes. El gobierno de los Pa\u00edses Bajos decidi\u00f3 darle cierta medida de autonom\u00eda a todos sus s\u00fabditos coloniales, pero para los territorios en Indonesia esta decisi\u00f3n lleg\u00f3 demasiado tarde: en agosto de 1945, los nacionalistas proclamaron la independencia. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, en 1949, el poder colonial se vio forzado a transferirle la soberan\u00eda a la nueva Rep\u00fablica.<span id='easy-footnote-2-57450' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450#easy-footnote-bottom-2-57450' title='Luego de que los aliados liberaron a las Indias Orientales del poder militar de los japoneses, el revolucionario local Sukarno proclam\u00f3 la independencia el 17 de agosto de 1945. Los Pa\u00edses Bajos esperaban restaurar su dominio militar y administrativo para reformar las relaciones y se negaron a reconocer la independencia.'><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como todo en el gobierno neerland\u00e9s sucede demasiado tarde y a paso de tortuga (siempre hacen falta consensos), no fue sino hasta cinco a\u00f1os despu\u00e9s que se vio reflejada en un documento la famosa promesa de autonom\u00eda, esa pol\u00edtica que ya hab\u00eda fracasado y que no logr\u00f3 cumplir su funci\u00f3n: que Indonesia se mantuviera como parte fiel del Reino. Y, sin embargo, una pol\u00edtica <em>otra vez<\/em> dise\u00f1ada para <em>otra<\/em> regi\u00f3n fue implementada para definir el estatus de las Indias Occidentales (en ese entonces, las Antillas Neerlandesas y Surinam) bajo el estatuto de 1954 o la Carta del Reino de los Pa\u00edses Bajos de 1954.<span id='easy-footnote-3-57450' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450#easy-footnote-bottom-3-57450' title='Ver Gert Oostindie e Inge Klinkers, &lt;em&gt;Decolonising the Caribbean: Dutch Policies in a Comparative perspective&lt;\/em&gt;, Amsterdam, Amsterdam University Press, 2003.'><sup>3<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La importancia de Indonesia estuvo siempre en contraste con la insignificancia econ\u00f3mica de los territorios del Caribe neerland\u00e9s. Luego de la p\u00e9rdida de Indonesia, la melancol\u00eda atrap\u00f3 los deseos coloniales del Reino y, para el gobierno de La Haya, el Caribe no tuvo a partir de entonces realmente casi ninguna relevancia, se vio relegado a un ultim\u00edsimo plano. El mensaje impl\u00edcito era claro: si eres lo suficientemente grande, lo suficientemente rentable, lo suficientemente rebelde, mereces atenci\u00f3n. Las islas del Caribe no eran ninguna de esas cosas. Esto no quiere decir que no hubiera cierto inter\u00e9s: lo suficiente para mantener la relaci\u00f3n y el estatus de dependencia activos. La relaci\u00f3n desigual entre las colonias y su supuesta falta de valor econ\u00f3mico marc\u00f3, desde siempre, la relaci\u00f3n ambivalente del Reino con estas islas invisibles. Invisibles, pero de gigantes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u2217\u2217\u2217<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Carta de 1954 ha permanecido casi inalterada como la actual Constituci\u00f3n del Reino, hasta que Surinam se retir\u00f3 del Reino en 1975 y la primera de las islas antillanas en buscar m\u00e1s autonom\u00eda, Aruba, se convirti\u00f3 en una naci\u00f3n separada dentro del Reino en 1986.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 1954 y hasta 2010, hubo un ministro plenipotenciario de las Antillas Neerlandesas, que era el representante de las seis Antillas en el Consejo de Ministros del Reino de los Pa\u00edses Bajos, con excepci\u00f3n de Aruba que desde 1986 tiene su propio ministro plenipotenciario. La Casa de las Antillas<span id='easy-footnote-4-57450' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450#easy-footnote-bottom-4-57450' title='Pude encontrar que hasta el 2022 el pago del mantenimiento de la vieja Casa de las Antillas ha sido un motivo de debate p\u00fablico, porque el due\u00f1o de la casa es ahora el gobierno de Cura\u00e7ao, pero que tiene su propia Casa en el centro de la Haya, la Cura\u00e7aohuis. Ver &lt;a href=&quot;https:\/\/antilliaansdagblad.com\/curacao\/25704-badhuisweg-herstellen&quot;&gt;la noticia aqu\u00ed en neerland\u00e9s&lt;\/a&gt;.'><sup>4<\/sup><\/a><\/span> (<em>Antillenhuis<\/em>), en Badhuisweg 173 y 175 en la Haya, era el coraz\u00f3n de los representantes, pero el modesto espacio de dos pisos, que se tuvo que renovar para poder tener oficinas, muestra el vetusto olvido en el que la administraci\u00f3n ten\u00eda a las Antillas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era y es una relaci\u00f3n inevitablemente desigual. La complejidad del sistema era, y sigue siendo, casi kafkiana. Tanto, que requerir\u00eda un ensayo largu\u00edsimo para poder explicar el sistema, que aqu\u00ed solo resumir\u00e9. A partir de 1954, hab\u00eda tres niveles del Reino (el gobierno del Reino de los Pa\u00edses Bajos, el gobierno de las Antillas Neerlandesas y el de Surinam), el soberano (la reina o el rey) era jefe de Estado del Reino, y hab\u00eda un Consejo de Ministros formado por los ministros de los Pa\u00edses Bajos y los ministros plenipotenciarios de las Antillas y Surinam. A su vez, el gobernador general era el representante del Reino de los Pa\u00edses Bajos en las Antillas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sede del gobierno central de las islas estaba en Cura\u00e7ao y hab\u00eda un parlamento de 22 miembros que se eleg\u00edan por medio de votaci\u00f3n proporcional, seg\u00fan la poblaci\u00f3n de cada isla. Cada isla ten\u00eda tambi\u00e9n su propio gobernador, cuerpo legislativo y consejo, y ten\u00eda el derecho a tener su propio gobierno, moneda, pol\u00edtica educativa y leyes, a excepci\u00f3n de cualquier asunto exterior o militar. Los habitantes de las Antillas son oficialmente ciudadanos neerlandeses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante las peticiones por mayor autonom\u00eda, en la d\u00e9cada de 1960 el gobierno de los Pa\u00edses Bajos se mostr\u00f3 reacio y se desataron una serie de disturbios violentos en Cura\u00e7ao, el 30 de mayo de 1969, que marcaron el inicio de una nueva era. Fue resultado de una huelga de empleados de la refiner\u00eda Isla de la Shell, en Cura\u00e7ao, que comenz\u00f3 como una negociaci\u00f3n por salarios justos y que eventualmente se volvi\u00f3 una revuelta popular, dada la desigualdad econ\u00f3mica y social en la que viv\u00eda la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n negra de la isla (incluyendo la prohibici\u00f3n del papiamento como lengua en el parlamento de las Antillas Neerlandesas, pese a ser la lengua m\u00e1s hablada en las islas ABC). Despu\u00e9s del <em>Trinta di mei<\/em>,el gobierno neerland\u00e9s cambi\u00f3 de manera repentina su postura con respecto a la b\u00fasqueda de independencia para sus territorios en Am\u00e9rica. En contra de las posturas cr\u00edticas que dec\u00edan que los Pa\u00edses Bajos estaban aprovech\u00e1ndose econ\u00f3micamente del Caribe, el entonces ministro Bakker dijo: \u201cdel lado neerland\u00e9s, millones de florines se destinan anualmente a las Antillas y Surinam. A la luz de esto ser\u00eda preferible hoy antes que ma\u00f1ana que los Pa\u00edses Bajos se deshicieran de las Antillas y Surinam\u201d. Dentro de la pol\u00edtica antillana la conciencia de esto pes\u00f3 fuerte. Aunque la opci\u00f3n de independencia pol\u00edtica no era popular, como resultado de esta turbulencia racial, social y econ\u00f3mica, Surinam s\u00ed se independiz\u00f3 en 1975.<span id='easy-footnote-5-57450' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450#easy-footnote-bottom-5-57450' title='Gert Oostindie e Inge Klinkers, &lt;em&gt;Decolonising the Caribbean: Dutch Policies in a Comparative perspective&lt;\/em&gt;, Amsterdam, Amsterdam University Press, 2003, p. 91.'><sup>5<\/sup><\/a><\/span> Con ello, la ecuaci\u00f3n del Reino se redujo a dos: los Pa\u00edses Bajos y las Antillas Neerlandesas. O, mejor dicho: los Pa\u00edses Bajos y ese archipi\u00e9lago que quer\u00edan olvidar, pero no pod\u00edan soltar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u2217\u2217\u2217<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tardar\u00eda una d\u00e9cada m\u00e1s en llegar un nuevo cisma: en 1986 el gobierno de los Pa\u00edses Bajos y el gobierno de las Antillas le permitieron a Aruba separarse del Estado antillano. El primer ministro antillano, Juancho Evertsz, lo resumi\u00f3 con una paradoja matem\u00e1tica: en pol\u00edtica caribe\u00f1a, seis menos uno igual a cero. Ten\u00eda raz\u00f3n. As\u00ed naci\u00f3 el <em>estatus aparte<\/em> que le dio a Aruba independencia del resto de las Antillas, particularmente importante por las tensiones entre Cura\u00e7ao y Aruba, y por la reivindicaci\u00f3n cada vez m\u00e1s intensa de los movimientos independentistas arube\u00f1os. En teor\u00eda, 10 a\u00f1os m\u00e1s tarde se le dar\u00eda a Aruba la soberan\u00eda completa, promoviendo efectivamente la independencia, pero en esos 10 a\u00f1os cambi\u00f3 todo, y aunque Aruba logr\u00f3 su cometido de separarse del resto de las Antillas, decidi\u00f3 finalmente no independizarse enteramente, sino seguir siendo parte del Reino. Diez a\u00f1os de espera para una independencia que nunca lleg\u00f3: la promesa como estrategia pol\u00edtica divisiva que se disuelve en el aire caribe\u00f1o. En 1996, Aruba obtuvo su estatus permanente como pa\u00eds, pero forma todav\u00eda parte del Reino de los Pa\u00edses Bajos. La ecuaci\u00f3n de Evertsz hab\u00eda comenzado a resolverse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el pretexto del aniversario 50 de la promulgaci\u00f3n de la Carta de 1954, en el 2004 se estableci\u00f3 un grupo para analizar la estructura constitucional del Reino de los Pa\u00edses Bajos y recomendar posibles modificaciones. Un aniversario redondo, una comisi\u00f3n, recomendaciones: el ritual burocr\u00e1tico en su m\u00e1xima expresi\u00f3n. Como preparaci\u00f3n para este proceso, entre el 2000 y 2005, se llevaron a cabo una serie de referendos en todas las Antillas Neerlandesas. En el 2000, la isla de Sint Maarten (la parte sur de esta isla, dividida entre una colectividad francesa de ultramar, Saint-Martin, y la parte sur que forma parte del Reino de los Pa\u00edses Bajos) vot\u00f3 por la preferencia de tener un <em>estatus aparte<\/em>, como el de Aruba. En septiembre del 2004, poco m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n de Bonaire vot\u00f3 por mantener lazos directos con la metr\u00f3poli. La isla de Saba vot\u00f3 a favor de lo mismo, ese mismo a\u00f1o. La poblaci\u00f3n de Cura\u00e7ao vot\u00f3 en el 2005 por tener un <em>estatus aparte<\/em> y, el mismo d\u00eda, la peque\u00f1a poblaci\u00f3n de San Eustaquio eligi\u00f3 tener un <em>nuevo estilo<\/em> de gobierno Antillano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seis islas, seis referendos, seis decisiones distintas. Cada una eligi\u00f3 su propio camino porque, en realidad, se trata de realidades profundamente diferentes: Bonaire con sus 21\u2005000 habitantes no pod\u00eda aspirar a lo mismo que Cura\u00e7ao, con sus 150\u2005000; las islas de habla inglesa no viven la identidad ling\u00fc\u00edstica igual que las islas en las que se habla papiamento. Pero esta diversidad leg\u00edtima produce un resultado inesperado: la imposibilidad de hablar de <em>las Antillas Neerlandesas<\/em> como un conjunto coherente. La diversidad, la riqueza, se convirti\u00f3 en fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica. Aunque la fragmentaci\u00f3n no fue impuesta desde arriba, sino que es un resultado geogr\u00e1fico, cultural e hist\u00f3rico, el efecto pol\u00edtico fue el mismo: los puntitos del mapa se separaron a\u00fan m\u00e1s. Seis menos uno, ahora seis menos tres, m\u00e1s tres en uno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que sigui\u00f3 fue el resultado inevitable de esa fragmentaci\u00f3n. El resultado de la recomendaci\u00f3n de la comisi\u00f3n fue el siguiente: las islas de Sint Maarten y Cura\u00e7ao tendr\u00edan un nuevo estatus como pa\u00edses dentro del Reino, mientras que Bonaire, Saba y San Eustaquio se volver\u00edan islas que forman parte directa del Reino, es decir, son territorios comparables a una municipalidad neerlandesa y tienen una ordenanza de <em>municipalidad especial<\/em> (<em>bijzondere gemeenten<\/em>) dentro de los Pa\u00edses Bajos. Esto significa que aunque hay un consejo municipal y un concejal, la ley neerlandesa tiene una validez directa en las islas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La confusi\u00f3n de Alberto aquella tarde en Utrecht no era excepcional. Intentar explicarle esto a cualquiera, fuera o dentro de los Pa\u00edses Bajos, es como describir un sistema de gobierno dise\u00f1ado por Borges: t\u00e9cnicamente coherente, pr\u00e1cticamente ininteligible. <em>Municipalidad especial<\/em>, <em>estatus aparte<\/em>, <em>pa\u00edses dentro del Reino<\/em>. Cada t\u00e9rmino es un eufemismo burocr\u00e1tico que intenta meter realidades caribe\u00f1as en moldes administrativos europeos. Y esto sin contar todav\u00eda con la complejidad del estatus de las ahora municipalidades o pa\u00edses dentro de la Uni\u00f3n Europea,<span id='easy-footnote-7-57450' class='easy-footnote-margin-adjust'><\/span><span class='easy-footnote'><a href='https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450#easy-footnote-bottom-7-57450' title='Las islas de Aruba, Cura\u00e7ao y Sint Maarten son ahora \u201cpa\u00edses y territorios de ultramar\u201d asociados a la Uni\u00f3n Europea, mientras que Bonaire, San Eustaquio y Saba son t\u00e9cnicamente parte de los Pa\u00edses Bajos y por lo tanto de la Uni\u00f3n Europea, pero con un estatus especial que las excluye de ciertas regulaciones.\/efn_note] o el asunto intrincado de las monedas locales.&lt;span id=&#039;easy-footnote-6-57450&#039; class=&#039;easy-footnote-margin-adjust&#039;&gt;&lt;\/span&gt;&lt;span class=&#039;easy-footnote&#039;&gt;&lt;a href=&#039;https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450#easy-footnote-bottom-6-57450&#039; title=&#039;&#039;&gt;&lt;sup&gt;6&lt;\/sup&gt;&lt;\/a&gt;&lt;\/span&gt;Bonaire adopt\u00f3 el d\u00f3lar estadounidense como moneda oficial (a pesar de ser municipio neerland\u00e9s), y tambi\u00e9n Saba y San Eustaquio usan el d\u00f3lar. Aruba tiene su propio flor\u00edn arube\u00f1o. Cura\u00e7ao y Sint Maarten usaban hasta este a\u00f1o el flor\u00edn antillano, pero el 31 de marzo de 2025 se introdujo oficialmente el flor\u00edn caribe\u00f1o. Durante los referendos tambi\u00e9n se rechaz\u00f3 el uso del euro en las islas.'><sup>7<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue el 10 octubre de 2010 cuando todo el proceso se consolid\u00f3 y las reformas al estatuto del Reino de los Pa\u00edses Bajos se hicieron efectivas. Una fecha perfecta, casi de <em>marketing<\/em> pol\u00edtico: 10\/10\/10. Como si ponerle un n\u00famero memorable pudiera compensar el hecho de que la mayor\u00eda del mundo, y buena parte de los Pa\u00edses Bajos, ni siquiera registr\u00f3 que ese d\u00eda algo cambi\u00f3 en el Caribe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">\u2217\u2217\u2217<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya pasaron a\u00f1os desde que escribimos <em>Cura\u00e7ao, costa de cemento, pueblo de prisi\u00f3n<\/em>. Mientras tanto, me mud\u00e9 de Estados Unidos a los Pa\u00edses Bajos, mi holand\u00e9s va mejorando, y con ello entiendo cada vez mejor los documentos oficiales, la estructura del Reino, los t\u00e9rminos legales. Tengo acceso a much\u00edsimos m\u00e1s libros <em>acerca <\/em>de la regi\u00f3n. Y voy siendo testigo del gran nacimiento de la literatura en papiamento, sobre todo en el \u00e1mbito de la poes\u00eda. Parad\u00f3jicamente, con todo esto, aumenta mi asombro e incomprensi\u00f3n del Caribe neerland\u00e9s. Porque dominar la lengua de la colonia no me acerca a entender el territorio de mis afectos, sino que me revela con m\u00e1s claridad ese <em>bijzonder<\/em> laboratorio que es el Caribe en general.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquella tarde en el Instituto Cervantes, viendo el folleto sin islas, escuchando a Ellen-Petra explicar por quinta vez lo inexplicable, entend\u00ed que mi confusi\u00f3n no era \u00fanica. Alberto tampoco pod\u00eda comprender c\u00f3mo invitar oficialmente a los ministros de Aruba o de Cura\u00e7ao. La becaria de Maastricht descubri\u00f3 que su pa\u00eds ten\u00eda municipios en el Caribe. Todos compart\u00edamos la misma perplejidad ante un sistema dise\u00f1ado, aparentemente, para no ser comprendido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Voces del Caribe finalmente suceda el 28 de noviembre, imagino que algo cambiar\u00e1, aunque sea por un d\u00eda. Las islas que no aparecen en los mapas hispanos llenar\u00e1n una sala en Utrecht, en el coraz\u00f3n del hispanismo. El papiamento resonar\u00e1 en el Instituto Cervantes. Poetas de Cura\u00e7ao, Aruba y Bonaire leer\u00e1n en su lengua, esa lengua que durante tanto tiempo estuvo prohibida en el parlamento antillano. La fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica no podr\u00e1 contra la unidad de las voces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez entonces, Alberto entienda por fin lo de los ministros plenipotenciarios. O tal vez la confusi\u00f3n sea parte de lo que mantiene esa intriga que nos deja con deseos de m\u00e1s, de saber, de comprender algo tan intrincado. Al menos, sabr\u00e1 m\u00e1s sobre el Caribe neerland\u00e9s que 90\u2005% de los neerlandeses. Incluir al Caribe holand\u00e9s, en este sentido, es un acto de resistencia cartogr\u00e1fica. Un recordatorio de que el Caribe tambi\u00e9n existe, incluso cuando los mapas lo borran, incluso cuando nadie sabe a qui\u00e9n invitar oficialmente, incluso cuando los folletos olvidan dibujarlo. Estas islas, territorio de mis afectos, <em>bijzonder <\/em>en todos los sentidos, solo aparecen cuando alguien decide, expl\u00edcitamente, buscarlas. Las buscaremos, as\u00ed como t\u00fa las has encontrado aqu\u00ed, en este texto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Invitar oficialmente a las Antillas Neerlandesas a un evento sobre voces del caribe deber\u00eda ser simple: encuentras al funcionario correspondiente y le env\u00edas la invitaci\u00f3n. Pero cuando Alberto, director del Instituto Cervantes en Utrecht, le hizo esa pregunta por quinta vez, mi colega Ellen-Petra supo que necesitar\u00eda, otra vez, explicar lo inexplicable. \u201cNo es tan &#8230; <a title=\"Diez de octubre, 2010: disoluci\u00f3n de las Antillas Neerlandesas\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57450\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Diez de octubre, 2010: disoluci\u00f3n de las Antillas Neerlandesas\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":58632,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[2596,2597,2598,2599,2252,2600,2601,2602,2603,2604,2605],"ppma_author":[2797],"class_list":["post-57450","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-antillas-neerlandesas","tag-aruba","tag-bonaire","tag-caribe","tag-colonialismo","tag-curacao","tag-paises-bajos-2","tag-papiamento","tag-saba","tag-san-eustaquio","tag-sint-maarten","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2797,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"cristina-soto-van-der-plas","display_name":"Christina Soto van der Plas","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"Christina","last_name":"Soto Van der Plas","user_url":"","job_title":"","description":"(Ciudad de M\u00e9xico, 1989), doctora en literatura latinoamericana por Cornell University. Psicoanalista en formaci\u00f3n. Ha publicado m\u00faltiples textos acad\u00e9micos y cr\u00f3nicas en revistas nacionales e internacionales. Su libro <em>Cura\u00e7ao: costa de cemento pueblo de prisi\u00f3n<\/em> (FETA: 2019) fue ganador del Premio Nacional de Cr\u00f3nica Joven Ricardo Garibay 2019. "}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57450"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57450\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58633,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57450\/revisions\/58633"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/58632"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57450"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=57450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}