{"id":57443,"date":"2025-10-01T07:00:00","date_gmt":"2025-10-01T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57061"},"modified":"2026-09-25T12:00:26","modified_gmt":"2026-09-25T18:00:26","slug":"el-empate-del-siglo-cincuenta-anos-de-la-pelea-thrilla-in-manila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57443","title":{"rendered":"El empate del siglo:\u00a0Cincuenta a\u00f1os de la pelea Thrilla in Manila"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Para mi padre, Ricardo Tatto Pareja, quien me ense\u00f1\u00f3 la religi\u00f3n del box.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Si Dios me eligiera para una guerra santa, pedir\u00eda combatir al lado de Joe Frazier. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Muhammad Ali<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No me hubiera gustado ser Muhammad Ali la calurosa ma\u00f1ana del 1 de octubre de 1975, ya que a medida que se acercaba al Coliseo Araneta se percib\u00eda algo extra\u00f1o en el ambiente del d\u00eda del combate pactado a 15 <em>rounds<\/em> contra su archienemigo de toda la vida, Joe <em>Smokin\u2019<\/em> Frazier. La humedad era tremenda, pues el roc\u00edo de la madrugada combinado con el sol asesino de la ciudad de Manila, Filipinas, hab\u00eda llevado a los term\u00f3metros a registrar una temperatura por encima de los 40 grados y una sensaci\u00f3n t\u00e9rmica de 50. El otrora Cassius Clay entraba triunfante a la arena; sent\u00eda que ya ten\u00eda la pelea en el bolsillo, especialmente despu\u00e9s de que Frazier hab\u00eda recibido una paliza a manos del gigante George Foreman, quien lo despach\u00f3 por nocaut en tan solo dos <em>rounds<\/em> en 1973.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Ali ese pleito era un tr\u00e1mite, hab\u00eda ido a Filipinas para vacacionar con su amante Veronica Porsche, mientras su esposa Belinda estaba en casa. En torno al combate Ali vs. Frazier III, el promotor Don King y el dictador Ferdinand Marcos hab\u00edan armado un aut\u00e9ntico circo medi\u00e1tico. Uno para promover la pelea que se transmitir\u00eda a todo el mundo v\u00eda sat\u00e9lite y, el otro, para desviar la atenci\u00f3n del conflicto social desatado en Manila durante su gobierno de mano dura. Pero ninguna mano era tan dura ese d\u00eda como la de Smokin\u2019 Frazier, quien ingresaba al <em>ring<\/em> dispuesto no a disputar una pelea de box, sino a jugarse la vida en venganza por el humillante trato recibido por Ali desde su primer combate en 1971. Todo era jovialidad y risas en el campamento de Muhammad hasta esa ma\u00f1ana, cuando se dieron cuenta de que no estaban ingresando al lugar de una justa deportiva, sino a la antesala del mism\u00edsimo infierno\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El combate qued\u00f3 programado para las 10:45 horas del 1 de octubre, para coincidir con los horarios internacionales de audiencia de televisi\u00f3n, especialmente en Estados Unidos. As\u00ed, la transmisi\u00f3n iniciar\u00eda a las 21:45 horas del 30 de septiembre en Nueva York, 20:45 horas en Chicago, y las 18:45 horas en Los \u00c1ngeles. Todo esto nos suena com\u00fan hoy en d\u00eda, acostumbrados como estamos a las transmisiones diferidas de eventos mundiales, pero en ese entonces eran pocas las peleas que se transmit\u00edan de forma satelital a todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue, en pocas palabras, <em>el combate del siglo<\/em>, si bien as\u00ed hab\u00eda sido llamado tambi\u00e9n su primer enfrentamiento, realizado en 1971 en el Madison Square Garden, en el cual, contra todo pron\u00f3stico, Ali perdi\u00f3 por decisi\u00f3n dividida su impresionante r\u00e9cord invicto, adem\u00e1s de morder la lona por primera vez a manos de otro peleador. En su momento, muchos argumentaron que Ali hab\u00eda resbalado, especialmente porque se recuper\u00f3 a los cuatro segundos del conteo de protecci\u00f3n. La realidad es que Ali s\u00ed se hab\u00eda resbalado, pero a causa de un poderoso gancho izquierdo de Frazier. Aunque Joe Smokin\u2019 era un fajador y nadie se recuperaba de un certero nocaut propinado por \u00e9l, asombrosamente Ali lo logr\u00f3 casi al instante. Una prueba m\u00e1s de que la realidad a veces supera a la ficci\u00f3n, y de que Ali no era tan delicado como dec\u00edan los cronistas de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa ca\u00edda y esa derrota enconaron al competitivo Ali, quien sol\u00eda derrotar a sus oponentes no solo f\u00edsicamente, sino psicol\u00f3gicamente. Muhammad fue el primer gran maestro del <em>trash talk<\/em>, de hablar sucio para desequilibrar la concentraci\u00f3n de sus oponentes, algo que a\u00f1os m\u00e1s tarde habr\u00eda de emular otro campe\u00f3n sumamente competitivo del basquetbol, Mr. Michael Jordan. El caso es que ni a\u00fan con la victoria durante la revancha el 28 de enero de 1974, denominada Ali vs. Frazier II, en la cual Muhammad gan\u00f3 por puntaje, el legendario campe\u00f3n quedar\u00eda satisfecho. Y es que el odio que se ten\u00edan era encarnizado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, pocos d\u00edas antes del segundo combate, durante una entrevista televisiva con Howard Cossell, se hicieron de palabras al grado de que Frazier, ofendido, se quit\u00f3 el micr\u00f3fono, se puso de pie justo frente Ali ret\u00e1ndolo ante las c\u00e1maras hasta que este, en un descuido, se puso de pie velozmente y amag\u00f3 a Joe, provocando que ambos rodaran por el suelo. Esto que en la actualidad podr\u00eda parecer un montaje m\u00e1s para promover la pelea, tan com\u00fan en el box contempor\u00e1neo, fue un aut\u00e9ntico forcejeo de dos titanes. Estamos hablando de una \u00e9poca en la que los boxeadores todav\u00eda eran hombres de honor, no payasos ni t\u00edteres de los promotores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el tercer encuentro, Don King ya ten\u00eda las riendas del espect\u00e1culo llamado Muhammad Ali, especialmente ahora que sus bonos se hab\u00edan elevado hasta la estrat\u00f3sfera, despu\u00e9s de la lecci\u00f3n de fistiana que Ali le propin\u00f3 al enorme George Foreman el 30 de octubre de 1974 en Kinsasa, Zaire, encontronazo denominado The Rumble in the Jungle (la pelea en la jungla). King no ten\u00eda empacho en hacer negocios con dictadores tercermundistas; en Zaire, con Mobutu, y en Filipinas, con los infames Ferdinand e Imelda Marcos. Ahora a la distancia ser\u00eda f\u00e1cil juzgar el compromiso social de los peleadores, especialmente de un activista como Muhammad, pero en el momento estos enfrentamientos sobre el <em>ring<\/em> eran vistos como meros espect\u00e1culos para distraer a la poblaci\u00f3n, aunque en realidad distra\u00edan la atenci\u00f3n de las protestas civiles del pa\u00eds en turno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso es que para Ali vs. Frazier III, la emoci\u00f3n en Manila consisti\u00f3 en todo un aparato polic\u00edaco que recibi\u00f3 a Muhammad a su llegada al aeropuerto y lo escolt\u00f3 por las calles atestadas de gente que quer\u00eda mirar al campe\u00f3n mundial de box a su llegada a Filipinas. Por el contrario, el recibimiento que tuvo Frazier fue poco menos que digno, y es que el otrora campe\u00f3n hab\u00eda bajado en sus bonos considerablemente, no solo por la estropeada que le propin\u00f3 Foreman, sino porque hab\u00eda hecho el rid\u00edculo al lanzar su carrera como cantante soul como Joe Frazier and the Knockouts. De hecho, esta pelea era casi un favor para Frazier, pues se embolsar\u00eda apenas la mitad de lo que ganar\u00eda Ali, quien ya no daba un quinto por \u00e9l. Lo que quer\u00eda Ali en realidad era vacacionar con su amante, darse la gran vida en Filipinas, pues a pesar de ser musulm\u00e1n, era un ser lleno de contradicciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en esa ocasi\u00f3n, el mundo habr\u00eda de ver al Muhammad Ali m\u00e1s cruel y contradictorio, ya que se ensa\u00f1\u00f3 con Frazier lanz\u00e1ndole adjetivos racistas, como <em>the gorilla in Manila<\/em>, o acus\u00e1ndolo de ser un T\u00edo Tom (mote despectivo que sirve para designar a los afroamericanos al servicio del hombre blanco), toda vez que Frazier era el \u00fanico de los dos que proven\u00eda del cintur\u00f3n de pobreza norteamericano, era de tez m\u00e1s oscura e incluso hab\u00eda trabajado en plantaciones en lugares todav\u00eda segregados cuando se mud\u00f3 a Filadelfia. Es decir, Frazier era todo lo contrario a Ali, y viceversa. Eran como el agua y el aceite, su antagonismo no pudo ser escrito ni por el mejor guionista de cine. Y es que a todas luces era injusto el trato recibido tanto por las autoridades como por Ali, quien se dice lleg\u00f3 a amedrentarlo en su hotel con una pistola de juguete. Muhammad tambi\u00e9n invitaba a los medios a su campo de entrenamiento, donde por <em>sparring<\/em> presentaba a un hombre con una botarga de gorila, diciendo que era Joe Frazier.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo lo anterior acab\u00f3 por enfurecer a Frazier, al grado de que su equipo decidi\u00f3 que era mejor abandonar el hotel y la ciudad para retirarse a una casa de campo en las afueras, a fin de que pudiera concentrarse en el combate que se avecinaba. Paralelamente, Ali segu\u00eda de bravuc\u00f3n y acudi\u00f3 junto con su amante a una cena con el presidente Marcos y su esposa, algo que ver\u00eda su esposa Belinda Boyd por televisi\u00f3n y que la llevar\u00eda a volar hacia Manila. Ali se encontraba brindando una rueda de prensa cuando Belinda lleg\u00f3 hecha una furia y el incr\u00e9dulo campe\u00f3n tuvo que lidiar con sus dos mujeres. Tal era el estado mental y el r\u00edspido \u00e1nimo en el campamento de entrenamiento de Muhammad, quien, a pesar de estar con su entrenador Angelo Dundee y su preparador f\u00edsico Ferdie Pacheco, estaba pensando en todo menos en la pelea contra Frazier.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por si todo lo anterior fuera poco, el pique entre ambos p\u00fagiles ten\u00eda motivos hist\u00f3ricos: en 1967 le fue arrebatado a Ali el t\u00edtulo mundial de campe\u00f3n de los pesos pesados, por rehusarse a ser reclutado para la guerra de Vietnam, aduciendo motivos religiosos. El trono vacante fue ocupado en 1968, \u00bfadivinen por qui\u00e9n? S\u00ed, por Joe Frazier. Por eso Muhammad siempre lo trat\u00f3 como un campe\u00f3n de pacotilla, impostado, a pesar de que Frazier movi\u00f3 sus influencias en 1970 ante el presidente Nixon para que le devolvieran su licencia de boxeo, y de que se dice que apoy\u00f3 con un fajo de billetes a Ali en sus peores momentos, pues este estaba endeudado al no poder ganarse la vida peleando. O sea que Frazier hizo gala de nobleza ante su oponente, mientras que Ali lo denost\u00f3 de la manera m\u00e1s humillante (aunque a\u00f1os m\u00e1s tarde se arrepinti\u00f3 y dijo que solo fue para promover los combates).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero las buenas intenciones se le hab\u00edan acabado a Frazier mucho tiempo antes de la tercera pelea. Esa ma\u00f1ana Joe entr\u00f3 a la infernal arena con solo una idea en mente: venganza. En su esquina ten\u00eda a su curtido entrenador Eddie Futch y a su equipo, que lo hab\u00edan entrenado en las monta\u00f1as de los alrededores de Manila, ya sin las provocaciones de Ali y las distracciones de la prensa. As\u00ed que cuando subi\u00f3 al cuadril\u00e1tero estaba listo, ni siquiera hizo caso de los parloteos de su contrincante, quien hasta ese momento dec\u00eda que iba a bailotear en el <em>ring<\/em> volando como una mariposa y picando como una abeja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero al dar el primer campanazo, Ali sorprendi\u00f3 a todos plant\u00e1ndose en el centro del <em>ring<\/em> y plant\u00e1ndole cara a Frazier. El campe\u00f3n sali\u00f3 a proponer y hacer su pelea, buscando el nocaut definitivo que pusiera fin a las dudas que la trilog\u00eda de enfrentamientos con Joe hab\u00eda suscitado, ya que nunca hab\u00eda quedado claro qui\u00e9n era el mejor libra por libra. Y en los primeros cuatro <em>rounds<\/em>, Ali hizo lo que quiso con Frazier, conectando <em>jabs<\/em> quir\u00fargicos al rostro de Smokin\u2019 Joe, sin rehusar engancharse en el intercambio de golpes con \u00e9l. No fue sino hasta el quinto <em>round<\/em> cuando Frazier us\u00f3 su letal gancho de izquierda que impact\u00f3 en el rostro del campe\u00f3n, sacudi\u00e9ndolo hasta sus cimientos. Eso hizo que Joe cobrara br\u00edos y agarrara un incansable ritmo de ataques al cuerpo de Ali para restarle velocidad a lo largo del quinto y hasta el octavo<em> rounds<\/em>, cuando la balanza comenz\u00f3 a inclinarse a favor del retador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Joe comenz\u00f3 a llevarlo hacia las cuerdas, donde m\u00e1s da\u00f1o pod\u00eda infligir en la humanidad de Muhammad, que ve\u00eda sus costillas, caderas y pecho ser pulverizados bajo los pu\u00f1os de Frazier. Se dice que en ese combate Ali recibi\u00f3 450 golpes tan poderosos que pod\u00edan derribar un muro. Aunque Ali, siendo un peleador t\u00e9cnico, un boxeador cient\u00edfico en toda regla, le recet\u00f3 todo un cat\u00e1logo de pu\u00f1etazos, <em>jabs<\/em>, ganchos y <em>uppercuts<\/em>, tanto avanzando como retrocediendo (Frazier solo sab\u00eda golpear yendo hacia adelante, como toro en embestida). Por cada combinaci\u00f3n de golpes, Ali solo recib\u00eda una m\u00ednima cantidad en respuesta, pero un guantazo asestado por Joe era potencialmente letal. Para el d\u00e9cimo <em>round<\/em>, Ali hab\u00eda perdido velocidad en las piernas y brazos, cansado de impactar en la cara de Frazier, quien aunque estaba recibiendo una golpiza se rehusaba a caer o a retroceder ante la incr\u00e9dula mirada de Ali y las dos ocasiones en que hab\u00eda propinado golpes tales que hicieron volar el protector bucal de Frazier hasta las butacas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Joe, sin embargo, era como una bestia herida, en su mirada ten\u00eda ansias de sangre y el vigor de quien piensa jugarse la vida hasta el final, sin importar las consecuencias. Ali us\u00f3 todos los trucos de su arsenal para recobrarse, tomando aire a ratos, soltando combinaciones espor\u00e1dicas, repleg\u00e1ndose en las cuerdas para aguantar el castigo corporal (tal como lo hizo con Foreman). M\u00e1s tarde habr\u00eda de declarar lo siguiente sobre esa pelea: \u201cfue lo m\u00e1s cercano a morir\u201d. Primero con Big George y ahora con Smokin\u2019 Joe, Muhammad Ali hab\u00eda sometido su cuerpo a una tortura tremenda: el ni\u00f1o bonito del box se vio reducido a saco de arena en donde Frazier cebaba la furia de sus pu\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Joe tambi\u00e9n la estaba pasando mal: su cabeza parec\u00eda una pera loca, recibiendo una lluvia de golpes sin apenas esquivarlos. Poca gente sabe que ten\u00eda una visi\u00f3n limitada en el ojo izquierdo desde la d\u00e9cada de 1960, cuesti\u00f3n que su equipo mantuvo en secreto por obvias razones. Era un tiempo en donde los p\u00fagiles peleaban incluso lesionados, su testosterona y gallard\u00eda as\u00ed se los exig\u00eda. Para colmo de males, su ojo derecho estaba casi cerrado, Ali le hab\u00eda machacado la cara a fuerza de repeticiones interminables. Thrilla in Manila hab\u00eda probado ser una aut\u00e9ntica carnicer\u00eda y uno de los combates m\u00e1s cruentos que se recuerden en el deporte. No fue una pelea espectacular, pero fue sumamente emocionante: la \u00e9pica de dos gladiadores que se odiaban entre s\u00ed y que estaban dispuestos a morirse en el ardiente coliseo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el decimotercer <em>round<\/em>, justo cuando Ali parec\u00eda haberlo dado todo, se emple\u00f3 a fondo y casi noque\u00f3 a un Frazier tambaleante y pr\u00e1cticamente ciego que peleaba por puro instinto, siguiendo el rastro y el olor a sangre. No obstante, segu\u00eda sin caer, se resist\u00eda a retroceder, no cejaba en sus intentos de llevarse la victoria. Para el campanazo, Ali estaba exhausto y sin aliento, pues respirar en esa arena era como inhalar en el interior de un horno, el aire estaba hirviendo. Su entrenador, Angelo Dundee, lo convenci\u00f3 de que Frazier ya no ten\u00eda nada para ofrecer y le suplic\u00f3 que saliera por un <em>round<\/em> m\u00e1s. Entretanto, en la esquina de Frazier, las cosas no eran alentadoras: Futch y el m\u00e9dico estaban preocupados por la falta de visi\u00f3n de Joe, ten\u00eda los ojos hinchados, cerrados, y el rostro como carne molida. Ali jam\u00e1s hab\u00eda golpeado tanto a un contrincante como a Frazier esa h\u00fameda ma\u00f1ana. Sin embargo, Joe segu\u00eda imbatible, determinado, as\u00ed que le dieron una \u00faltima oportunidad de salir al ya <em>round<\/em> 14, que pasar\u00eda a la posteridad como uno de los m\u00e1s salvajes de la historia del boxeo, pues Ali sac\u00f3 fuerzas de flaqueza y le dio con todo le que le sobraba, golpeaba por pura fuerza de voluntad contra ese muro hecho de ladrillos y carne. Ninguno se rend\u00eda y no pocos espectadores clamaban porque se detuviera el combate. Ambos se abrazaban con su \u00faltimo soplo de vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el campanazo antes del \u00faltimo <em>round<\/em>, Ali pidi\u00f3 que le cortaran los guantes. No soportaba el dolor en sus pu\u00f1os, ya no pod\u00eda m\u00e1s. Estaba por rendirse cuando el sagaz <em>dundee<\/em> en cuesti\u00f3n de segundos mir\u00f3 a la esquina de Frazier y vio lo impensable. Futch, que hab\u00eda visto morir a dos peleadores en el <em>ring<\/em>, decidi\u00f3 detener la pelea. Frazier quer\u00eda seguir, \u201cquiero salir, jefe\u201d, le suplicaba a Futch, aunque su entrenador fue determinante: \u201cTodo termin\u00f3, nadie olvidar\u00e1 lo que hiciste aqu\u00ed hoy\u201d,le dijo a Joe antes de aventar la toalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segundos antes de hacer lo mismo, la esquina de Ali incr\u00e9dula levant\u00f3 al todav\u00eda campe\u00f3n quien alz\u00f3 la mano en se\u00f1al de triunfo, tan solo para derrumbarse en el cuadril\u00e1tero a punto del desmayo. Muhammad hab\u00eda ganado por nocaut t\u00e9cnico, pero a un costo muy alto. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s Frazier todav\u00eda se vanagloriaba de que \u00e9l hab\u00eda ocasionado el Parkinson que hab\u00eda de padecer Ali a ra\u00edz de esa pelea. Cierto o no, ese d\u00eda Muhammad solo alcanz\u00f3 a balbucear: \u201ccontigo nunca m\u00e1s, Joe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde, arrepentido, pidi\u00f3 perd\u00f3n por todas las ofensas que le hizo a Frazier y se deshizo en elogios por el resto de su vida. \u201cFrazier es el mejor boxeador de todos los tiempos, despu\u00e9s de m\u00ed\u201d. La pelea fue tan brutal que alguien declar\u00f3: \u201cese d\u00eda Ali y Frazier entraron como campeones, pero salieron como dos ancianos\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ninguno habr\u00eda de volver a ser el mismo, hab\u00edan dejado una libra de carne en el cuadril\u00e1tero. El resultado no fue justo, pues ninguno merec\u00eda perder. Un segundo m\u00e1s y Frazier pudo ser el ganador. Por eso hoy, 50 a\u00f1os despu\u00e9s, todav\u00eda se habla de esa pelea que confirma que Don King fue un gran promotor y profeta al titularla Thrilla in Manila, porque vaya que lo fue. Un enfrentamiento de dos m\u00edticos guerreros que, haciendo honor a la verdad y la justicia, si es que existe alguna en el mundo, bien podr\u00edamos llamarlo <em>el empate del siglo<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No me hubiera gustado ser Muhammad Ali la calurosa ma\u00f1ana del 1 de octubre de 1975, ya que a medida que se acercaba al Coliseo Araneta se percib\u00eda algo extra\u00f1o en el ambiente del d\u00eda del combate pactado a 15 rounds contra su archienemigo de toda la vida, Joe Smokin\u2019 Frazier. La humedad era tremenda, &#8230; <a title=\"El empate del siglo:\u00a0Cincuenta a\u00f1os de la pelea Thrilla in Manila\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57443\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El empate del siglo:\u00a0Cincuenta a\u00f1os de la pelea Thrilla in Manila\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60085,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_ppma_block_editor_authors":""},"categories":[6],"tags":[1606,2572,2573,2574,2575,1616,2576],"ppma_author":[2886],"class_list":["post-57443","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","tag-box","tag-don-king","tag-filipinas","tag-joe-smokin-frazier","tag-manila","tag-muhammad-ali","tag-thrilla-in-manila","infinite-scroll-item"],"acf":[],"authors":[{"term_id":2886,"user_id":0,"is_guest":1,"slug":"ricardo-e-tatto","display_name":"Ricardo E. Tatto","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/?s=96&d=blank&r=g","avatar_alt":"","avatar_decorative":"","author_category":"","first_name":"","last_name":"","user_url":"","job_title":"","description":"(M\u00e9rida, 1984). Licenciado en comunicaci\u00f3n por la Universidad Modelo y egresado de la Maestr\u00eda en Arte de la UNAY. Periodista y promotor cultural, editor, ensayista y narrador, su trabajo se ha publicado en peri\u00f3dicos, revistas y en libros de su autor\u00eda como Tercera llamada, Cuentos, minificciones y aforismos del descaro (Libros en Red) y Yucat\u00e1n en Letra Joven (PACMYC), etc.  Ha sido cuatro veces ganador del Fondo Editorial del Ayuntamiento de M\u00e9rida, recientemente con dos libros de ensayo: <em>Universo de Juan Garc\u00eda Ponce<\/em> (Libros del Marqu\u00e9s) y <em>Bestiario del bibli\u00f3filo<\/em> (Nitro Press) . Actualmente es presidente de la Red Literaria del Sureste y director de la revista Soma, Arte y Cultura."}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57443"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60086,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57443\/revisions\/60086"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/60085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57443"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fppma_author&post=57443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}