{"id":57097,"date":"2025-07-28T07:00:00","date_gmt":"2025-07-28T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=56712"},"modified":"2026-09-25T13:07:41","modified_gmt":"2026-09-25T19:07:41","slug":"y-se-disolvieron-como-sombras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com\/?p=57097","title":{"rendered":"Y se disolvieron como sombras\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cY se disolvieron como sombras\u201d dice el narrador de la novela de un grupo de arrieros que conversan sobre los acontecimientos en Comala \u2014se est\u00e1n llevando a cabo los funerales de Miguel P\u00e1ramo\u2014, una conversaci\u00f3n que termina con una disoluci\u00f3n. Ese episodio y esa frase cifran para m\u00ed <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> \u2014al menos algunos de sus aspectos de lo que se estima de la novela rulfiana\u2014: unas voces casi incorp\u00f3reas que se desvanecen apenas enuncian lo que ven de Comala. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cY se disolvieron como sombras\u201d puede describir no solo a los arrieros cuyas voces no se vuelven a escuchar, sino a todos los habitantes de Comala y al conjunto de personajes de <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>. En un sentido m\u00e1s llano, \u00bfno es acaso lo que pasa con todos los personajes de una novela al cerrar el libro \u2014la obra de Rulfo, por supuesto, pero tambi\u00e9n cualquier obra\u2014? \u00bfNo vuelven a las sombras los habitantes del mundo narrado una vez que se termina con la lectura? La respuesta f\u00e1cil, r\u00e1pida, es s\u00ed. Pero no es, ni por pienso, la \u00fanica respuesta. Porque s\u00ed, los personajes se disuelven, pero no desaparecen, sus voces, sus acciones siguen reverberando en la mente de quien ha le\u00eddo \u2014y aqu\u00ed lo que se puede decir de toda obra que ha alcanzado el grado de arte en la novela se ha de decir tambi\u00e9n de <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese cifrado se da porque en esa frase-p\u00e1rrafo est\u00e1n expresadas muchas de las caracter\u00edsticas del estilo rulfiano, el estilo con el que se labran sus cuentos, pero sobre todo la novela. La anfibolog\u00eda sobre los sujetos de la frase, el acto con el que dejan la narraci\u00f3n, el s\u00edmil evocador y po\u00e9tico, solo por mencionar algunas de esas caracter\u00edsticas. Los arrieros conversan y su voz se torna la voz narradora y una vez que callan no solo dejan el espacio narrativo, que observa Comala, sino que lo hacen disolvi\u00e9ndose como sombras. As\u00ed, se muestra la forma en la que el resto de los personajes de <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> act\u00faan: a veces son meras voces que siguen rumiando su existencia, que vuelven a pronunciarse con el rumor de la lluvia, los murmullos a los que alud\u00eda uno de los primeros t\u00edtulos que posey\u00f3 la novela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son las voces de los personajes la clave con la que se construye <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>. Primero la de Juan Preciado que en primera persona nos lleva a Comala, a quien acompa\u00f1amos en la b\u00fasqueda del padre ordenada por su madre; en uno de los arranques de novela m\u00e1s memorables de la literatura mexicana \u2014y me atrevo a aseverar que de la literatura en lengua espa\u00f1ola\u2014. Despu\u00e9s las voces de los dem\u00e1s habitantes de Comala y la Media Luna se van entretejiendo para hablar de sus vidas, para mostrar el <em>rencor vivo<\/em> que es Pedro P\u00e1ramo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan Rulfo declar\u00f3, en una entrevista de 1979 \u2014hecha por Ernesto Gonz\u00e1lez Bermejo y Juan E. Gonz\u00e1lez, y que se public\u00f3 en dos versiones firmadas por cada uno de ellos\u2014, que a trav\u00e9s de la escritura de los cuentos de <em>El Llano en llamas<\/em> encontr\u00f3 la llave que le permiti\u00f3 abrir la puerta de la escritura de la novela. Bermejo Gonz\u00e1lez lo consign\u00f3 as\u00ed: \u201cEmpec\u00e9 con <em>El Llano<\/em> en llamas: un cuento \u2014\u201cLuvina\u201d\u2014 me dio la clave\u201d. Mientras que Juan E. Gonz\u00e1lez ofrece las palabras de Rulfo de la siguiente manera:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, \u201cLuvina\u201d creo que es el v\u00ednculo, el nexo&#8230; \u201cLuvina\u201d es aquel profesor que va a un pueblo des\u00e9rtico, abandonado&#8230; Y, concretamente, el mon\u00f3logo en donde cuenta a otro profesor, que va en su sustituci\u00f3n, qu\u00e9 es Luvina. De pronto aqu\u00e9l cae borracho&#8230; y esa atm\u00f3sfera me dio, poco a poco, casi con exactitud, el ambiente en que se iba a desarrollar la novela.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un hombre habla de un pueblo, el pueblo al que va otro hombre, que es a quien el primero dirige sus palabras. Se entiende porque Rulfo dice haber encontrado con ese cuento la clave para escribir la novela. Ciertamente la atmosfera de Luvina ya es una anticipaci\u00f3n de la opresiva atm\u00f3sfera de Comala. Al leer la novela se tiene la tentaci\u00f3n de emular la pregunta que el profesor que habla de Luvina le hace a su esposa cuando llegan a ella: \u201c\u00bfQu\u00e9 pa\u00eds es este, Agripina?\u201d. \u00bfQu\u00e9 lugar es este, Juan Rulfo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comala es un pueblo en el que solo quedan los muertos, abandonado, \u00e1rido. Caben ciertos paralelismos con Nagy-Mihaly de <em>El bar\u00f3n Bagge<\/em>, pero mientras el narrador de Lernet-Holenia, el bar\u00f3n que da t\u00edtulo a la obra, es el \u00fanico superviviente despu\u00e9s de descender al pueblo de los muertos y regresar y contar lo que all\u00e1 vio, en <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> Juan Preciado tambi\u00e9n muere y, aunque es la voz que introduce a la novela, no es el \u00fanico narrador \u2014adem\u00e1s divergen en sus atm\u00f3sferas, casi opuestas de los dos pueblos: mientras en Nagy-Mihaly la cualidad de espacio de los muertos se da por medio de referencias hacia el fr\u00edo y el clima invernal, en Comala se construye por el calor y la sequedad \u2014\u201cAquello est\u00e1 sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno. Con decirle que muchos de los que all\u00ed se mueren, al llegar al infierno regresan por su cobija\u2014\u201d. Lo ultraterreno se construye a trav\u00e9s de la atm\u00f3sfera, pero, como he apuntado, de signo opuesto entre Rulfo y Lernet-Holenia; aunque coinciden en que en ambas el t\u00edtulo es un nombre propio \u2014en Rulfo los nombres propios pesan y significan, el apellido del protagonista ya apunta a la condici\u00f3n del lugar en que acontece la novela, condici\u00f3n de la que \u00e9l mismo es responsable, mientras que su nombre es la piedra sobre la que se asienta todo el pueblo, la novela toda; el mandato cristiano al ap\u00f3stol invertido (Mateo 16:18)\u2014.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin su atm\u00f3sfera opresiva, de aire muerto, Comala no ser\u00eda para nosotros Comala. Pero, antes de la atm\u00f3sfera est\u00e1n los personajes. As\u00ed se lo dijo a Juan E. Gonz\u00e1lez en la conversaci\u00f3n mencionada arriba:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al personaje, primero, tengo que imaginarlo, luego gestar sus caracter\u00edsticas; despu\u00e9s vendr\u00e1 la b\u00fasqueda de c\u00f3mo habr\u00e1 de expresarse. Cuando todo esto haya concluido y no existan contradicciones, lo ubico en una determinada regi\u00f3n&#8230; y lo dejo en libertad. A partir de ese momento s\u00f3lo me dedico a observarlo, a seguirlo. Tiene vida propia, y mi tarea se simplifica a ese extremo de no tener otra cosa que hacer m\u00e1s que seguirlo.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contrario a lo que muchos han argumentado, los personajes no hablan con la voz del pueblo \u2014Heriberto Y\u00e9pez lo dice, por ejemplo, en el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n de biling\u00fce n\u00e1huatl-espa\u00f1ol: \u201cSupo capturar formas de contar historias que escuch\u00f3 desde su infancia\u201d\u2014. El mismo Rulfo en diversas ocasiones se opuso a ese juicio, no era el mero compilador de la variante ling\u00fc\u00edstica del espa\u00f1ol mexicano hablada en el sur de Jalisco de principios del siglo XX; de haber sido as\u00ed cualquiera con una grabadora hubiera podido hacer lo que Rulfo hizo con el lenguaje. Fue tal su trabajo con la lengua que logr\u00f3 dar a sus personajes voces tan poderosas que se tiene la sensaci\u00f3n de que se trata de personas reales \u2014ah\u00ed radica el seguimiento del que habla, seguimiento que, sin duda, aprendi\u00f3 a hacer con la construcci\u00f3n de los cuentos de <em>El Llano en llamas<\/em>\u2014. Su maestr\u00eda consisti\u00f3, justamente, en lograr que se tuviera la sensaci\u00f3n de que es un habla real, de los pueblos, de que debi\u00f3 haber un sitio donde la gente hablaba como los personajes de su novela. Pero, como cualquiera que haya escuchado el habla de las regiones rurales mexicanas, los campesinos no hablan as\u00ed \u2014de hecho, en la novela, pocos son los campesinos que aparecen\u2014, no hay muletillas o ap\u00f3copes que en el habla urbana se prefiere evitar; no, la sensaci\u00f3n de habla real Rulfo la construye a trav\u00e9s de su fraseo, de su concisi\u00f3n, del medido y preciso uso de adjetivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> la voz es el personaje, seguimos a un personaje porque seguimos su voz. As\u00ed queda claro desde que Juan Preciado comienza a narrar. Y cada vez que uno de los muertos de Comala irrumpe en la narraci\u00f3n, haci\u00e9ndola propia, contando su parte de ese mundo. Damiana Cisneros lo plantea as\u00ed cuando ejerce de Virgilio a Juan Preciado \u2014la comparaci\u00f3n no es gratuita, Comala es el inframundo y el primer narrador hace las veces de Dante descendiendo a los infiernos con varios gu\u00edas mientras lo hace: Abundio Mart\u00ednez, Eduviges Dyada y Damiana Cisneros, cada uno revel\u00e1ndole un aspecto del universo al que se adentra, revelaci\u00f3n tanto para \u00e9l como para quien lee. \u201cVine a Comala porque me dijeron que aqu\u00ed vive mi padre, un tal Pedro P\u00e1ramo\u201d hace las veces de la advertencia en la entrada infernal: <em>Lasciate ogni speranza, voi ch\u2019entrate; <\/em>Dejen toda esperanza quienes entran\u2014:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este pueblo est\u00e1 lleno de ecos. Tal parece que estuvieran encerrados en el hueco de las paredes o debajo de las piedras. Cuando caminas, sientes que te van pisando los pasos. Oyes crujidos. Risas. Unas risas ya muy viejas, como cansadas de re\u00edr. Y voces ya desgastadas por el uso. Todo eso oyes. Pienso que llegar\u00e1 el d\u00eda en que estos sonidos se apaguen.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esas voces vienen del pasado, algunas de cuando Comala era otro pueblo, estaba vivo y era verde. As\u00ed, la primera vez que se ve a Pedro P\u00e1ramo es cuando \u00e9l era ni\u00f1o, un ni\u00f1o que observa la lluvia que acaba de caer \u2014Rulfo, en los fragmentos narrativos, asienta a trav\u00e9s de los contrastes los saltos temporales; la narraci\u00f3n que inicia con Juan Preciado comienza a ser narrada por otros y a cambiar si no de espacio s\u00ed de tiempos: desde el presente del hijo que vino a buscar a su padre hasta la infancia de ese padre y la forma en la que se hizo del pueblo y despu\u00e9s lo conden\u00f3\u2014.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que ese primer narrador muere y termina en el pante\u00f3n las voces se imponen, irrumpen casi desarticuladas, removiendo la memoria de cuando estuvieron vivas, cuando esas voces proced\u00edan de un cuerpo. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Cuando vuelvas a o\u00edrla me avisas, me gustar\u00eda saber lo que dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfOyes? Parece que va a decir algo. Se oye un murmullo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, no es ella. Eso viene de m\u00e1s lejos, de por este otro rumbo. Y es voz de hombre. Lo que pasa con los muertos viejos es que en cuanto les llega la humedad comienzan a removerse. Y despiertan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No creas. \u00c9l la quer\u00eda. Estoy por decir que nunca quiso a ninguna mujer como a \u00e9sa. Ya se la entregaron sufrida y quiz\u00e1 loca. Tan la quiso, que pas\u00f3 el resto de sus a\u00f1os aplastado en un equipal, mirando el camino por donde se la hab\u00edan llevado al camposanto. Le perdi\u00f3 inter\u00e9s a todo. Desaloj\u00f3 sus tierras y mando quemar los enseres. Unos dicen que porque ya estaba cansado, otros que porque le agarr\u00f3 la desilusi\u00f3n; lo cierto es que ech\u00f3 fuera a la gente y se sent\u00f3 en su equipal, cara al camino.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las voces construyen la novela, pero tambi\u00e9n se hacen presentes sin siquiera decir nada. Juan Preciado las escucha desde su tumba y sabe en qu\u00e9 sitio ha llegado, que es parte ya de Comala y la herencia de Pedro P\u00e1ramo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No se le entiende. Parece que no habla, solo se queja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY de qu\u00e9 se queja?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Debe ser por algo. Nadie se queja de nada. Para bien la oreja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Se queja y nada m\u00e1s. Tal vez Pedro P\u00e1ramo la hizo sufrir.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rulfo logra construir la novela a trav\u00e9s de peque\u00f1os fragmentos, algunos los han llamado cap\u00edtulos. Esos fragmentos van construyendo Comala y su gente, el destino de Juan Rulfo y de todas las personas que tuvieron el infortunio de encontr\u00e1rselo. La lectura es la que los va hilando, la que construye el tapiz de ese mundo, ese inframundo que es Comala con la resonancia de las voces de los muertos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedro P\u00e1ramo es un rencor vivo porque nunca pudo poseer a Susana Sanjuan, aunque tuvo su cuerpo, porque la perdi\u00f3 y el pueblo en lugar de condolerse con \u00e9l celebraba sus fiestas. \u201cMe cruzar\u00e9 de brazos y Comala se morir\u00e1 de hambre\u201d. Y el \u00fanico momento en el que acepta ser vulnerable es ante su deseo por la \u00fanica mujer que amo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sudor y el polvo; el temblor de la tierra. Cuando vio los cocuyos cruzando otra vez sus luces, se dio cuenta de que todos los hombres se hab\u00edan ido. Quedaba \u00e9l, solo, como un tronco duro comenzando a desgajarse por dentro. Pens\u00f3 en Susana Sanjuan. Pens\u00f3 en la muchachita con la que acababa de dormir apenas un rato. Aquel peque\u00f1o cuerpo azorado y tembloroso que parec\u00eda iba echar fuera su coraz\u00f3n por la boca. \u201cPu\u00f1adito de carne\u201d, le dijo. Y se hab\u00eda abrazado a ella tratando de convertirla en la carne de Susana San Juan. \u201cUna mujer que no era de este mundo\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pedro P\u00e1ramo desde su equipal a la entrada de la casa en la Media Luna rumi\u00f3 su rencor, el abandono en el que dej\u00f3 no solo a Dolores Preciado y a su hijo Juan, sino a toda Comala \u2014cabe aqu\u00ed recordar \u201cLa herencia de Matilde Arc\u00e1ngel\u201d, uno de los cuentos de <em>El Llano en llamas<\/em> en el que Euremio Cedillo guarda un profundo rencor a su hijo hom\u00f3nimo por haber sido la causa de la muerte su madre, aunque el rencor de Pedro P\u00e1ramo es m\u00e1s profundo y su huella m\u00e1s profunda\u2014. El rencor del hombre poderoso condena no solo a sus hijos, que son todos o casi en Comala, sino al pueblo mismo, y lo hace tanto en el plano carnal, al cruzarse de brazos, como espiritual al enfrentarse al padre Renter\u00eda. Es \u00e9l el responsable de que Comala se convierta en un pueblo de fantasmas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre Renter\u00eda que se enfrenta al poder y luego se doblega a \u00e9l por dinero, pero que, aun as\u00ed, se niega a perdonar. Garc\u00eda M\u00e1rquez encontr\u00f3 en una de las apariciones del sacerdote la frase para abrir <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre Renter\u00eda recordar\u00eda muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la noche en la que la dureza de su cama lo tuvo despierto y despu\u00e9s lo oblig\u00f3 a salir. Fue la noche que muri\u00f3 Miguel P\u00e1ramo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed se muestran las posibilidades de lectura de Pedro P\u00e1ramo, que entre sus muertos es posible encontrar ecos no solo de la vida en Comala de muchos a\u00f1os antes, sino de otras obras y sus voces que se dejan escuchar, de una u otra manera, en obras posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 es la literatura si no las voces de los muertos? <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> es una continuaci\u00f3n de esas voces, no solo porque las reafirma con los murmullos de los muertos de Comala, sino porque tiene resonancias de m\u00faltiples tradiciones \u2014desde el <em>Gilgamesh<\/em> que desciende al inframundo en busca de la eternidad y para salvar la vida de Enkidu hasta <em>el Baron Bagge<\/em>, pasando por la <em>Odisea<\/em>, la mitolog\u00eda griega y el Dante de la <em>Divina Comedia<\/em>, por mencionar solo a algunas de las obras cuyos ecos resuenan en las p\u00e1ginas de <em>Pedro P\u00e1ramo<\/em> para ofrecer un nuevo descenso a los infiernos, un descenso al infierno particular y mexicano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cY se disolvieron como sombras\u201d dice el narrador de la novela de un grupo de arrieros que conversan sobre los acontecimientos en Comala \u2014se est\u00e1n llevando a cabo los funerales de Miguel P\u00e1ramo\u2014, una conversaci\u00f3n que termina con una disoluci\u00f3n. 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