{"id":57100,"date":"2025-07-29T07:00:00","date_gmt":"2025-07-29T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56751"},"modified":"2026-09-25T13:04:36","modified_gmt":"2026-09-25T19:04:36","slug":"naturaleza-barroca-en-las-cuatro-estaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57100","title":{"rendered":"Naturaleza barroca en\u00a0<em>Las cuatro estaciones<\/em>"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1725 el compositor veneciano Antonio Vivalidi (1678-1741) public\u00f3 una serie de doce conciertos para viol\u00edn y otros instrumentos bajo el t\u00edtulo <em>de Il cimento dell&#8217;armonia e dell&#8217;inventione. <\/em>Los primeros cuatro, dedicados a cada una de las estaciones del a\u00f1o, han sido tremendamente populares desde ese entonces. <em>Le quattro stagioni <\/em>o <em>Las cuatro estaciones, <\/em>pueden f\u00e1cilmente ser ubicadas en el conjunto de piezas de \u201cm\u00fasica cl\u00e1sica\u201d que por su constante repetici\u00f3n tanto en cine como en televisi\u00f3n, se han consagrado como <em>clich\u00e9s, <\/em>envueltas en un superficial halo de \u201celegancia\u201d y \u201csofisticaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de su fama transhist\u00f3rica, esta serie de conciertos para viol\u00edn tienen caracter\u00edsticas musicales, estil\u00edsticas y conceptuales, de gran valor hist\u00f3rico, que han quedado ciertamente enterradas a costa de su popularidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primera instancia, la obra de Vivaldi -sacerdote de formaci\u00f3n-, contribuy\u00f3 con la consolidaci\u00f3n de ciertos g\u00e9neros y formas de la m\u00fasica cl\u00e1sica como parte del complejo desarrollo musical de los siglos XVII y XVIII. Por ejemplo, la forma m\u00fasical del concierto (<em>concerto<\/em>), que es una pieza escrita para un instrumento solista (o grupos de dos o tres) acompa\u00f1ados de una orquesta; en el caso de <em>Las cuatro estaciones, <\/em>el instrumento solista es el viol\u00edn.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada concierto, es decir, cada <em>estaci\u00f3n, <\/em>est\u00e1 acompa\u00f1ada de un soneto que evoca los paisajes y sensaciones de cada una de ellas. El alegre canto de las aves al llegar la primavera, las violentas tormentas del verano, el gozo de los campesinos en oto\u00f1o y el crudo fr\u00edo del invierno, son representados con el lenguaje musical. Se trata de un acto de traducci\u00f3n de im\u00e1genes verbales o no verbales al plano de la m\u00fasica. Las obras que parten de tal principio, han recibido diversos nombres a trav\u00e9s del tiempo: m\u00fasica program\u00e1tica, m\u00fasica descriptiva o poema sinf\u00f3nico. Por ejemplo, la m\u00fasica encargada para acompa\u00f1ar una obra de teatro o un filme, se le llama m\u00fasica program\u00e1tica. Lo que es claro es que no se sabe si <em>Il prete rosso<\/em>&nbsp;-\u201cel cura rojo\u201d, como le apodaban a Vivaldi por ser pelirrojo-, escribi\u00f3 los sonetos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La descripci\u00f3n de las estaciones del a\u00f1o se presenta desde un punto de vista de las personas que habitan el campo. Los ciclos agr\u00edcolas, las lluvias, el clima y las festividades asociadas a estos fen\u00f3menos ambientales son representados no solamente en los poemas, sino en la m\u00fasica. Esta recuperaci\u00f3n dram\u00e1tica de t\u00f3picos mundanos contrasta con ciertas grandes piezas del periodo barroco que florecieron en la propia devoci\u00f3n de la fe cat\u00f3lica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto se podr\u00eda describir en los t\u00e9rminos del fil\u00f3sofo ecuatoriano-mexicano Bol\u00edvar Echeverr\u00eda. En su libro <em>La modernidad de lo barroco, <\/em>menciona que una de las caracter\u00edsticas del <em>ethos barroco, <\/em>es la estetizaci\u00f3n de la vida cotidiana. Esto quiere decir que, ante la ruptura entre el tiempo productivo y el tiempo cotidiano que trajo consigo la modernidad capitalista en el siglo XVI, la cultura barroca opt\u00f3 estrat\u00e9gicamente por evadir dicha ruptura buscando que la vida cotidiana tambi\u00e9n fuese una fuente nutricia de inspiraci\u00f3n y recept\u00e1culo de la belleza, m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito festivo propio de la iglesia y la fe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos sonetos promueven im\u00e1genes agr\u00edcolas, un repertorio de cantos de aves, paisajes rurales, narrando a su vez las adversidades de las personas que trabajan en las campi\u00f1as. Todo ello es trasladado a un universo de evocaci\u00f3n musical. Por ejemplo, <em>El Verano, <\/em>est\u00e1 compuesto en una tonalidad menor, que culturalmente en occidente, suele identificarse con una emocionalidad melanc\u00f3lica, triste y pesarosa. Ello imprime un car\u00e1cter de adversidad al paisaje y clima veraniego en el agro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed se reproduce el poema:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Bajo dura estaci\u00f3n por el Sol encendida<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Languidece el hombre, languidece el reba\u00f1o, y arde el pino;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Suelta el cuco la voz, y cuando la entienden<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cantan la torcaz y el jilguero.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El C\u00e9firo dulce sopla, pero en disputa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Se mueve B\u00f3reas de improviso a su lado;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y llora el zagal, porque suspendida<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Teme a la fiera borrasca, y su destino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Roba a sus miembros laxos el reposo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El miedo al rel\u00e1mpago, y los fieros truenos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00a1y de las moscas, y moscones, el tropel furioso!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00a1Ah, que son sus temores verdaderos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Truena y fulmina el cielo y granizoso<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Trunca las cabezas de las espigas y los granos altera.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta interesante la aparici\u00f3n de C\u00e9firo y B\u00f3reas, alegor\u00edas de los vientos. El primero era, en el pante\u00f3n griego, dios del viento del oeste, de \u201caliento dulce\u201d y personalidad parsimoniosa; y el segundo, el dios de los helados vientos del norte que bajaban durante el invierno, de car\u00e1cter fuerte y violento. Comp\u00e1s 78-89.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00e9firo es representado por unos suaves violines oscilantes, que aparecen en tranquilidad, agudos y ligeros, y cuando irrumpe B\u00f3reas con vigor, las cuerdas irradian mayor potencia y presentan figuras mel\u00f3dicas descendentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta forma se pueden hallar decenas de alegor\u00edas y traducciones musicales del universo que albergan los sonetos de <em>Las Cuatro Estaciones.<\/em> Un importante ejemplo del proceso de estetizaci\u00f3n de la vida cotidiana rural en una \u00e9poca en la que el sol de la modernidad comenzaba a deslumbrar las miradas de Europa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso, no sobra manifestar que la invitaci\u00f3n a escarbar en tumbas de los \u201cgrandes\u201d compositores es necesario para comprender mejor sus piezas y visualizarlas en el complejo entramado simb\u00f3lico en el que se crearon, es tambi\u00e9n un llamado a no dejar de mirar piezas art\u00edsticas que viven prisioneras de su estatus \u201ccl\u00e1sico\u201d y que no distan mucho de los lugares comunes, pues, aunque pareciera que no es as\u00ed, nos siguen hablando en el presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez la consigna es de corte actitudinal: para que las cosas que a\u00fan vociferan esas piezas sean significativas, es importante aproximarse con preguntas diferentes y agudamente formuladas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1725 el compositor veneciano Antonio Vivalidi (1678-1741) public\u00f3 una serie de doce conciertos para viol\u00edn y otros instrumentos bajo el t\u00edtulo de Il cimento dell&#8217;armonia e dell&#8217;inventione. 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